Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de septiembre de 2021
  • Actualizado 04:02

LA JOVEN, QUE QUERÍA SER ENFERMERA O PARVULARIA, FUE ASFIXIADA Y DESMEMBRADA POR SU EXNOVIO

Matute, el asesino serial que segó la vida de Mayerli y de dos niñas

Matusalén Matute M.L., principal sindicado del feminicidio de Mayerli.    APG
Matusalén Matute M.L., principal sindicado del feminicidio de Mayerli. APG
Matute, el asesino serial que segó la vida de Mayerli y de dos niñas

Sin culpa, pero culpable. Matusalén Matute M.L. estuvo “limpio” casi nueve meses, pero volvió a matar sin remordimiento, con odio y ostentando poder. Su perfil es el de un “psicópata”.

Bolivia expresó su indignación por el brutal asesinato de Mayerli Sandy C.Q. La joven quería ser enfermera o parvularia por su amor a los niños, pero su exenamorado Matusalén le arrebató sus sueños el domingo en un bosquecillo de la zona de Alto Inca Llojeta, en La Paz. Roberto H.Q., sindicado por Matute, también es investigado como presunto autor del feminicidio.

Mayerli iba a cumplir 19 años el 18 de octubre, pero su mentalidad era de una niña de 12. La joven, con discapacidad intelectual leve, era la tercera de cuatro hermanos. Su familia dice que era alegre, cariñosa y la más mimada de la casa.

La última vez que la vieron con vida fue al promediar las 08:30 del domingo 6 de septiembre, Día del Peatón, cuando pidió permiso para salir a pasear y dijo que luego buscaría a su padre por un tema de asistencia familiar. Al día siguiente, la madre, afligida por la desaparición de Mayerli, recibió mensajes por WhatsApp del teléfono de su hija donde le decía que se encontraba bien y que había decidido abandonar su hogar.

A las 14:00, la Policía se constituyó al bosquecillo de la zona Alto Inca Llojeta a denuncia de vecinos, quienes reportaron el hallazgo de un cuerpo desmembrado. Los investigadores realizaron el levantamiento de los restos en cuatro espacios dentro de una circunferencia de 15 metros y procesaron la escena del crimen.

El martes 7 de septiembre, la madre de Mayerli entró en un cuadro de shock tras reconocer el cadáver hallado en Alto Inca Llojeta como el de su hija. Con la identificación de la víctima, los investigadores se guiaron por los “mensajes” que quedaron en la escena del crimen y el cuerpo considerando la violencia extrema, informó el comandante de la Policía Boliviana, Jhonny Aguilera. 

Matusalén, de 22 años, fue el primer sospechoso. Con la georreferenciación fue situado en tiempo y espacio en el bosquecillo, donde encontraron el cadáver. A las 16:40, capturaron a Matute cuando llegaba a su domicilio acompañado de otra mujer, en la zona de Alto Llojeta.

“No lo hice solo”, les dijo a los efectivos que lo aprehendieron y allanaron su domicilio, donde secuestraron su teléfono y el de la víctima, entre otras evidencias. Reveló el nombre de Roberto H.Q., a quien aprehendieron unos 20 minutos después, sindicándolo como el verdadero feminicida.

“Soy inocente. El que está adelante es el culpable. Él la ha matado, seguramente por celos”, declaró Matusalén, mientras ingresaba a celdas policiales la noche del martes, al igual que Roberto H.Q.

El miércoles, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, presentó al Matute como el principal autor del feminicidio de Mayerli, en una conferencia de prensa donde no mostraron a Roberto H.Q. debido a que continuaban las investigaciones sobre su presunta participación en el delito.

Para la Policía, hay elementos idóneos que prueban la autoría de Matusalén. Tenía el celular de la víctima y se hizo pasar por ella puesto que envió mensajes a la madre de la joven cuando ya la había matado. También se encontraba con algunas prendas de Mayerli y hallaron el cuchillo con el que habría sido victimada.

