Fernanda Maida Eterovic. “Es un honor jugar por Cocha”
Vestir la casaca de color blanco y negro y representar a todo un departamento es uno de los honores y orgullos más grandes, según la joven voleibolista María Fernanda Maida Eterovic, una atleta que prácticamente lo ha logrado todo en esta popular disciplina de conjunto.
El sueño de llegar a lo más alto del podio del voleibol comenzó a sus nueve años, gracias a la inspiración de su madre, Carla Eterovic, quien fue voleibolista desde sus 17 años, según comenta la 9 veces campeona nacional con la selección cochabambina, desde la categoría Infantil hasta la Sub 23.
“Para mí es un honor y un orgullo representar a mi querida Cochabamba, en este deporte que me apasiona y me ha enamorado desde mis 9 años de edad”, asegura una de las destacadas del voleibol femenino nacional, cuya estatura de 1.82 metros es imponente.
A nivel departamental, la potencia en los remates y los bloqueos precisos hizo de Fernanda una de las jugadoras más completas del medio, hasta conseguir alrededor de 14 títulos con el club Olympic, la institución que le acogió desde sus inicios hasta la fecha.
“Yo me inicié en el Olympic y hoy sigo dando todo de mí para que mi club siga logrando más títulos”, comenta emocionada la estudiante de uno de los colegios que más voleibolistas tiene en sus aulas, como es el San Ignacio de Loyola.
Por ahora, la cochabambina participa con el Olympic en el torneo departamental denominado Oficial de voleibol de la Asociación local y tiene la firme ilusión de continuar su preparación, pero esta vez representando al país, en la Copa Continental que se desarrollará el mes próximo en una ciudad aún no definida por los organizadores.
La inspiración es un tema familiar
Para la nueve veces campeona con la selección cochabambina de voleibol, Fernanda Maida, el deporte de conjunto es su máxima pasión.
“Gracias a la inspiración que me inculcó mi madre, Carla Eterovic, el voleibol es mi máxima pasión”, expresa la múltiple campeona departamental y nacional.
Con esta pasión que siente por el voleibol, Maida entrena todos los días con placer y alegría en las canchas del Olympic de la avenida Costanera. Para ella, prepararse y perfeccionarse no es un actividad obligatoria, sino que supone un momento de felicidad. Su entrenador, el argentino Alejandro Giménez, la motiva y la orienta para que este deporte siga siendo una de sus mayores ilusiones y su forma de vida.
Todo el esfuerzo para superarse día a día en el voleibol no hubiese sido posible de no haber gozado del apoyo incondicional de su familia. “Mi familia ha sido, es y será siempre vital para que yo continúe en el voleibol”, asegura, recordando a sus padres Ronald y Carla y a sus hermanos Alejandro y Adriana.
Además de practicar el voleibol, Fernanda también es una destacada en el voleibol de playa.
Tan solo en el año 2014, Maida participó en los Mundiales de China y México, con resultados positivos.