Bajo la sombra: calles, drogas y muerte: los días de Mauricio en un círculo vicioso cada vez más extendido
En Bolivia, el asesinato conlleva una pena de prisión de 30 años, sin derecho a indulto.
Mauricio Antonio S.A., de 29 años, y José Luis M.S., de 26 años, intentaron ocultar el cuerpo de Mauricio F.T., de 29 años, buscando impunidad. Durante la noche, los dos implicados, uno de nacionalidad boliviana y otro venezolano, cavaron una zanja y enterraron el cuerpo en el río Rocha, cerca de un desagüe ubicado en el puente Antezana en Cochabamba.
Poco después, el plan dio un giro inesperado. José Luis M.S. se sintió culpable y decidió llamar a la novia de Mauricio F.T. Le confesó que había tenido una pelea con su novio por drogas, en la cual lo golpearon y luego lo ataron de pies y manos hasta que falleció. Esa misma noche, los culpables decidieron enterrar el cuerpo en un intento de ocultar su crimen y evitar ser descubiertos.
Todo esto ocurrió el miércoles 22 de noviembre. El tío de Mauricio F.T. denunció la desaparición de su sobrino, quien tenía problemas de adicción a las drogas. El crimen salió a la luz cuando la novia del desaparecido reveló la confesión que José Luis M.S. le había hecho.
Ante estas sospechas, el equipo de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), en colaboración con la Estación Policial Integral (EPI) Central, la Patrulla de Auxilio y Cooperación Ciudadana (PAC), la Brigada Especial de Rescate, Salvataje y Auxilio (BERSA), canes y el Instituto de Investigaciones Técnico Científicas de la Universidad Policial (IITCUP), así como el equipo multidisciplinario del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), se dirigieron al puente Antezana para llevar a cabo la búsqueda.
Durante la operación, encontraron a Mauricio Antonio S.A. y José Luis M.S., quienes admitieron haber agredido a la víctima. Finalmente, estas dos personas, que vivían en situación de calle debajo del puente Antezana, terminaron confesando todo. El cuerpo de Mauricio F.T. estaba enterrado en un desagüe y habían cubierto el área con basura para que nadie sospechara la presencia de un cadáver allí.
Un equipo especializado rescató el cuerpo en presencia de los autores confesos.
Según el comandante de la Policía de Cochabamba, Jorge René Ríos, este conflicto entre las personas involucradas comenzó debido a que Mauricio F.T. les habría sustraído sustancias controladas para su consumo, pero no tenía cómo pagarles. A raíz de esto, las dos personas lo golpearon hasta causarle la muerte.
La fiscal departamental de Cochabamba, Nuria Gonzáles, señaló que este joven ya había sido agredido físicamente anteriormente.
Cada vez hay más personas en situación de calle. Mauricio F.T. solía vivir con su familia en el Trópico de Cochabamba. Cuando cumplió 18 años, emigró a Europa en busca de mejores oportunidades. Encontró trabajo como chef para italianos, pero después de algún tiempo regresó a Bolivia y su entorno social había cambiado. A pesar de los intentos de su familia por sacarlo del mundo de las drogas, ninguna iniciativa tuvo éxito.
El puente Antezana, al igual que otras áreas, se ha convertido en un espacio donde las personas en situación de calle consumen y venden drogas. Además, se dedican a robar celulares y pertenencias de valor a los transeúntes. Este problema ha alarmado a los vecinos, quienes han pedido atención en reiteradas ocasiones. Aunque se han llevado a cabo operativos para desalojar a esta población debajo los puentes y plazas donde suelen pernoctar, siempre regresan.
La Gobernación, junto con los siete municipios del Eje Metropolitano, buscan ampliar el alcance de Playa Ancha, un centro para personas con dependencia a las drogas y en situación de calle, para atender a más personas. Actualmente, el centro acoge a niños y adolescentes, pero se espera brindar atención a personas mayores de 18 años.