Cadena perpetua para ex jefe de la DINA por crimen del general Prats
01 de julio de 2008 (17:41 h.)
Santiago/EFE
La justicia chilena condenó ayer a doble cadena perpetua al general en retiro Manuel Contreras, ex jefe de la policía secreta del régimen militar, por el asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, ocurrido en Buenos Aires en 1974.
El juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís también sentenció a Contreras -ex jefe operativo de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA)- a 20 años por asociación ilícita para cometer el atentado explosivo el 30 de septiembre de 1974 en el barrio bonaerense de Palermo.
La sentencia, dictada ayer en primera instancia, condena por secuestro y homicidio a cinco oficiales y un suboficial retirados a penas dobles (por cada una de las víctimas), que van de los 20 años a los 541 días de cárcel.
Asimismo, sentencia a 10 años y un día a Mariana Calleja, esposa del estadounidense Michael Townley, ex agente de la DINA, y a 5 años y un día al también ex agente civil Jorge Iturriaga Neumann.
Los ex mandos militares condenados son el brigadier Pedro Espinoza, el general Raúl Iturriaga Neumann y los oficiales José Zara, Juan Morales Salgado y Christoph Willeke, así como el suboficial Reginaldo Valdés.
Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el general Prats González, jefe del Ejército chileno durante el Gobierno de Salvador Allende, se exilió junto con su esposa en Buenos Aires, donde murieron en un atentado perpetrado con explosivos adosados a su automóvil por agentes de la DINA.
"El país ahora ya sabe la verdad de lo que ocurrió; aquí se ha hecho justicia por nuestros padres", manifestó Angélica Prats, una de las tres hijas del matrimonio asesinado, tras conocer la sentencia.
"Pinochet debía haber sido condenado por el crimen de nuestros padres y lamentamos que no lo haya sido", agregó.
La hija de Carlos Prats y Sofía Cuthbert destacó la labor realizada por la justicia de Argentina, "porque fue allí donde se inició esta larga investigación".
En el juicio hecho en Argentina por la jueza María Servini de Cubría se estableció que el crimen fue obra de la DINA, la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet, y fue condenado a cadena perpetua el ex agente chileno Enrique Arancibia Clavel.
Sin embargo, Arancibia fue puesto en libertad en agosto pasado al beneficiarse con una cláusula conocida como el "dos por uno", que permite salir antes de tiempo a los presos que tardaron más de dos años en ser condenados.
La justicia chilena condenó ayer a doble cadena perpetua al general en retiro Manuel Contreras, ex jefe de la policía secreta del régimen militar, por el asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, ocurrido en Buenos Aires en 1974.
El juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís también sentenció a Contreras -ex jefe operativo de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA)- a 20 años por asociación ilícita para cometer el atentado explosivo el 30 de septiembre de 1974 en el barrio bonaerense de Palermo.
La sentencia, dictada ayer en primera instancia, condena por secuestro y homicidio a cinco oficiales y un suboficial retirados a penas dobles (por cada una de las víctimas), que van de los 20 años a los 541 días de cárcel.
Asimismo, sentencia a 10 años y un día a Mariana Calleja, esposa del estadounidense Michael Townley, ex agente de la DINA, y a 5 años y un día al también ex agente civil Jorge Iturriaga Neumann.
Los ex mandos militares condenados son el brigadier Pedro Espinoza, el general Raúl Iturriaga Neumann y los oficiales José Zara, Juan Morales Salgado y Christoph Willeke, así como el suboficial Reginaldo Valdés.
Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el general Prats González, jefe del Ejército chileno durante el Gobierno de Salvador Allende, se exilió junto con su esposa en Buenos Aires, donde murieron en un atentado perpetrado con explosivos adosados a su automóvil por agentes de la DINA.
"El país ahora ya sabe la verdad de lo que ocurrió; aquí se ha hecho justicia por nuestros padres", manifestó Angélica Prats, una de las tres hijas del matrimonio asesinado, tras conocer la sentencia.
"Pinochet debía haber sido condenado por el crimen de nuestros padres y lamentamos que no lo haya sido", agregó.
La hija de Carlos Prats y Sofía Cuthbert destacó la labor realizada por la justicia de Argentina, "porque fue allí donde se inició esta larga investigación".
En el juicio hecho en Argentina por la jueza María Servini de Cubría se estableció que el crimen fue obra de la DINA, la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet, y fue condenado a cadena perpetua el ex agente chileno Enrique Arancibia Clavel.
Sin embargo, Arancibia fue puesto en libertad en agosto pasado al beneficiarse con una cláusula conocida como el "dos por uno", que permite salir antes de tiempo a los presos que tardaron más de dos años en ser condenados.