EL BALOTAJE PRESIDENCIAL ES ESTA JORNADA
Chile decide entre ultraderecha y socialdemocracia esta jornada
Chile elige este domingo su futuro entre José Antonio Kast, quien alaba las reformas económicas de Pinochet, y el millenial Gabriel Boric, que promete llevar al país hacia la socialdemocracia, tras un estallido, una pandemia y una constituyente.
Chile lleva dos años saltando de convulsión en convulsión, una espiral de desasosiego que vivirá un nuevo capítulo con los cruciales comicios.
BORIC Gabriel Boric, de 35 años, es el candidato de la coalición de izquierda por el frente Apruebo Dignidad. Comenzó a temprana edad su carrera política como dirigente estudiantil y líder de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), abandonando incluso sus estudios de Derecho, que no concluyó, para luego desempeñarse como diputado en dos periodos. De ganar, se convertiría en el presidente más joven de la historia del país.
El aspirante a La Moneda -casa de Gobierno-, quien proviene de la región de Magallanes, en el extremo sur del país, pretende llevar a cabo cambios profundos en los sistemas de pensiones, tributarios, de salud y de educación, temas que se encontraban entre las principales demandas de la población en octubre de 2019, durante el llamado estallido social.
Fue parte del acuerdo político que posibilitó una salida institucional a la crisis que vivía el país hace dos años y ha garantizado que respaldará a la Convención Constituyente que redacta actualmente la nueva Constitución para el país.
KAST José Antonio Kast, de 55 años, es líder de la derecha más extrema y tomó distancia en la campaña por la segunda vuelta de sus posiciones más radicales contra los derechos de las minorías, el aborto o la defensa de la dictadura de Augusto Pinochet.
La derecha tradicional chilena se ha alineado tras sus promesas de “paz, orden y progreso” para detener un eventual Gobierno progresista.
La sombra de la dictadura que gobernó en Chile entre 1973 y 1990 está tras la imagen de Kast. La izquierda le recuerda que en 1988 votó por la continuidad de Pinochet en el referendo que debía decidir sobre la permanencia o no del dictador en La Moneda.
“Los chilenos están cansados de la actitud permanente de la izquierda de hablar del pasado”, dijo en una entrevista con El País. Su opinión es que hay que pasar página, porque “Pinochet murió hace 15 años y el Gobierno autoritario terminó hace más de 30″.
La dictadura “hizo reformas económicas de apertura y de apoyo al sector privado que han sido el fundamento del progreso” del país. Cuando se le consulta sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen, dice que las condena con “fuerza y claridad”, aseguró.
“Pero es hora de resolver los desafíos del presente y avanzar con fuerza hacia el futuro”, insistió. Aunque mostrándose implacable cuando opina sobre figuras del pasado como Salvador Allende, el presidente socialista depuesto por Pinochet el 11 de septiembre de 1973. “Fue el principal responsable de la peor crisis política, económica y social del último siglo en Chile. Con el 36% de los votos quiso imponer, al margen de la Constitución y la ley, un régimen marxista”.
INCERTIDUMBRE Las elecciones de hoy, las más inciertas y tensas desde el retorno a la democracia, no parece sin embargo que vayan a devolver inmediatamente al país a su antigua senda de la tranquilidad.
"Chile está condenado al desmadre, veo difícil que salgamos de esta, aunque creo que Boric es menos incendiario que Kast", dijo Margarita Valdés, una mujer de mediana edad que regenta un pequeño puesto de frutas en la capital.
Para Kenneth Bunker, director de la encuestadora Tresquintos, "tanto Boric como Kast van a tener muchos problemas para gobernar”.