Enfrentamiento entre ejército ecuatoriano y grupo armado deja 6 muertos

Un soldado ecuatoriano y cinco miembros de una fuerza ilegal de Colombia murieron ayer durante un enfrentamiento en la frontera, lo que motivó un fuerte llamado del Gobierno a Bogotá para que refuerce el control militar.

El enfrentamiento, uno de los más letales que ha involucrado al Ejército ecuatoriano en los últimos años y que dejó además un militar herido y dos ilegales capturados, se produjo en el caserío de Puerto Mestanza, en la provincia de Sucumbíos, limítrofe con el departamento colombiano de Putumayo, según las autoridades. 

A fuego cruzado. El combate se desató después de que militares ecuatorianos que patrullaban la zona detectaron el miércoles un grupo armado y lo cercaron para forzar su rendición, según Leonardo Barreiro, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, la madrugada de ayer el comando abrió fuego contra las tropas ecuatorianas, que repelieron el ataque. En su fuga el grupo mató al teniente Diego Maldonado, de 28 años, e hirió al soldado Raúl Montachana, mientras cinco "miembros del grupo irregular resultaron muertos", relató el oficial.

"Se les pidió que se entreguen; respondieron con fuego" a lo que reaccionaron los militares. "Sin embargo, del otro lado de la frontera, en Colombia, había ilegales que comenzaron a disparar", explicó el oficial.

Indignación en Ecuador. El Gobierno ecuatoriano manifestó su "indignación y consternación" por el hecho, exigió a Colombia que refuerce la vigilancia militar y lanzó una advertencia a los grupos colombianos que operan en la zona.

"Seremos implacables en la defensa de nuestro territorio, y en la defensa de nuestros soldados (...) No sabemos cuál es el grupo que ha entrado en esta ocasión, no nos importa cuál sea, seremos absolutamente implacables para defender nuestra soberanía", afirmó Patiño.

Detalles
8.000 efectivos de Ecuador controlan su frontera

Contingente. Las Fuerzas Armadas de Ecuador, que operan con un contingente de 8.000 hombres a lo largo de 700 km de frontera con Colombia, compuesta en su mayoría por zona selvática y fluvial, reforzaron los controles después de la muerte del teniente Maldonado.