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  • Diario Digital | viernes, 20 de mayo de 2022
  • Actualizado 10:33

Primeras horas de "desaparición", las más importantes para la búsqueda

Primeras horas de "desaparición", las más importantes para la búsqueda

Contrario a las recomendaciones de la Policía, cuando María René Z. decidió irse de su hogar los 12 años, su padre, René, decidió buscarla por sus propios medios dentro de las primeras 24 horas que le dijeron que aguardara, ya que su hija "podría volver a aparecer, eso hacen las adolescentes". La encontró cuando estaba a punto de emprender un viaje para trabajar en el Trópico.

Antes de salir a buscarla, recordó que desde hace algunas semanas su hija le comentó que había conocido una nueva amiga en una pensión cercana a la cancha, a la cual iba a comer muy seguido cuando salía de su colegio, en el turno tarde. Recorrió varios puestos de comida, broasterías y pensiones cercanas al mercado La Pampa, San Antonio, avenidas Ayacucho, Aroma, San Martín, calle 25 de Mayo, Esteban Arce, entre muchas otras, hasta que dio con su paradero.

En una bolsa de cancha, María René tenia lista toda su ropa para irse a trabajar al Trópico de Cochabamba, donde le dijeron que ayudaría en la cocina de un restaurante turístico y sería mesera, por 2.000 bolivianos al mes sin que le cobraran la estadía o alimentación.

Alarmado la llevó de retorno a su hogar, para después hacerle entender que se trataba de un engaño, pues un grupo de mujeres que se dedica al servicio sexual le había indicado la dirección de esta pensión, y le advirtieron que la "amiga" de su hija es en realidad una reclutadora que suele convencer a adolescentes y algunas mujeres adultas para que realicen esta labor (prostitución) en Shinahota y otros municipios aledaños.

René pudo evitar que su hija fuera víctima de trata y tráfico en aquella ocasión, pero advirtió que los uniformados le recomendaron que esperara amenos un día para sentar la denuncia de su desaparición confiando en que esta retornaría a su hogar. Ademas, le habían repetido en reiteradas ocasiones si no estaba seguro de que María René se había fugado con su novio y de que no estaba implicada ilícitos como el consumo de sustancias controladas o la venta de las mismas.

INFANTES El tratamiento con niños desaparecidos suele ser distinto y las búsquedas emprenden con mayor rapidez, aunque no todos llegan a tener éxito inmediato.

En los últimos meses, el arrebato de bebés de tan solo unos meses de edad de los brazos de sus madres ha encendido las alarmas a nivel nacional.

Cada día, las oficinas de la División de Trata y Tráfico de Personas y la División Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, (FELCC) reciben al menos una denuncia de persona desaparecida.

Detrás de las estadísticas existen historias de dolor de las familias que pierden a algún miembro.

En su desesperación por encontrar a la persona desaparecida, los padres o hermanos acuden primero a sus vínculos más cercanos como los amigos, la pareja u otros familiares.  

La última instancia es la Policía, y lo hacen cuando en realidad temen que algo grave le haya sucedido a su ser querido.

TRATA Y TRÁFICO Cientos de mujeres y niños son victimas de la trata y tráfico de personas cada año y, aunque reciban auxilio y ayuda para restablecerse, muchas de las experiencias impiden que retomen sus vidas con normalidad.

Un informe de la Dirección Nacional de Trata y Tráfico de Personas del Viceministerio de Seguridad Ciudadana refiere que el 68% de los casos reportados corresponde a mujeres, de entre los 14 y 35 años. Además, el 70% de estos casos corresponden a víctimas menores de edad.

“Los datos son alarmantes. En el caso de las mujeres, la explotación sexual es la principal causa. (Las víctimas) están entre los 14 a 35 años y representan el 68% de los casos de trata de personas, es decir, estamos hablando de un gran porcentaje de mujeres que son víctimas de trata de personas. El 32% restante representa a varones entre hombres y niños”, señaló Carola Arraya, directora general de Lucha Contra la Trata y Tráfico de Personas.

Las denuncias hasta septiembre de 2021 llegaron a 451 en el país. El nuevo método de captación de las víctimas es por las redes sociales. 

“Se han conocido diferentes casos de trata y tráfico de personas que están muy ligados a esto que sucedía en 2020. Es la pandemia la que ha generado la digitalización y nuevas formas de captación por las redes sociales”

En 2020 se tuvo 450 denuncias y en 2019 hubo 526, por lo que -afirmó- no hay una disminución, sino que se sigue una misma tendencia.

REDES SOCIALES Y TRÓPICO El secretario de Desarrollo Humano Integral, Carlos Solá, informó que las redes captan sobre todo menores de 12 a 18 años de edad. 

Explicó que sacan a las jovencitas de las provincias "con engaños de ser trabajadoras del hogar; sin embargo, el fin es de explotación sexual”. 

La mayoría de los casos de trata en el departamento fueron identificados en el Trópico y la región metropolitana, en un trabajo coordinado con la Policía Boliviana y el Consejo Departamental de Trata y Tráfico de Personas.  

El director general de Justicia y Derechos Fundamentales, Marco Antonio Gonzáles, dijo -en una anterior entrevista- que Bolivia dejó de ser un país de tránsito para convertirse en destino de trata y tráfico de personas. 

Subrayó que los tres departamentos con mayor incidencia de este delito son La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Las víctimas son, en su mayoría, mujeres entre 16 y 29 años de edad.

La autoridad nacional manifestó que esta problemática no solo debe ser abordada por las instituciones públicas, sino también desde el interior de los hogares, a partir de la confianza y el uso adecuado de la tecnología.