Gobierno venezolano ordena bajar precios pese a rechazo empresarial
CARACAS
El vicepresidente de Venezuela, Tareck el Aissami, anunció ayer que el Gobierno obligará a las empresas del país a bajar los precios y volver a las cantidades a las que vendían sus productos en diciembre, después de acusar a los comerciantes de "inflar" los precios injustificadamente a principios de año.
"El 3 de enero los precios amanecieron inflados", dijo El Aissami en un encuentro con una representación de las principales industrias del país.
"Los precios que ustedes colocaron son precios criminales, brutales, sin justificación", agregó el vicepresidente de Venezuela, un país que entró a finales del año pasado en hiperinflación y cerró 2017 con una inflación acumulada de más del 2.600 por ciento , según el Parlamento.
La principal patronal de Venezuela, Fedecámaras, rechazó la presunta "persecución policial" del Gobierno de Nicolás Maduro luego de la escalada de precios que sufrió la economía del país en los últimos días, y que llevó a las autoridades a forzar la bajada de algunos productos.
"Es urgente abastecer los mercados y eso no se hace con persecución policial. Eso se hace con políticas económicas serias, responsables y bien estructuradas, y eso no se ve por ningún lado", dijo el presidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal.
Larrazábal explicó que las últimas decisiones del Gobierno venezolano no abordan "las raíces económicas del problema".
"Si siguen estas medidas policiales, que en vez de abordar el fondo del problema (...) buscan perseguir al sector productivo, la solución no será diferente", añadió. La ejecución de esta medida de rebajas forzadas llevó, según Larrazábal, a una "ola de saqueos controlados" que acabó con los productos en los anaqueles.