Educación: Clave para que jóvenes afronten retos en Latinoamérica

Madrid/EFE



Reforzar la educación y la formación de los jóvenes latinoamericanos es la clave para que la futura generación de líderes de América Latina pueda hacer frente con éxito a los retos económicos y sociales del continente.

Esta es la conclusión más destacada de la mesa redonda sobre "El futuro de América Latina. Un continente joven" celebrada ayer en la Casa América de Madrid, con la participación de personalidades como el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, entre otros.

El objetivo, según Iglesias, es lograr que los jóvenes estén lo mejor preparados posible para hacer frente a los tres grandes desafíos de la región: un crecimiento económico de calidad, acabar con las grandes desigualdades sociales y consolidar la democracia.

Para lograrlo, es necesario poner todo el énfasis posible en la educación y la sociedad del conocimiento, algo sobre lo que ya están trabajando los miembros de la comunidad iberoamericana.

Prueba de ello es que la próxima Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en El Salvador se celebrará bajo el lema de "Juventud, Desarrollo y Tecnología".

Iglesias ya avanzó ayer algunas de las ideas que se podrían barajar en este ámbito, como la de crear un sistema de becas para estudiantes, similar al programa "Erasmus" de la Unión Europea (UE).

Sería una especie de "Erasmus Iberoamericano" que podría incluir en un futuro también a los hispanos de EEUU y que facilitaría el intercambio de conocimientos y la movilidad de los estudiantes.

En la actualidad ya ha sido aprobado un programa de becas denominado "Pablo Neruda", destinado a los estudiantes de posgrado.

Cualquier esfuerzo en el ámbito de la formación será positivo, según el ministro Moratinos, quien animó a los jóvenes iberoamericanos a tener un papel más activo en la esfera política.

Les emplazó además a aprovechar la conmemoración, a partir de 2008, de los bicentenarios de la independencia de sus respectivos países de España para "reflexionar" sobre el futuro de la región.

Tanto el ministro como el Secretario General Iberoamericano destacaron también la importancia de crear una "conciencia iberoamericana" para aprovechar la coyuntura de crecimiento económico por la que atraviesa hoy en día el continente.

Pero Iglesias insistió en que ese crecimiento debe basarse en el "conocimiento" porque si los jóvenes no acceden a las nuevas tecnologías, el continente estará "en el vagón de cola de la Historia".

El ex presidente del Gobierno español y comisario para la conmemoración de los bicentenarios de independencia, Felipe González, recomendó a América Latina un modelo económico "alternativo" similar al español, con el que se crezca pero también se distribuya" la riqueza como vía para acabar con la desigualdad.

En su opinión, es hora de "cambiar ya" el modelo practicado en las dos últimas décadas para instaurar uno que tenga como metas "crecer y redistribuir los excedentes al mismo tiempo".

Leire Iglesias, directora general del Instituto de la Juventud de España (INJUVE), definió como uno de los retos de la nueva generación iberoamericana conseguir que las tecnologías de la información sirvan para el desarrollo y la integración y no se conviertan en "un nuevo elemento de ruptura" o de "desigualdad" social.

Además, pidió que los jefes de Estado y de Gobierno creen en la próxima Cumbre los mecanismos necesarios para que la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, "no sea un papel mojado".

La Convención Iberoamericana de Derechos de la Juventud, que suscribieron 17 países en octubre de 2005, es el primer texto de carácter internacional nacido para proteger el desarrollo y las oportunidades de quienes tienen entre 14 y 25 años, lo que representa unos 150 millones de personas en Iberoamérica.