Tentáculos del terror: la caída de Nabor López, la evolución de su red de secuestros y el avance de la Policía en su desarticulación
Con la caída de Nabor López H., su red de secuestros se reinventó y la Policía intensifica su lucha para desarticularla.
Nabor López es conocido en el Trópico de Cochabamba, aunque no por motivos positivos. La Policía lo acusa de liderar una red de secuestradores que ha sembrado terror en esa región. Curiosamente, su primera detención se produjo en Punata, Valle Alto.
Este hombre, de 30 años, fue detenido en mayo de 2023 junto con cuatro miembros de su banda por el secuestro de tres personas—un padre, su hijo y un trabajador—en Entre Ríos, exigiendo un rescate de 100 mil dólares. Desde entonces, se encuentra bajo detención preventiva en una cárcel. Sin embargo, sus tentáculos se han extendido, ya que su organización ha seguido operando bajo el mando de sus allegados y ha reclutado nuevos miembros. A lo largo del tiempo, la Policía ha ido capturando a varios integrantes de su temida red criminal.
El 23 de agosto, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, presentó a siete personas—cuatro hombres y tres mujeres—ligadas a la organización de Nabor López, que ha estado operando bajo el mando de Ariel Villarroel C. Este último se ha convertido en el nuevo cabecilla de la organización y es acusado del secuestro y asesinato de Guido Anagua C., cuyo cuerpo fue encontrado sin vida el 7 de agosto. La familia de la víctima pagó 700.000 bolivianos sin notificar a la Policía, pero la banda no cumplió con la promesa de devolverlo con vida.
Según Aguilera, el crimen fue extremadamente brutal, ya que a la víctima le desmembraron los “miembros digitales”. Este caso llevó al despliegue de 29 efectivos que realizaron un trabajo de inteligencia en el Trópico. Con la información obtenida, el 23 de agosto se organizó una operación encabezada por Aguilera, el subcomandante de la Policía de Cochabamba, Rubén Cornejo, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Freddy Medinacelli, y el Comando Regional del Trópico, quienes llevaron a cabo intervenciones en varias localidades, principalmente en Entre Ríos y Bulo Bulo.
Aguilera informó que se realizaron 10 allanamientos, durante los cuales se detuvo a siete personas, presentadas en la conferencia de prensa. En los operativos se incautaron tres armas de fuego—una de ellas con un permiso falsificado—, tres vehículos y varios documentos, incluyendo las cédulas de Nabor López, quien está encarcelado, y de Ariel Villarroel, que permanece prófugo.
USO DE NÚMEROS INTERNACIONALES
La autoridad detalló que la banda criminal utilizaba dos teléfonos registrados en Brasil y Colombia. La Policía llevó a cabo un trabajo de desencriptación que permitió realizar una pericia de comparación fonética y efectometría, concluyendo que Ariel Villarroel fue quien llamó a los familiares de Guido Anagua haciéndose pasar por un extranjero. Aguilera señaló que no solo se cuentan con estas pruebas para sustentar el caso, sino que también se dispone de información de bases telefónicas. Además, se descubrió que la banda se comunicó con Anagua días antes del secuestro.
NACE “NUEVO AMANECER”
Aguilera afirmó que las “estructuras criminales son mutantes”, revelando que la organización, ahora liderada por Ariel Villarroel, opera bajo el nombre de “Nuevo Amanecer”. La Policía aún busca a cuatro miembros de este clan, que contaba con personas dedicadas a la vigilancia, las comunicaciones, transporte, el trabajo logístico, la retención de víctimas y otras funciones. De las siete personas detenidas recientemente, la mayoría estaría vinculada a una red de colaboradores, excepto Erlindo P.M., quien ocuparía un rol significativo en la banda. Sin embargo, todos los detenidos han negado cualquier participación en los hechos.
