Camiones rusos entran a Ucrania sin autorización

Rusia dejó ayer de lado la diplomacia y envió un convoy con ayuda humanitaria al este de Ucrania sin el permiso de las autoridades ucranianas ni tampoco la escolta de la Cruz Roja.

Los 262 camiones, cuya carga no fue revisada ni certificada por completo, llegaron a su destino, la ciudad oriental de Lugansk, sitiada por tropas ucranianas en su lucha contra los separatistas prorrusos y al borde de una catástrofe humanitaria. En el lugar permanecen todavía unos 200 mil civiles.

La representación de Ucrania ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) denunció que esto representa una violación a la soberanía del país.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió ayer sobre los riesgos de que cualquier “acción unilateral” en el este de Ucrania pueda exacerbar una situación “de por sí peligrosa”.

Entre tanto EEUU aseguró a Rusia que enfrentará “consecuencias adicionales” por una “flagrante violación” de su integridad territorial y advirtió que habrá más “acciones” en su contra si no retira esos vehículos de inmediato.

“Nuestra posición es clara y Rusia no debe utilizar una caravana humanitaria como excusa para cruzar la frontera”, aseguró el portavoz del Pentágono, John Kirby.

Por su parte, la Casa Blanca denunció que el convoy está formado por “vehículos militares pintados para parecer camiones civiles”.