Elecciones en Paraguay: el Partido Colorado frente al mayor reto hoy
Paraguay celebra sus elecciones presidenciales hoy, pero esto significa que una de las maquinarias de poder más implacables de América Latina será puesta a prueba.
El Partido Colorado, la fuerza política conservadora que gobierna Paraguay casi sin pausa desde 1947, tiene un reto difícil en unas elecciones de una sola vuelta en las que, según las encuestas, hay mucha igualdad entre su candidato presidencial, Santiago Peña, y el opositor Efraín Alegre.
Sus defensores atribuyen ese éxito a la popularidad del partido y los logros de sus gobiernos. Sus críticos señalan que han ganado suprimiendo rivales en el pasado bajo un régimen militar, y con fraudes o mediante el uso del Estado para captar votos en democracia.
La única vez que este partido perdió oficialmente unas presidenciales en los últimos 76 años fue cuando el exobispo Fernando Lugo resultó electo al frente de una coalición opositora, en 2008.
Lugo fue destituido cuatro años más tarde en un fulminante juicio político impulsado por el Partido Colorado, que recuperó el poder en las siguientes elecciones.
Pero ahora otra figura pone en riesgo el predominio colorado en el poder, dicen analistas.
FENÓMENO EXTRAÑO
Pese a los abusos y la corrupción rampante del régimen militar, este partido logró mantenerse en el poder tras el derrocamiento de Stroessner en un golpe de Estado liderado en 1989 por su consuegro y mano derecha, el general Andrés Rodríguez, también "colorado".
La pertenencia al partido fue transmitida por las viejas generaciones de colorados a las más nuevas, un sentimiento que algunos comparan con la fidelidad familiar por algún club de fútbol.
DILEMA Ninguna papeleta de las elecciones generales de este domingo en Paraguay plantea este dilema, pero quizás los votantes lo salden indirectamente: ¿el país debe mantener su histórica alianza con Taiwán, o sacrificarla por China?
La cuestión sobrevuela la campaña paraguaya desde que el candidato opositor Efraín Alegre criticara las relaciones de Asunción con Taipei y expresara la posibilidad de establecer lazos con Pekín.
Esta posición contrasta con la política de reconocimiento a Taiwán que Paraguay ha mantenido por más de seis décadas y que el candidato oficialista a la presidencia, Santiago Peña, promete conservar.
RETO ECONÓMICO
La economía de Paraguay ha sido elogiada en el pasado por los organismos internacionales por el crecimiento, la reducción de la pobreza y el orden en las finanzas fiscales.
Sin embargo, presenta una serie de grietas que suponen un reto para un país que este domingo acude a las urnas para elegir al próximo presidente.
El candidato oficialista del conservador Partido Colorado, Santiago Peña, se enfrenta al opositor Efraín Alegre para llevar las riendas de la nación sudamericana durante los próximos cinco años en unos comicios cuyos resultados se espera sean reñidos.
El ganador tendrá que enfrentar varios desafíos económicos y sociales como la evasión de impuestos, la informalidad laboral, el duro impacto de la sequía y la pobreza que afecta especialmente a los campesinos e indígenas.