La banda también estaba en proceso de reclutar nuevos miembros, quienes estaban siendo “entrenados”. La autoridad informó que la organización operaba desde dos sedes: una en Entre Ríos, utilizada para llevar a cabo los secuestros, y otra en Bulo Bulo, desde donde se realizaban las llamadas para negociar los rescates mientras se ocultaban en la selva. De hecho, el último registro del celular de Anagua provino de Entre Ríos.
CRÍMENES ATRIBUIDOS A LA BANDA DE NABOR
Según la Policía, el clan de Nabor López está detrás de varios secuestros y crímenes. Además del caso de Anagua, el 4 de enero de este año, Rosendo, de 47 años, fue asesinado a tiros a solo una cuadra de su hogar mientras se dirigía a su terreno en Entre Ríos.
El hombre iba acompañado de tres personas, quienes lograron salvarse escondiéndose bajo los asientos del vehículo. Un grupo de cinco hombres, que salió de un automóvil, bloqueó el paso del vehículo y comenzó a disparar. En total, se realizaron más de 36 disparos, 10 de los cuales acabaron con la vida de Rosendo.
La pesadilla para la familia no comenzó con la muerte de Rosendo, sino en febrero de 2023, cuando su hijo Rafael fue secuestrado durante la celebración de Compadres, una fiesta previa al Carnaval. El grupo delincuencial exigió un rescate de 300 mil dólares para la liberación de Rafael, pero finalmente recibieron solo 40 mil dólares. Tras la liberación, la familia intentó presentar una denuncia, pero recibieron amenazas de muerte, lo que los llevó a abandonar la idea.
Meses después, en septiembre de 2023, Boris Y., de 35 años, fue asesinado a tiros por un grupo de encapuchados, mientras almorzaba con su pareja en un restaurante de Entre Ríos. Boris, quien era parte de la organización criminal, fue asesinado en un aparente acto de venganza. Aunque algunos miembros de la banda sospechaban que el asesinato fue llevado a cabo por Rosendo, Rafael afirma que su padre no tuvo nada que ver con el crimen, aunque cree firmemente que la banda está detrás de la muerte de su padre, ya que escuchó rumores de que un familiar de Boris había prometido venganza “vida por vida”.
El 9 de enero, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, declaró que Nabor López y su banda son responsables del asesinato de Rosendo y de otros delitos cometidos en el Trópico, especialmente en Entre Ríos.
También los vincularon al secuestro de Michael A., hijo del propietario de una discoteca en Lauca Eñe, Shinahota, quien fue liberado después de 57 horas el 2 de mayo de 2023. Además, la Fiscalía de Cochabamba informó que Nabor López y Alfredo Renjipo estaban involucrados en otro secuestro, el cual tuvo lugar el 3 de abril de 2023, donde un joven, de 26 años, fue sacado por la fuerza de un local en la madrugada. Según la información proporcionada, siete hombres encapuchados ingresaron al lugar justo antes de su cierre. La familia de la víctima presentó una denuncia a la Policía y, debido a la presión, la banda decidió liberar a la víctima en una carretera.
DESDE LA CÁRCEL
A pesar de estar recluido en el penal de máxima seguridad de El Abra, en Cochabamba, Nabor lograba mantener comunicación con su organización. El líder del grupo criminal fue encontrado en posesión de celular en dos ocasiones durante operativos sorpresivos realizados en esa prisión.
Nabor coordinaba con sus colaboradores a través de Messenger para evitar ser rastreado a través de las llamadas. Debido a esta situación, el ministro de Gobierno solicitó su traslado al penal de máxima seguridad de Bolivia, Chonchocoro de La Paz, donde se encuentra desde el miércoles 10 de enero del 2024.
2022: SECUESTRO EN PUNATA
Antes de los secuestros en el Trópico, Nabor y su banda ya habían cometido otro en Punata, Valle Alto de Cochabamba. El 1 de mayo de 2022, Día del Trabajador, Nabor y su gente, vestidos con uniformes policiales y armados, secuestraron a Luciano R. alrededor de las 07:45 mientras él y su hijo, de 21 años, estaban reparando su volqueta cerca de su casa en el barrio 18 de Mayo de Punata.
