Dramático pedido de Rousseff para frenar su condena en Brasil
En una carta abierta al pueblo y al Senado brasileño, la presidenta Dilma Rousseff hizo ayer un llamado agónico para frenar el proceso de impeachment que amenaza con destituirla a fin de mes, y pidió que "no condenen a un inocente".
Estos días Brasil está sumido en los Juegos Olímpicos que acaparan la atención nacional y mundial.
El mensaje leído ante la prensa en el Palacio de Alvorada repasó su carrera política, su tiempo de prisión y tortura durante la dictadura (1964-1985), y exhortó a los senadores a defender la democracia, a nueve días de que comience la etapa final del juicio, que según indican los sondeos, terminará con el ciclo de más de 13 años de la izquierda en el poder. "Pido a los senadores que no realicen la injusticia de condenarme por un crimen que no cometí. No existe injusticia más devastadora que condenar a un inocente (...) Será necesario que el Senado cierre el proceso de impeachment, reconociendo ante las pruebas irrefutables que no hubo crimen", señaló. Rousseff, una economista y exguerrillera marxista de 68 años, prometió que si escapa a su destitución convocará a un plebiscito.