Costas exige nuevo Comandante policial con su total aprobación
17 de agosto de 2008 (19:31 h.)
La Paz/EFE
El prefecto (gobernador) del departamento boliviano de Santa Cruz, el opositor y autonomista Rubén Costas, exigió ayer al gobierno de Evo Morales que el nuevo Comandante de la Policía en esa región cuente con su aprobación o de lo contrario no lo reconocerá.
"El próximo Comandante departamental de la Policía va a ser bajo la posición, bajo la tuición, bajo la decisión y con la aprobación del comandante general del departamento, Rubén Costas", anunció ayer el gobernador en un acto público en Santa Cruz de la Sierra, la capital de esa región.
En este sentido, Costas advirtió al gobierno de Evo Morales de que no reconocerá a "ningún comandante" de la Policía que nombre el Gobierno si no es con su aprobación.
El comandante de la Policía en Santa Cruz, Wilge Obleas, solicitó su relevo por baja médica, tras ser agredido ayer por una turba en los violentos enfrentamientos ocurridos en Santa Cruz entre agentes y un grupo de discapacitados apoyados por autonomistas radicales.
Los choques se iniciaron cuando la Policía desalojó con violencia a unos discapacitados que ocupaban las instalaciones de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en demanda de una ayuda anual de 3.000 bolivianos (unos 423 dólares) que, según este colectivo, el Ejecutivo les había prometido.
La acción policial desencadenó una serie de enfrentamientos a lo largo de toda la jornada a los que se sumaron miembros de la radical Unión Juvenil Cruceñista y otros grupos de autonomistas que cercaron y atacaron el Comando de la Policía en Santa Cruz.
Medios locales informaron ayer que en los disturbios se registraron al menos 21 heridos de diversa consideración. El ministro de Gobierno (interior), Alfredo Rada, confirmó ayer que el relevo del comandante Obleas se produjo a petición propia por su baja médica y explicó que en este momento tres generales de la Policía están asumiendo el mando único del departamento cruceño. Ante estos hechos violentos, Rada negó a los periodistas en La Paz que el Gobierno se haya planteado "militarizar" la región de Santa Cruz como ayer insinuó Costas.
El Ministro, que ayer acusó a los líderes autonomistas cruceños de estar organizado una "gran escalada de violencia en el país", volvió a señalar que los discapacitados están siendo utilizados "políticamente" por los opositores al Gobierno.
Tras la jornada violenta de ayer, discapacitados y autonomistas se congregaron ayer en la zona del llamado Cristo Redentor de la ciudad de Santa Cruz, convocados por el prefecto Costas para exigir al Gobierno el cese de sus "atropellos".
El gobernador dirigió al presidente Morales un duro discurso, en el que le exigió que deje de provocar a Santa Cruz, porque, según él, "la paciencia tiene un límite y se está acabando". Costas dirigió numerosos insultos a Morales, al que tachó de "asesino", "criminal", "sinvergüenza" y "tirano". También llamó "perro de la guerra", "ángel de la muerte" y "servil" al ministro Alfredo Rada.
Tras pedir a los cruceños que no se genere violencia, "porque eso es lo que está esperando" el Gobierno, Costas destacó que Santa Cruz va a seguir aplicando su estatuto de autonomía e insistió en que la Asamblea Legislativa que se conforme en el departamento debatirá la creación de una policía autonómica.
Santa Cruz, en el oriente del país, ha liderado un proceso autonomista en Bolivia, secundado por otras tres regiones controladas por la oposición, que se opone frontalmente al proyecto constitucional de Evo Morales.
El episodio violento de la capital cruceña se ha producido apenas una semana después del referendo sobre mandatos celebrado en Bolivia, en el que el mandatario indígena y sus principales oponentes regionales quedaron ratificados en sus cargos.
Días después de la consulta, el Presidente y sus opositores lograron reunirse en La Paz para intentar llegar a acuerdos sobre la crisis que vive el país, pero el diálogo fracasó y los prefectos autonomistas anunciaron una huelga general contra el Gobierno para el próximo 19 de agosto.
