Globos, objetos voladores y cruce geopolítico entre China y EEUU
El 4 de febrero pasado comenzó el hilo de las especulaciones, sospechas y acusaciones cruzadas. Entonces, Estados Unidos detectó un globo volador en su espacio aéreo. Aquello dio origen a operaciones militares en Norteamérica, fricciones abiertas entre Washington y China, y teorías que apuntan a la presencia de objetos voladores no identificados (OVNIS).
Según recuerda El País, de España, la Fuerza Aérea norteamericana fue la encargada de derribar el artefacto chino, en concordancia con las primeras declaraciones del gobierno presidido por Joe Biden.
Enterados de aquella situación, las voces de descontento se escucharon desde el país asiático. Arguyeron que el artilugio correspondía, en realidad, a un elemento meteorológico que desvió su camino de manera accidental.
A partir de allí, las relaciones bilaterales tomaron un tinte tenso. Ello se vio graficado en la suspensión de un viaje que debía efectuar el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, hacia China, y en el hecho de que calificara a dicho evento como una irresponsabilidad.
Luego de ese evento, Estados Unidos dio cuenta de otros tres objetos voladores sospechosos derribados en su territorio y también en Canadá.
Según el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, citado por EFE, el presidente Joe Biden ordenó que fueran abatidos porque estaban a una altura que podía interferir con la trayectoria de aviones de aerolíneas comerciales. Antes, el Ejecutivo de Biden acusó al Gobierno chino de haber desarrollado, con la implicación de sus Fuerzas Armadas, un "programa" de globos de espionaje, que ya han sobrevolado más de 40 países en cinco continentes.
En consonancia con la Casa Blanca, bajo el Gobierno de Trump, al menos tres globos asiáticos sobrevolaron Estados Unidos. Por su parte, China alega que el globo "espía" que Estados Unidos derribó tenía como fin la investigación de fenómenos meteorológicos y ha acusado a Washington de reaccionar de manera exagerada con el derribo de los últimos objetos voladores.
China, por su parte, le devolvió la acusación al país del norte. El portavoz de Exteriores, Wang Wenbin, dijo que "es común que globos de esa nación entren ilegalmente en el espacio aéreo de otros países y que solo el último año, globos estadounidenses de gran altitud han sobrevolado el espacio aéreo chino más de 10 veces sin la aprobación de las autoridades chinas pertinentes".
Al respecto, la nación estadounidense ha negado enfáticamente esa figura. "No es verdad. No lo hemos hecho. No es para nada cierto", señaló Kirby, en la cadena MSNBC.
También Canadá abatió un objeto volador que violó su espacio aéreo y que volaba a gran altitud, anunció el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. El artefacto fue detectado por el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD), y derribado mientras sobrevolaba Yucón, territorio del noroeste del país fronterizo con Alaska.
"Ordené el derribo de un objeto no identificado que violó el espacio aéreo canadiense", afirmó Trudeau, en Twitter.
Trudeau, advirtió que Canadá seguirá actuando contra objetos voladores no identificados (ovnis) en su espacio aéreo para garantizar la "seguridad" de la aviación y de la población.
Por su parte, Estados Unidos dio por terminadas las labores de recuperación de los restos del globo espía chino derribado el 4 de este mes, tras la localización y retirada "exitosas" de los restos del globo. Esas piezas se han trasladado a un laboratorio del FBI en Virginia para la "explotación de contrainteligencia", menciona EFE.
Las embarcaciones de la Armada y de la Guardia Costera estadounidenses han abandonado ya la zona y se han levando los perímetros de seguridad que se habían instalado en el lugar de la búsqueda.
El jueves, Biden dijo que tiene previsto hablar con su homólogo chino, Xi Jinping, sobre el globo "espía", pero adelantó que no le pedirá disculpas por abatirlo. Avisó de que no dudará en derribar cualquier objeto volador que suponga una amenaza para el pueblo.
ALIENÍGENAS
La Casa Blanca aclaró que "no hay indicios de alienígenas o de actividad extraterrestre" en los objetos voladores que han sido derribados. "No hay indicios de alienígenas o de actividad extraterrestre. Quería asegurarme de que el pueblo estadounidense lo supiera y es importante que lo digamos desde aquí", manifestó la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.
Mientras tanto, las especulaciones respecto a "extraterrestres" siguen su curso.