Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 24 de octubre de 2021
  • Actualizado 21:06

Mamá de Zarlet: tuve a mi hija a unos metros de distancia

A Zarlet, la joven que desapareció en junio de 2012, le gustaba tocar el violín. CORTESÍA DE LA FAMILIA
A Zarlet, la joven que desapareció en junio de 2012, le gustaba tocar el violín. CORTESÍA DE LA FAMILIA
Mamá de Zarlet: tuve a mi hija a unos metros de distancia

Zarlet Rowina Clavijo Martínez desapareció hace más de nueve años, en La Paz. La joven cumplirá 27 años el próximo 29 de octubre; tenía 17 años cuando fue alejada de su familia “en contra de su voluntad”. Su familia no dejó de buscarla y tiene nuevas pistas sobre su paradero.

Su madre Marcela Martínez, en entrevista con OPINIÓN, señaló que Zarlet estaría en manos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), pero en “custodia”, en Colombia.

Retomó el “hilo de investigación” y descubrió que su hija estaba retenida por ese grupo irregular, en diciembre de 2019. A través de un “intermedio” corroboró esa información. 

Pidió una “prueba de vida” para confirmar que se trataba de su hija, a quien no veía desde el 4 de junio de 2012. Marcela estuvo a solo unos metros de Zarlet.

“La vi a unos metros de distancia (…). Tuve que esperar a que la lleven del lugar donde la encontré a donde se encontraban los que tienen la propiedad, ese es el término que ellos usan, pero no me gusta”, manifestó Marcela, quien dijo que ese suceso no se dio en Colombia, sino en otro país.

Luego, comenzó la negociación, pero la organización irregular tenía varias condiciones, algunas que escapaban de las manos de la familia de Zarlet. Volvió a Bolivia confiada en la ayuda del Gobierno, en ese entonces el transitorio, pero el exministro de Gobierno Arturo Murillo no solo le habría rechazado el apoyo, sino cerró las puertas para que Martínez se contacte con la expresidenta Jeanine Áñez. 

Esa situación y el cierre de fronteras por la pandemia la obligó a esperar casi dos años más antes de salir nuevamente al exterior para conocer la situación de Zarlet y las nuevas condiciones para su liberación.

Marcela aguarda la nueva “prueba de vida” para continuar con la negociación. Lo último que se supo es que el “mediador” estaba camino al encuentro con Zarlet; desde donde haría una videollamada a Martínez o le enviaría una fotografía de su hija sosteniendo el periódico del día, según las condiciones.

En tanto, la mamá de Clavijo Martínez se reunió con el fiscal departamental de La Paz, William Alave, para pedir que se reabra el caso Zarlet. “Me asignaron una fiscal que está revisando el cuaderno de investigaciones y tendré mi caso vigente en el transcurso de los próximos días”.

CALVARIO

Zarlet Clavijo desapareció el 4 de junio de 2012. La última vez que la vieron fue en la calle 16 de julio de La Paz, y desde entonces sus progenitores la han buscado por todos los medios posibles. La joven iba a graduarse ese año, cuando fue alejada de su hogar. Estudiaba chino y estaba en la Academia de Bellas Artes y tocaba violín; además tenía muchas aptitudes en la repostería y manualidades.

Zarlet tenía pensado estudiar Ciencias de la Educación o Psicología.

Desde 2012, se vertieron varias hipótesis de la desaparición de la joven y también se apuntó a varios sospechosos, quienes fueron liberados. Las investigaciones descubrieron que luego de la desaparición, Zarlet aceptó una nueva amistad por su cuenta de Facebook. Se encontró su teléfono celular. Dos personas tenían el aparato, pero dijeron que lo habían comprado de un desconocido en el mercado chino de La Paz. Pese a haber hallado el aparato no se pudo obtener los datos de las últimas llamadas.

El supuesto novio de Zarlet también fue aprehendido como posible sospechoso. Las autoridades dijeron que estaba relacionado a una red de pornografía. El joven aseguró que no tuvo una relación sentimental con la desaparecida y luego fue liberado. 

La familia de Clavijo Martínez, ante el poco avance de las investigaciones, comenzó una búsqueda particular. El único investigador, dependiente de la Policía, que logró dar pistas importantes fue asesinado por supuestos narcotraficantes.

