El exministro de Gobierno, Hugo Moldiz, asegura que el lunes, un día después de la fuga, ya se sabía que el prófugo estaba en Magdalena

“Se tardó mucho en la captura de Belaunde”



Hugo Moldiz fue una de las “cabezas que rodaron” por el caso Martín Belaúnde. Solo después de cuatro meses de haber jurado como ministro de Gobierno, Moldiz renuncia por “haber fallado al Presidente y al país”, como reconoce, en el caso de la fuga del empresario peruano, custodiado por sus subalternos, efectivos de la Policía nacional.

Los “atenuantes” que señala para explicar su papel durante la insólita desaparición de Belaunde y, la consecuencia, su renuncia obligada, son: un supuesto complot policial (de los “malos policías”) en su contra, ya que, sostiene, él había puesto en marcha una reforma integral de la Policía, la corrupción de miembros de esa institución y de estamentos judiciales, y la demasiada confianza suya en, precisamente, la institución que quería reformar.

Además, introduce una sombra de duda sobre la actuación de su reemplazante, Carlos Romero, al asegurar que ya el lunes, al día siguiente de la desaparición de Belaunde, él, Moldiz, sabía con certeza que el fugado estaba en Magdalena, información que, asegura, haberle dado a Romero, y que no se explica por qué recién el jueves fue capturado el peruano.

Moldiz conversó con OPINION, estas son sus palabras:

P.- ¿Quiénes tuvieron su “cuota” para la fuga de Belaunde y para que usted renunciara al Ministerio de Gobierno?

R.- Seguramente demandará todavía algún tiempo armar el rompecabezas de este caso, sin embargo, es evidente que la Policía aprovechó este caso, principalmente los malos policías, primero (no solo) para hacerse de dinero fácil, sino para propinar un golpe al proyecto de la reforma policial, de lanzar una señal de advertencia de que no van a permitir la transformación una nueva Policía que priorice el servicio a la ciudadanía y no los intereses personales.

En la vida no hay casualidades, la fuga de Belaunde ocurre un día antes del lanzamiento de la reforma policial, creo que habría mucha ingenuidad en pensar que no hay relación la fuga de Belaunde y la reforma policial. Finalmente los tiempos, la custodia, la vigilancia y todo ese escenario es manejado por la Policía.



P.- ¿Dice que principal responsable de la fuga es la Policía?

R.- Me animo decir, como una hipótesis, incluso que el señor Belaunde fue inducido por la Policía a una fuga, le prepararon el escenario, sabiendo que no iba a llegar lejos. En los análisis que hicimos resulta demasiado extraño y sospechoso que se haya dado la facilidad con la que sale de su encierro y pasa por varias trancas de vigilancia hasta llegar a Magdalena que es un trayecto largo, pero al mismo tiempo una vez en Magdalena enfrente la tremenda dificultad para pasar de esa región fronteriza hacia Brasil. Cuando se observa la vía se evidencia que podía completar su fuga, porque estaba muy cerca.

P.- ¿Cuándo se supo del paradero del prófugo?

R.- Desde el día lunes sabíamos que Belaunde estaba en Magdalena, ahora la pregunta surge por qué recién el operativo es exitoso el jueves, es decir qué hicieron los días lunes, martes y miércoles, por qué la Policía tarda cuando se sabía el paradero de este ciudadano, estas son las interrogantes que alimentan mi sospecha de que detrás de esta fuga había un complot, una conspiración contra la reforma policial y con ello contra mi persona.

P.- ¿Esa seguridad de que Belaunde estaba en Magdalena, cómo la obtuvo?

R.- Tenía alguna gente de confianza que son los policías investigadores buenos, se hizo un buen trabajo, se logró determinar cómo salió, cómo lo ayudaron, dónde llegó, pero lo curioso es la tremenda facilidad para hacer esa ruta y de ahí no pueda cruzar, incluso a pie porque es fronterizo.

P.- ¿En qué quedó la reforma policial?

R.- Esos malos policías le han puesto un punto aparte a la reforma policial, habrá que ver si el ministro Carlos Romero la continúa. Lo que pasa es que hay proyectos de cada autoridad y le ponemos sello diferente. Pero sin duda ha sido una advertencia de los malos policías contra una reforma a la Policía, aunque abrigo la esperanza que el proyecto de reforma marche y tengamos una Policía que necesita el país.

“La justicia se equivocó”

P.-¿Hubo errores o actos intencionales en este caso?

R.- Los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia cometieron una gran equivocación, primero le dan detención preventiva en una cárcel, pero luego curiosamente, en menos de 24 horas cambian ese fallo por una detención domiciliaria, sabiendo que era un tema delicado, sensible, de Estado, internacional. Además, se sabía que Belaunde contaba con recursos económicos como para poder financiar su fuga.

Por otro lado, la justicia y el gobierno peruano actuaron con displicencia, porque cuando ya había la decisión de expulsar al empresario peruano, porque el Conare había rechazado dos veces el refugio solicitado, se le ocurre al Perú oficializar la solicitud de la extradición, no entiendo ese procedimiento, porque lo más sencillo para ambos países era la expulsión y estábamos preparados para ese procedimiento.