Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de mayo de 2022
  • Actualizado 04:36

A sangre fría: victimarios ubicaron a chileno para ‘saldar cuentas’ y huyeron impunes

En Cochabamba se registraron tres tiroteos sangrientos en solo cuatro días, entre el 24 y el 28 de abril. Dos casos ocurrieron en Cercado y uno en Shinahota.

Cámara capta al colombiano que disparó a Guillermo Ch. y fotografía de los rostros de los dos victimarios. CAPTURA DE VIDEOS
Cámara capta al colombiano que disparó a Guillermo Ch. y fotografía de los rostros de los dos victimarios. CAPTURA DE VIDEOS
A sangre fría: victimarios ubicaron a chileno para ‘saldar cuentas’ y huyeron impunes

Los videos de las cámaras de seguridad muestran el ataque armado ocurrido el martes 26 de abril en la avenida América, Cochabamba. Un sicario, presuntamente de nacionalidad colombiana, caminaba con total normalidad, mientras escondía un arma de fuego envuelto en una chamarra que llevaba en sus manos y a unos pasos de distancia sacó la pistola y disparó cuatro veces a sangre fría hacia el cuello y la cabeza de Guillermo Ch., un chileno que huyó de su país por “problemas” que tenía con un grupo delincuencial que lo siguió para “saldar cuentas”.

Ajuste de cuentas es la principal hipótesis en el caso del chileno acribillado, de 46 años, quien se debate entre la vida y la muerte en una clínica de Cochabamba. Al promediar las 17:00 del 26 de abril, Guillermo Ch., junto a su esposa Georgina S., se aproximó a su vehículo blanco, marca Changan, que estaba estacionado cerca del edificio donde ocupaban un departamento. La víctima caminaba con muletas debido a que en diciembre de 2021 ya habían intentado matarlo, con ocho disparos, en su país y, por ese motivo, llegaron hace un mes a Cochabamba y pretendían abrir un negocio de turismo, según la declaración de su pareja.

Georgina acompañó a su esposo hasta el asiento del conductor y ayudó a subir las muletas. Cerró la puerta y rodeó la movilidad, por la parte trasera, con la intención de subirse al lugar del acompañante. Pasó muy cerca del sicario y antes de que pudiese abordar la movilidad escuchó los disparos. Asustada se tapó los oídos, retrocedió unos pasos y, cuando el victimario escapó, se acercó a la vagoneta, vio que su cónyuge estaba herido y buscó ayuda para trasladarlo en una ambulancia hasta la Clínica Santa María de Los Ángeles.

El chileno llegó en estado crítico a la clínica. Perdió el ojo izquierdo e ingresó a terapia intensiva, con ventilación, y en coma inducido a consecuencia de los disparos recibidos a nivel facial y cervical. María Eugenia Pérez, médico intensivista, informó el miércoles que Guillermo Ch. fue intervenido la noche del violento ataque, por un equipo de especialistas, pero no pudieron reparar las lesiones vasculares.

La Policía dio a conocer que la víctima tiene antecedentes en su país por homicidio, robo con intimación y uso de armas. Los “problemas” lo siguieron hasta Bolivia donde fue acribillado por otro extranjero, quien no actuó solo. Las cámaras de vigilancia de negocios e inmuebles próximos al lugar del hecho captan primero a un hombre, presuntamente también colombiano, sosteniendo un casco de motociclista de color rojo y luego aparece el que llevaba el arma envuelto en una chamarra. Ambos cargaban mochilas en sus espaldas.

Todo pasó en menos de medio minuto. El victimario se acercó a la ventana del conductor, realizó cuatro disparos, con proyectiles calibre nueve milímetros, y luego corrió hasta desaparecer de la escena del hecho. Los victimarios escaparon en una motocicleta roja que abandonaron unas cuadras más allá. Otra cámara de vigilancia captó a los dos extranjeros después de descender de la moto. El atacante guardaba algo en su mochila, aunque es probable que haya sido la pistola que usó minutos antes. Su acompañante le preguntaba si iban a abordar una “chiva”. Así le llaman en Colombia a unos buses, de dos pisos, representativos de ese país.

La Policía secuestró el auto de la víctima y la motocicleta abandonada por los victimarios; la primera con radicatoria en Cochabamba y la segunda en Sacaba, según datos del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT).

Para el comandante de la Policía de Cochabamba, Rubén Lobatón, este es un caso aislado porque el chileno estaba siendo buscado por sus rivales. “Son situaciones dirigidas a ciertas personas, no es que tengamos aquí (en el departamento) organizaciones criminales que estén operando. Todos los problemas que tenía (la víctima) en otro país ha ocasionado que él sea ubicado en Cochabamba y lastimosamente haya sido acribillado por estos ciudadanos de nacionalidad colombiana”.

Se conoció que Guillermo fue baleado en diciembre de 2021 en las piernas y el abdomen, y continuaba en recuperación. Según información extraoficial, el chileno recibió ocho impactos de bala en Chile y, en ese conflicto, su hijo habría perdido la vida. 

Sobre el último ataque, Georgina, esposa del chileno, declaró que no vio antes a los victimarios. “Ella dice que cuando iba a abordar el auto escuchó los disparos. Desconoce los móviles y tampoco reconoce al autor, pese a que tuvieron un cruce de miradas antes del hecho”, dijo el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Ronald Tapia.

Los investigadores procesaron la escena y continúan con las investigaciones.

OTROS DOS HECHOS SANGRIENTOS

No fue el único sangriento tiroteo; otros dos ocurridos en Shinahota y Cercado conmocionaron en Cochabamba. Una mujer, de 41 años, fue asesinada a tiros el 24 de abril en una población del Trópico. Recibió cuatro disparos cuando dormía en el asiento trasero de su vehículo.

Se conoció que la mujer participó el 23 de abril de un evento social, donde consumió bebidas alcohólicas, y luego se dirigió a la casa de su hermana, pero antes de ingresar se quedó dormida. Al promediar las 13:30, sus familiares escucharon los disparos, pero cuando salieron el autor ya había huido en una motocicleta.

El otro hecho se registró la noche del 28 de abril cuando un hombre fue herido de bala por tres personas, por móviles que están en proceso de investigación, en la calle Chapare y Francisco Santiváñez, al sur de la ciudad de Cochabamba.