“El investigador que llevaba el caso descubrió una red de narcotráfico. Las víctimas eran llevadas al Chapare y luego las sacaban del país para que transporten droga, pero a este investigador lo mataron supuestamente en el Tipnis en 2015 y todos los avances quedaron ahí”, señaló Martínez, en 2019. 

El investigador estaba esperando un informe importante que brindaría más pistas en el caso Zarlet, pero le quitaron la vida de forma “misteriosa”. 

Luego, dio con un “principal sospechoso” que nunca entró en la investigación por la desaparición. Esa persona llamó a Marcela, en las noches y madrugadas, durante cuatro años. Le decía que deje de buscar a su hija porque nunca iba a encontrarla, entre otros mensajes. 

“Cuando pedía el detalle de las llamadas no salían registradas, pero era un teléfono con línea nacional”, relató.

Lograron capturar al sospechoso. Marcela llamó a la fiscal, pero ella le hizo conocer que no podía hacer nada porque el caso estaba cerrado. Tuvo que iniciarle un proceso por amenazas y, por eso, nunca fue investigado por trata y tráfico de personas en el caso Zarlet.

En 2016, también se realizó un rastrillaje en terrenos baldíos de la zona sur de La Paz buscando presuntamente el cuerpo de la joven desaparecida en junio de 2012. Los investigadores creían que Zarlet estaba muerta, pero su mamá mantenía la esperanza de encontrarla con vida.

En ese entonces, la fiscal Karina Cuba dijo que por los indicios que hallaron en los equipos secuestrados en la casa del novio de la víctima, Ever. L., presumían que él era el responsable de la desaparición de Zarlet, aunque él negaba esa situación.

Marcela, al igual que su familia, nunca se dio por vencida y siguió la búsqueda por sus medios hasta que halló nuevas pistas, y considera que está cerca el reencuentro con su hija.

‘Zarlet, ilumina’ conoce 100 casos sin resolver

Marcela Martínez creó “Zarlet, la que ilumina”, una red de alerta temprana para la búsqueda de personas desaparecidas. Su página en Facebook tiene más de 19.220 seguidores.

La mamá de Zarlet conoció a muchas familias en su situación; buscando a sus hijos o hijas. Desde entonces, ofrece ayuda legal y gratuita para la búsqueda de desaparecidos. 

Martínez señaló que su caso no es el único sin resolver. “Zarlet, la que ilumina” conoce casi 100 casos sin resolución a nivel nacional, es decir, que los desaparecidos no han sido encontrados, y esa cifra sube cada año. Esos son los que han llegado buscando ayuda a la red de alerta temprana; el caso más antiguo data de hace más de 30 años. 

“Si eso nos ha llegado a nosotros, cuántos casos más habrá en los que no se ha podido encontrar a la persona (…). Esa cifra multiplicada por cinco o seis es el número de personas reportadas como desaparecidas que hemos logrado encontrar”, dijo Martínez.

Señaló que los 100 casos que aún no han sido resueltos es porque la denuncia se realizó pasadas las 24 horas, se dieron en provincias y la distancia impidió un reporte pronto o por negligencia de las autoridades.

“Si la búsqueda se da en las primeras 24 horas la posibilidad de encontrarlos es altísima. Por eso, es importante que cuando alguien desaparece, sea mujer o varón, comiencen la búsqueda lo antes posible. Si vamos a esperar 36, 48 o 72 horas la víctima podría ya estar fuera del país considerando que al menos siete de los nueve departamentos tiene fronteras a dos horas. Esos son los casos en los que no se los puede encontrar”, dijo.

Señaló que la persona que sale de su casa, aunque sea de manera voluntaria, “cruza una puerta que la pone en riesgo” y, del mismo modo, se la debe buscar pronto.

La directora de Lucha Contra la Trata y Tráfico de Personas del Viceministerio de Seguridad Ciudadana, Carola Arraya, informó que en el 68% de los casos de trata y tráfico de personas, las víctimas son mujeres de entre 14 y 35 años. 

Señaló que ahora la mayoría de las víctimas han sido captadas por redes sociales. “El 90% del tiempo de nuestros hijos son las redes sociales”. También se han dado casos a través de agencias de trabajo virtuales que suelen ofrecer “buenos salarios y pocas horas laborales”.

Hace unos meses, en Cochabamba lanzaron la línea gratuita 122 para la atención de casos de trata y tráfico de personas y delitos conexos.