El prefecto (gobernador) del departamento boliviano de Santa Cruz, el opositor y autonomista Rubén Costas, exigió ayer al gobierno de Evo Morales que el nuevo Comandante de la Policía en esa región cuente con su aprobación o de lo contrario no lo reconocerá.
"El próximo Comandante departamental de la Policía va a ser bajo la posición, bajo la tuición, bajo la decisión y con la aprobación del comandante general del departamento, Rubén Costas", anunció ayer el gobernador en un acto público en Santa Cruz de la Sierra, la capital de esa región.
En este sentido, Costas advirtió al gobierno de Evo Morales de que no reconocerá a "ningún comandante" de la Policía que nombre el Gobierno si no es con su aprobación.
El comandante de la Policía en Santa Cruz, Wilge Obleas, solicitó su relevo por baja médica, tras ser agredido ayer por una turba en los violentos enfrentamientos ocurridos en Santa Cruz entre agentes y un grupo de discapacitados apoyados por autonomistas radicales.
Los choques se iniciaron cuando la Policía desalojó con violencia a unos discapacitados que ocupaban las instalaciones de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en demanda de una ayuda anual de 3.000 bolivianos (unos 423 dólares) que, según este colectivo, el Ejecutivo les había prometido.
La acción policial desencadenó una serie de enfrentamientos a lo largo de toda la jornada a los que se sumaron miembros de la radical Unión Juvenil Cruceñista y otros grupos de autonomistas que cercaron y atacaron el Comando de la Policía en Santa Cruz.
Medios locales informaron ayer que en los disturbios se registraron al menos 21 heridos de diversa consideración. El ministro de Gobierno (interior), Alfredo Rada, confirmó ayer que el relevo del comandante Obleas se produjo a petición propia por su baja médica y explicó que en este momento tres generales de la Policía están asumiendo el mando único del departamento cruceño. Ante estos hechos violentos, Rada negó a los periodistas en La Paz que el Gobierno se haya planteado "militarizar" la región de Santa Cruz como ayer insinuó Costas.
El Ministro, que ayer acusó a los líderes autonomistas cruceños de estar organizado una "gran escalada de violencia en el país", volvió a señalar que los discapacitados están siendo utilizados "políticamente" por los opositores al Gobierno.
Tras la jornada violenta de ayer, discapacitados y autonomistas se congregaron ayer en la zona del llamado Cristo Redentor de la ciudad de Santa Cruz, convocados por el prefecto Costas para exigir al Gobierno el cese de sus "atropellos".
El gobernador dirigió al presidente Morales un duro discurso, en el que le exigió que deje de provocar a Santa Cruz, porque, según él, "la paciencia tiene un límite y se está acabando". Costas dirigió numerosos insultos a Morales, al que tachó de "asesino", "criminal", "sinvergüenza" y "tirano". También llamó "perro de la guerra", "ángel de la muerte" y "servil" al ministro Alfredo Rada.
Tras pedir a los cruceños que no se genere violencia, "porque eso es lo que está esperando" el Gobierno, Costas destacó que Santa Cruz va a seguir aplicando su estatuto de autonomía e insistió en que la Asamblea Legislativa que se conforme en el departamento debatirá la creación de una policía autonómica.
Santa Cruz, en el oriente del país, ha liderado un proceso autonomista en Bolivia, secundado por otras tres regiones controladas por la oposición, que se opone frontalmente al proyecto constitucional de Evo Morales.
El episodio violento de la capital cruceña se ha producido apenas una semana después del referendo sobre mandatos celebrado en Bolivia, en el que el mandatario indígena y sus principales oponentes regionales quedaron ratificados en sus cargos.
Días después de la consulta, el Presidente y sus opositores lograron reunirse en La Paz para intentar llegar a acuerdos sobre la crisis que vive el país, pero el diálogo fracasó y los prefectos autonomistas anunciaron una huelga general contra el Gobierno para el próximo 19 de agosto.