Cuatro hombres con gorras de efectivos antinarcóticos bajaron de una movilidad ploma con placa 1861 ISD, con radicatoria en Warnes (Santa Cruz). Armados, obligaron a Luciano, de 45 años, a bajarse de su vehículo y subir a la vagoneta ajena que luego se marchó con rumbo desconocido. El hijo de Luciano, testigo del secuestro, se quedó en el lugar sin entender lo que había sucedido, por lo que buscó a su madre para contarle lo sucedido con su padre. La mujer, de 41 años, fue a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Punata para denunciar el secuestro de su esposo.
Horas después, la esposa recibió una llamada en la que le dijeron: “si no pagas, lo matamos”. La banda delincuencial le exigió inicialmente 300 mil dólares como rescate para liberar a Luciano con vida. Angustiada, la mujer negoció con los secuestradores, quienes redujeron el monto a 120 mil dólares y luego aceptaron 30 mil dólares porque era la cantidad que la familia podía reunir en 24 horas.
Los secuestradores creían que tenían todo bajo control y dieron instrucciones para la entrega del dinero y la posterior liberación de Luciano, que estaba programada para el 2 de mayo. Sin embargo, algo inquietó a los delincuentes o sospecharon que “algo no andaba bien”, por lo que cambiaron dos veces el lugar de la entrega del dinero.
Durante los cuatro días en los que estuvo secuestrado, Luciano R., que es agricultor y transportista, fue golpeado repetidamente en el estómago y en otras partes del cuerpo por los falsos policías. Le dieron cuatro días de impedimento, según el informe del médico forense. Además, no le dieron alimentos durante su cautiverio.
La entrega del dinero estaba prevista para el 2 de mayo en el Valle Alto, pero los secuestradores cambiaron la ubicación primero a la avenida 6 de Agosto y luego a la avenida Siles.
Los efectivos se encontraban en la avenida Siles en Cercado, donde los secuestradores pretendían cobrar el rescate. Los policías interceptaron a Nabor y Juan Gabriel R. en una motocicleta; al percatarse de la presencia policial, intentaron huir a pie, pero fueron capturados a cuatro cuadras del lugar de encuentro. Luego, Celier M.E. y Remberto L.H., otros dos miembros de la banda, fueron detenidos en una vagoneta blanca con placa de circulación 2070 XRH, con radicatoria en Santa Cruz de la Sierra.
El operativo de rescate tuvo lugar en Sacabamba, provincia de Esteban Arze, donde la víctima estaba retenida. En la ruta a Cliza, mientras intentaban escapar en un vehículo de transporte público, fueron capturados Emilio Q.S., Wilder G.B., David C.J. y Elvis G.M., otros cuatro secuestradores.
El 4 de mayo de 2022, estas ocho personas fueron enviadas preventivamente a prisiones en Cochabamba, incluyendo El Abra, San Pedro de Sacaba, San Antonio y San Sebastián. Según las investigaciones, la organización amenazó a la familia y logró que abandonaran el caso, lo que permitió su liberación y el traslado de su actividad delictiva al Trópico de Cochabamba, de donde la mayoría de los miembros de la banda son originarios. La gente del lugar sabía quiénes estaban cometiendo secuestros y asesinatos, pero temían represalias y muchos optaban por el silencio.
NARCO, SECUESTRADOR Y ASESINO
Nabor ya tenía antecedentes, ya que en 2021 se le había iniciado un proceso, junto con otras ocho personas, por transporte de sustancias controladas y asociación delictiva, según consta en edictos judiciales.
Además de ser conocido como narcotraficante, también es considerado el líder de una banda de secuestradores implicada en asesinatos.