Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de enero de 2022
  • Actualizado 15:21

Sobreviviente: Karina, madre de cuatro niños, lucha por su vida en terapia intensiva

Una toma aérea de la tragedia en la carretera de la Fruta. BOMBEROS DE PEUMO
Una toma aérea de la tragedia en la carretera de la Fruta. BOMBEROS DE PEUMO
Sobreviviente: Karina, madre de cuatro niños, lucha por su vida en terapia intensiva

Recostada en una cama de terapia intensiva del Hospital Rancagua (Chile), Karina Cuéllar Hurtado, una de las dos personas de nacionalidad boliviana que sobrevivieron al accidente en Peumo, lucha por su vida. La joven, madre de cuatro niños, había terminado su jornada laboral como temporera cuando un camión de alto tonelaje y el furgón en el que iba, junto con otros compatriotas, chocaron al promediar las 16:00 en el camino de la Fruta el 29 de diciembre del 2021. El siniestró dejó nueve fallecidos, un chileno y ocho bolivianos.

La familia de Karina, de 27 años, está desesperada. No tiene parientes en Chile y la información que reciben es confusa. Algunos les dijeron que ya fue intervenida y que despertó, pero otros les manifestaron lo contrario. La mamá de la víctima, que vive en Montero (Santa Cruz), ha estado visitando medios de comunicación toda la semana pidiendo a la población que se solidarice y pueda recaudar dinero para viajar a Chile y acompañar la evolución de su hija. También necesitará recursos para el tratamiento de la joven.

“Mi hija está en terapia intensiva. No tengo los recursos para viajar a Chile, pero necesito estar a su lado. Quiero que me ayuden para estar junto a mi hija, necesito estar con ella. Mi Karina tiene cuatro hijos que también están muy preocupados por su mamita y, si conseguimos el dinero, se quedarán con sus tíos. Gracias a Dios mi hija está viva, pero su estado de salud es delicado”, manifestó la madre.

Karina migró a Chile en septiembre del año pasado y estaba cosechando frutas de temporada. Dejó su tierra natal, Montero, para que a sus cuatro hijos no les falte nada. Si tiene la posibilidad de apoyarla puede comunicarse con el 78081944 o hacerle llegar su ayuda económica a través de la cuenta del Banco Ganadero 1310393475 a nombre de Ruddy Denis Cuellar Hurtado, con cédula de identidad 9677514.

Los 10 jóvenes bolivianos, ocho fallecidos y dos sobrevivientes, trabajaban para la empresa contratista de Raúl Acuña, un hombre de nacionalidad chilena que también conducía el furgón que los trasladaba, y fue la primera víctima mortal identificada del trágico accidente. Él era el ‘enganchador’, es decir, contactaba a temporeros y temporeras y los llevaba por distintos fundos para recolectar los frutos de temporada.

El accidente acabó con los sueños de compatriotas y enlutó a familias bolivianas. 

TRAGEDIA A DÍAS DE VOLVER A SU TIERRA

Silver Noel Flores Lomar perdió la vida a solo días de volver a Bolivia. Le dijo a su pareja que iban a reencontrarse en enero de este año. “Iba a hacer cambiar su plata en la frontera. Tenía pensado terminar de construir su casa”.

Silver, nacido en Camiri (Santa Cruz), se fue a Chile buscando mejores oportunidades en junio del año pasado. Estuvo trabajando casi siete meses, pero un hecho de tránsito acabó con su vida hace 11 días. Su familia le dará cristiana sepultura en su tierra natal.

Génesis Garnica, otra de las víctimas mortales del accidente en Peumo, también estaba organizándose para volver a su hogar y reencontrarse con su hijita y su familia. La joven, de 22 años, se fue a trabajar a Chile, pero siempre estaba pendiente de su niña, a quien extrañaba mucho y, por eso, solo aguardaba que le paguen para retornar a su casa.

La víctima, nacida en La Paz, vivía en Quillacollo (Cochabamba) antes de migrar a Chile por cuestiones laborales.

