EEUU e Irán dialogan para evitar una guerra; Trump no se fía y teme golpe
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para desactivar las posibilidades de un enfrentamiento bélico muestran avances. Las delegaciones de ambas naciones se reunieron ayer, en Ginebra, Suiza, y pusieron fin con éxito a la última ronda de encuentros.
La exigencia de Teherán es que las conversaciones se limiten a abordar su programa nuclear, algo en lo que no concuerda Washington, que pretende sumar la temática de los misiles iraníes y el apoyo con armas a aliados de la región.
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, que ofició de mediador, relievó que ambas partes mostraron predisposición hacia una apertura a las ideas “sin precedentes”. Además, adelantó que los aspectos netamente técnicos se discutirán la semana venidera, en Viena.
El encuentro se da en medio de un contexto de presiones y asedio por parte de Estados Unidos, que ha expandido un despliegue militar importante en el Oriente Medio. Una muestra de ello es la presencia de los portaaviones USS Gerald R. Ford y USS Abraham Lincoln, además de destructores, buques y naves de combate.
Todo ello, también, en medio de una crisis social que experimenta Irán en las calles. Las protestas que iniciaron el 28 de diciembre en ese país han dejado más de 6.100 muertos, conforme al balance actualizado por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos.
El gobierno, no obstante, solo reconoce el deceso de 3.177 personas.
TRUMP NO CONFÍA
Mientras tanto, el presidente estadounidense camina con pies de plomo. No se fía de Irán y teme un posible ataque con misiles que -según él- ese país habría desarrollado.
"Prefiero resolver la cuestión mediante la diplomacia, pero una cosa es segura: nunca permitiré que la principal nación patrocinadora del terrorismo obtenga el arma nuclear", ha dicho Trump frente a los congresistas
“Teherán ya ha desarrollado misiles capaces de alcanzar Europa y Estados Unidos. Pueden amenazar nuestras bases en el extranjero. Y están trabajando para construir misiles que pronto podrán llegar directamente a Estados Unidos", fue la advertencia del republicano, citado por el diario La Nación.
El mismo medio argentino estimó que Teherán tendría en su poder más de 3.000 misiles, “incluyendo una amplia gama de corto alcance (SRBM), con un radio de acción de entre 300 y 1.000 kilómetros, y de medio alcance (MRBM), capaces de cubrir distancias de entre 1.000 y 3.000 kilómetros, suficientes para alcanzar Europa o atacar fuerzas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente”.