Crece la inquietud por la Decimocuarta Enmienda de EEUU

Ciudadanía por nacimiento en EEUU: caso llega a Corte Suprema

Donald Trump insiste en cambiar la ciudadanía por nacimiento. / LOS ÁNGELES TIMES
La revisión de la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento podría generar profundas repercusiones legales, políticas y sociales para todo nacido en Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó dar una respuesta clara cuando se le preguntó si, en caso de ganar el proceso sobre la ciudadanía por nacimiento que la Corte Suprema decidió revisar, buscaría retirar ese derecho a quienes nacieron dentro de territorio estadounidense.

Aunque no especificó qué acciones concretas podría emprender si la Corte falla a su favor, el mandatario republicano sí advirtió que una derrota sería “devastadora” tanto para su persona como para los argumentos políticos que ha defendido durante varios años en torno a la inmigración. Según Trump, lo que está en juego es la validez de su visión acerca del significado histórico de la Decimocuarta Enmienda y su aplicación en el contexto contemporáneo de Estados Unidos. 

Las declaraciones del presidente fueron publicadas el martes en una entrevista realizada días después de que el máximo tribunal decidiera revisar si su intento de poner fin a la ciudadanía por nacimiento encaja dentro del marco constitucional. La medida de la Corte reactivó un debate de larga data sobre el alcance real de la Decimocuarta Enmienda, un tema que Trump ha utilizado repetidamente en su discurso político, sobre todo cuando se dirige a su base más dura, para enfatizar lo que considera fallas estructurales del sistema migratorio actual.

En esencia, la Corte Suprema deberá evaluar si un presidente tendría, en un eventual escenario favorable, la autoridad para modificar o limitar un principio que durante más de un siglo ha sido entendido como absoluto: que toda persona nacida en suelo estadounidense obtiene automáticamente la ciudadanía, sin importar la nacionalidad, estatus migratorio o situación legal de sus padres. Este principio quedó establecido en 1868, cuando la Decimocuarta Enmienda fue ratificada con el propósito de garantizar derechos plenos a las personas esclavizadas recién liberadas y a sus descendientes, en un país que intentaba reconstruirse tras la Guerra Civil.

Consultado de manera directa sobre si retiraría la ciudadanía a quienes ya nacieron en Estados Unidos, Trump afirmó que honestamente no había pensado a profundidad en esa posibilidad. Sin embargo, aseguró que su interés en el caso proviene del análisis histórico de la enmienda, la cual, según su interpretación, fue creada exclusivamente para resolver la situación legal de los hijos de personas esclavizadas, y no para aplicarse a lo que describe como un fenómeno moderno de familias que viajan temporalmente al país para que sus hijos nazcan en territorio estadounidense.