Todos se fueron por mejores días para sus familias. Paúl Leaños Quintanilla, padre de dos niños, era el sustento de su hogar. El día del accidente, el joven, de 24 años, habló con su esposa y su hija para expresarles cuánto las quería y extrañaba, pero horas más tarde ocurrió el siniestro. 

Paúl iba a dejar el trabajo con Acuña porque le habían ofrecido otro con mejor ingreso económico. Antes quería reencontrarse con sus seres queridos y, por ello, tenía planeado llegar el 12 de enero de este año a Santa Cruz.

En ese accidente también perdieron la vida los tres hermanos Corchado Condori de Yacuiba, Tarija. Laura Herrera Jiménez, de 28 años, quien dejó dos niños en la orfandad, y Dayber Arancibia Albis, de 21 años. La primera es de la ciudad de Santa Cruz y el segundo de Sucre, Chuquisaca. 

SIN LICENCIA Y FURGÓN QUE EXCEDÍA ANTIGÜEDAD

Raúl Acuña, empresario chileno que perdió la vida en el hecho de tránsito, no tenía licencia de conducir y su vehículo tenía una antigüedad de 23 años cuando lo permitido son 18, según información publicada por 24 horas, canal televisivo de Chile.

La jefa de fiscalización del Ministerio de Transportes, Paula Flores, dijo que cursaron más de 300 infracciones en 2021 a vehículos que excedían la antigüedad y conductores que no contaban con la licencia profesional.

Lamentó el hecho que develó las condiciones en las que trabajaban los temporeros. Sobre el accidente, el fiscal de San Vicente de Tagua Tagua, Juan Ignacio Aguilera, manifestó que la probable causa sea que ‘el conductor del vehículo menor (el furgón) haya entrado en un estado de somnolencia y eso le hizo cambiarse de pista e impactar de frente contra el camión’.

Ese es el informe preliminar, pero los profesionales continúan con las investigaciones para establecer con pericias las causas del accidente que dejó el motorizado, en el que iban los compatriotas bolivianos, totalmente destrozado.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Consulado General de Bolivia en Santiago de Chile dio a conocer el miércoles que se reunieron, de manera virtual, con todas las familias de los fallecidos y heridos en el accidente ocurrido en la ruta de la Fruta para hacerles conocer las gestiones que se están realizando para la repatriación de las víctimas.

DENUNCIAN PRESUNTA TRATA DE PERSONAS

El gobernador regional de O’Higgins, Pablo Silva, presentó el 4 de enero una querella contra quienes resulten responsables por el presunto delito de trata de personas en trabajos agrícolas a propósito del accidente vial donde nueve personas, un chileno y ocho bolivianos, perdieron la vida el pasado 29 de diciembre en el camino de la Fruta de la comuna de Peumo, Chile.  

La denuncia fue ingresada en el Juzgado de Letras y Garantía de esa comuna. “Queremos que se investigue a fondo toda la situación irregular que involucra el trabajo de menores, ciudadanos extranjeros que no contaban con su identificación (…). Por los antecedentes, estaríamos ante un presunto caso de trata de personas, además de un trato indigno a las y los trabajadores, quienes eran trasladados en un vehículo que no cumplía las condiciones óptimas, no contaba con revisión técnica, el chofer no tenía licencia. En definitiva, no se están cumpliendo las leyes”, manifestó la primera autoridad de esa región ante medios chilenos.

La identificación de las víctimas de nacionalidad boliviana fue una tarea complicada debido a que no portaban sus cédulas de identidad cuando ocurrió el accidente. Las ocho huellas no pudieron coincidir con el enrolado que tiene el Registro Civil lo que demostró que los fallecidos eran extranjeros que no habían ingresado por un paso habilitado.

Silva dijo que hallaron 13 carnets en el lugar del hecho de tránsito, pero habían 11 a bordo del furgón, incluyendo el conductor. Se presume que usaban otros documentos y los suyos probablemente eran retenidos. Todos esos aspectos están siendo investigados.

 El Consulado General de Bolivia en Chile dio a conocer la lista oficial de las víctimas mortales y los heridos el 3 de enero, cinco días después de la tragedia.