Opinión Bolivia Mundo

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Francia: las razones del triunfo de la izquierda y la incógnita que deja

Se esperaban resultados dramáticos en las elecciones legislativas del fin de semana, pero lo que ocurrió sacudió a muchos.
Jean-Luc Mélenchon (centro), líder visible de la coalición de izquierda francesa, habla en un acto de apoyo a Palestina./ RRSS
Jean-Luc Mélenchon (centro), líder visible de la coalición de izquierda francesa, habla en un acto de apoyo a Palestina./ RRSS
Francia: las razones del triunfo de la izquierda y la incógnita que deja

Francia se enfrenta ahora a un punto muerto político después de que las elecciones parlamentarias asestaran un golpe al partido de extrema derecha Agrupación Nacional, pero no dejaran a ningún partido con mayoría absoluta.

Agrupación Nacional (RN por sus siglas en francés) quedó relegado al tercer lugar, detrás de una alianza de izquierda formada apresuradamente y de los centristas del actual presidente, Emmanuel Macron.

Esta alianza de izquierda, Nuevo Frente Popular (NFP), se convierte ahora en la mayor fuerza en el parlamento.

Pero como ninguno de los partidos obtuvo una mayoría, la forma que tomará el futuro gobierno es incierta.

Aunque los resultados no afectan directamente el trabajo de Macron -quien todavía tiene tres años más en su mandato presidencial- el presidente deberá trabajar con este parlamento.

Podría llevar semanas formar un gobierno y, por si fuera poco, este impasse ocurre a solo 18 días de que París albergue los Juegos Olímpicos.

APUESTA

En junio Emmanuel Macron convocó elecciones anticipadas tras su derrota frente a la extrema derecha en las elecciones del Parlamento Europeo.

Dijo que su decisión de convocar elecciones, en un intento de frenar el ascenso de Agrupación Nacional de Marine Le Pen, era "la solución más responsable". Todo indica que no hizo el cálculo correcto.

Tras la primera vuelta, el 30 de junio, quedó claro que existía una alta probabilidad de que la oposición quedara como principal fuerza en la Cámara Baja, lo cual llevaría a un cambio de primer ministro.

Tras conocer esos resultados, los votantes franceses se movilizaron para impedir que la extrema derecha de Marine Le Pen llegara al poder. Y lo lograron en la segunda vuelta de este domingo.

Frenaron a la extrema derecha. Pero las elecciones arrojaron un resultado caótico, ya que ningún partido obtuvo suficientes escaños para lograr una mayoría absoluta de 289 escaños de los 577 en el Parlamento.

ALIANZA

Cuando se conoció que la izquierda obtuvo la victoria en los comicios, Jean-Luc Mélenchon, un veterano político considerado por sus críticos como un extremista, no perdió tiempo en proclamar la victoria.

"El presidente debe llamar al Nuevo Frente Popular a gobernar", les dijo a sus partidarios en la Plaza Stalingrado en París, insistiendo en que Macron tenía que reconocer que él y su coalición habían perdido.

Su alianza, formada apresuradamente para estas elecciones, incluye a su propio partido radical La France Insoumise, junto con los Verdes, los Socialistas, los Comunistas e incluso los Trotskistas.

"Estos partidos son un verdadero templo de opiniones muy amplias", explica Nadia Ragozhina, periodista de la BBC.

Pero como la coalición no tiene una mayoría, no está claro quién o cómo se podrá gobernar.

"Francia se encuentra en una situación que nadie había previsto", le dijo a la BBC el periodista francés Pierre Haski.

Mélenchon no parece estar perdiendo el tiempo. En cuanto terminó su discurso en la Plaza Stalingrado se dirigió a una plaza mucho más grande, la de la República, para celebrar su éxito ante una multitud de 8.000 personas cantando La Internacional, según cifras de la policía.

EXTREMA DERECHA

Para los seguidores de Agrupación Nacional, se interrumpieron súbitamente las celebraciones de su victoria en la primera vuelta.

Hace apenas una semana, todos hablaban de una posible mayoría absoluta, y hasta hace sólo dos días, Marine Le Pen y el líder de RN, Jordan Bardella, exaltaban las posibilidades de su partido.

Pero los franceses lo han dicho una vez más: no quieren que la extrema derecha esté en el poder.

Les dieron una gran victoria en las elecciones europeas, les dieron una gran victoria en la primera vuelta de estas elecciones parlamentarias. Pero cuando llegó el momento decisivo, como ocurrió en las presidenciales, decidieron cambiar de opinión.

Marine Le Pen se mostró valiente ante su derrota. "Hace dos años teníamos sólo siete diputados. Esta noche, RN es el primer partido en Francia en cuanto a número de diputados", declaró.

Y Le Pen tiene razón. En la última legislatura tenían 88 diputados y ahora ganaron más de 140.