Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 23 de septiembre de 2021
  • Actualizado 10:46

Rayza alzó la voz por todas

La fotografía de Rayza Torriani en la misa realizada en la plaza 14 de Septiembre
La fotografía de Rayza Torriani en la misa realizada en la plaza 14 de Septiembre
Rayza alzó la voz por todas

Rayza Mariela Torriani García, activista por los derechos humanos y representante de la Red de Personas Trans de Bolivia (Red Trebol), fue despedida este viernes con rosas blancas y velas en un emotivo acto que se desarrolló en la plaza 14 de Septiembre, de Cochabamba.

La destacada activista perdió la vida el jueves en un hospital de Tiquipaya, mientras aguardaba, afectada por el coronavirus, un espacio en terapia intensiva. Dejó una niña en la orfandad.

Ella nació en Yacuiba, al sur de Bolivia, en una familia numerosa con cinco hermanos. Sus padres la cuidaron como al resto de sus hijos, pero cuando tenía 14 años no pudo evitar sentirse culpable por las peleas y decidió abandonar su hogar. Desde entonces, asumió una identidad femenina y luchó para que la sociedad la reconozca como mujer.

Alzó la voz para ser escuchada y, después de muchos años, logró lo que tanto anhelada: una identidad reconocida ante la ley boliviana.

Con la puesta en vigencia de la Ley de Identidad de Género, en agosto de 2016, las personas transgénero accedieron al cambio de nombre y datos en su cédula de identidad.

Rayza se destacó por su ardua labor en favor de los demás. Se levantó ante las injusticias y apoyó a víctimas de violencia de la comunidad LGTB. En febrero de este año, gestionó el entierro de Alessandra Ferreti, una joven trans que fue asesinada en la habitación de un hostal, debido a que sus familiares no reclamaron el cuerpo. Siguió el proceso hasta que el principal sospechoso del crimen entró preventivamente a la cárcel, el pasado 7 de mayo.

Durante la pandemia, gestionó canastas solidarias no solo para la comunidad LGTB sino para las familias necesitadas.