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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Ecuador le dio un portazo a la explotación petrolera en la Amazonía y le dijo 'no' en plebiscito

El resultado significa un rotundo triunfo de Yasunidos, la organización ambientalista que impulsó esta consulta nacional con el objetivo de proteger el Yasuní, un área extremadamente sensible a cualquier derrame de crudo, y también a los pueblos indígenas en aislamiento voluntario que habitan en ese Parque Nacional.

Uno fotografía aérea de un bosque en la Amazonía ecuatoriana. FUNDACIÓN ECOCIENCIA
Uno fotografía aérea de un bosque en la Amazonía ecuatoriana. FUNDACIÓN ECOCIENCIA
Ecuador le dio un portazo a la explotación petrolera en la Amazonía y le dijo 'no' en plebiscito

Si bien las elecciones generales en Ecuador ocuparon todo el foco de atención mediática, los ciudadanos ecuatorianos también definieron, mediante un plebiscito, no volver a explotar petróleo en el Parque Nacional Yasuní, una reserva natural donde habitan cientos de especies protegidas de la Amazonía del país vecino.

Junto a las elecciones presidenciales y el asesinato del candidato Fernando Villavicencio, este tema quedó algo apartado de la esfera pública, sin embargo, durante semanas fue un tópico relevante.

Los ecuatorianos tuvieron que definir a través del “Sí” para dejar bajo tierra el combustible.

Según los datos brindados por medios ecuatorianos, el “Sí” a dejar de explotar la reserva ganó con el 59% frente al 41% que se inclinó por mantener la extracción del recurso por parte de la empresa estatal Petroecuador.

En 2022, dicho proceso enriqueció las arcas del Estado cerca de 1.200 millones de dólares.

Con esta decisión, Ecuador marcó así un precedente a nivel mundial, al decidir mediante un plebiscito detener la explotación de petróleo de uno de sus mayores yacimientos, situado en el Parque Nacional Yasuní, al que se considera el corazón de la Amazonía ecuatoriana y uno de los epicentros mundiales de biodiversidad, según un reporte de Clarín.

También es una victoria para el movimiento indígena, que se había manifestado mayoritariamente a favor del “Sí”, en especial el pueblo de los waorani, la etnia más numerosa que habita el Yasuní, una área natural protegida de un millón de hectáreas de extensión.