Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 21 de mayo de 2022
  • Actualizado 01:27

Secuestro y asesinatos: tres casos violentos ocurridos en el Valle Alto

Velan el cuerpo de Víctor Rodríguez, el hombre que salió a vender su auto, pero fue asesinado en Punata, Cochabamba.        FUNERARIA PUNATA
Velan el cuerpo de Víctor Rodríguez, el hombre que salió a vender su auto, pero fue asesinado en Punata, Cochabamba. FUNERARIA PUNATA
Secuestro y asesinatos: tres casos violentos ocurridos en el Valle Alto

Tres hechos violentos, con dos muertos, sacudió esta última semana a los pobladores del Valle Alto de Cochabamba. Un secuestro, un asesinato a tiros y otro a puñaladas se reportaron entre el 30 de abril y el 4 de mayo de este año.

El último caso se conoció el miércoles 4 de mayo cuando la Policía realizó el levantamiento del cuerpo de Víctor Rodríguez Vidal, el hombre de 52 años que estaba desaparecido desde la tarde del sábado 30 de abril. Ese día, la víctima salió de su casa con su auto, llevándose los papeles para venderlo, pero no volvió más a su hogar en Arani.

Según su madre, un hombre, que decía ser del Trópico, se mostró interesado en comprar el auto. Llegó antes que su hijo a su casa y estaba esperándolo en la puerta. A los pocos minutos, Víctor, quien se dedicaba a la compra y venta de movilidades, llegó a su domicilio, sacó el motorizado y le pidió a su progenitora los papeles porque iba a venderlo. El comprador le dijo que fueran al inmueble de su suegra que vivía supuestamente a unas tres cuadras del domicilio de la familia Rodríguez Vidal y, desde las 17:30, no supieron más de él. 

Más tarde, su familia comenzó a llamarlo, pero su teléfono estaba apagado y su última conexión en WhatsApp era a las 18:08. Salieron a buscarlo por toda la zona sin éxito y luego se dirigieron a la Policía de Punata para reportar la desaparición, pero les dijeron que vuelvan el domingo. Al día siguiente, una funcionaria les tomó los datos e hizo el afiche de desaparecido. Más tarde, el auto blanco que iba a ser vendido fue encontrado en el cruce a Arbieto, pero no había las llaves, ni los papeles y tenía las llantas pinchadas y otros daños ocasionados por un choque. Los efectivos que revisaron la movilidad les dijeron que no había rastros de sangre al interior como para “tranquilizarlos” porque temían lo peor.

La búsqueda de Víctor continuó hasta este miércoles cuando vecinos encontraron el cadáver de un hombre en un atajado de agua de Chirusi Rosario, comunidad entre Punata y Cliza. La hermana de la víctima llegó al lugar y confirmó que el fallecido era Rodríguez Vidal, quien estuvo siendo buscado durante cuatro días. El hombre recibió puñaladas a la altura del cuello y abdomen. La familia exige justicia y que el autor o los autores sean capturados. En tanto, la Policía revisa cámaras de vigilancia y solicitó informes a empresas telefónicas para establecer con quiénes tuvo contacto la víctima, padre de dos jóvenes, entre otros actuados para esclarecer y dar con el autor o los autores del crimen. 

El otro hecho se registró el 1 de mayo. Una banda de “falsos policías” secuestró a Luciano R. frente a su hijo en la puerta de su casa en un barrio de Punata. Al día siguiente, la organización cayó cuando pretendía recibir 30 mil dólares como “rescate” para liberar a la víctima. La Justicia envió a ocho personas con detención preventiva a distintas cárceles de la ciudad por el delito.

Antes, el 30 de abril, dos hermanos fueron víctimas de un atraco a tiros en Tarata. Uno de ellos perdió la vida, mientras el otro fue herido de bala.

Según las investigaciones, las víctimas que estaban a bordo de una movilidad fueron interceptadas por otro vehículo. Uno de los hermanos salió del auto para reclamarles, pero uno de los tres ocupantes del otro motorizado le disparó con un arma de fuego y acabó con su vida. El otro hermano, quien bajó de la movilidad, también recibió un balazo. Los atracadores se llevaron alrededor de 4 mil bolivianos y huyeron del lugar. La familia que inicialmente pedía justicia y cárcel para los asesinos no formalizó la denuncia y la Policía sigue el caso de oficio.