El joven, con antecedentes por infanticidio, grabó en su teléfono la muerte de Mayerli presuntamente con “fines sadomasoquistas”, mientras la joven estaba siendo asfixiada con un lazo. Se conoció que Roberto H.Q., de 34 años, habría intercambiado mensajes por Messenger con la víctima y aparentemente estaban iniciando una relación sentimental, aunque él alega inocencia, y aseguró que ni conocía a la fallecida.

Su esposa, quien lleva cinco meses de embarazo, dijo que estuvo con ella todo el domingo y que no existe la posibilidad de que haya participado del sangriento hecho. Tampoco conocería a Matusalén.

Para la familia de Roberto, le tendieron una trampa. Se conoció que los familiares de Mayerli en su afán de ubicarla enviaron mensajes a uno de sus “amigos” en Facebook, quien respondió con propuestas sexuales y luego lo bloquearon. Ese usuario sería Roberto con un nombre falso.

No le dieron importancia a ese detalle hasta que Matusalén lo nombró en su declaración ante la Policía. Por ello, los investigadores contactaron a Roberto a través de un perfil falso. Le hicieron creer que era una mujer que accedía a su propuesta sexual y pactaron la cita en la Ceja de El Alto, donde fue aprehendido.

La Fiscalía los imputó a ambos por el delito de feminicidio. “Matusalén habría procedido a filmar y Roberto sería quien procedió al desmembramiento”, señaló la fiscal Dubravka Jordán.

El jueves, la Justicia definió enviar a Matute a Chonchocoro, penal de máxima seguridad en La Paz, mientras Roberto fue trasladado a la cárcel de San Pedro. La reclusión preventiva será por seis meses, mientras se colectan todas las evidencias con miras a un juicio oral donde se dicte sentencia. 

Un día antes, Mayerli fue despedida por sus familiares, amigos y vecinos, en medio de llanto y pedidos de justicia. “¡Pena de muerte!, ¡pena de muerte!”, exclamaron los asistentes al entierro de la joven, que este año obtendría su título de bachiller, pero la pena máxima en Bolivia es presidio de 30 años, sin derecho a indulto. 

Las redes sociales se inundaron de post que lamentaban la trágica muerte y exigían “pena de muerte” o “cadena perpetua” para psicópatas y con víctimas múltiples. Para la Policía, este fue un caso de “celotipia asociado de masoquismo y ostentación de poder de parte del asesino”.

Del Castillo dijo que es necesario analizar la normativa vigente con la Asamblea Legislativa Plurinacional para “evitar que este tipo de personas tengan privilegios en la justicia boliviana”.

Realizan el levantamiento del cadáver en la zona del bosquecillo de Alto Inca Llojeta, La Paz.

MATUTE, ASESINO SERIAL Matusalén cayó preso antes por violar y matar en 2014 a una niña en la comunidad Santa Ana de Mosetén en Palos Blancos, provincia Sud Yungas de La Paz. También le quitó la vida a otra menor, a quien le habría quitado las vísceras, y los pobladores presumían que era un caso de trata y tráfico de órganos, pero la investigación en ese caso no tuvo avances.

Según una nota publicada por La Razón, el 3 de noviembre de 2014, Matusalén se llevó a una niña, de cuatro años, mientras sus padres participaban de una reunión comunal. Unas horas después, el cuerpo de la pequeña fue encontrado sin vida en un cerro distante a 15 kilómetros de la comunidad Santa Ana de Mosetén.

Matusalén tenía 15 años cuando cometió ese delito. En ese entonces, el coordinador territorial, Gualberto Araníbar, dijo que la víctima presentaba signos de asfixia y violación. El adolescente sindicado quiso escapar del lugar, pero los comunarios lo capturaron y encerraron en la Subalcaldía de esa región, mientras lo amenazaban con prenderle fuego.

Se declaró culpable no solo de la muerte de esa niña, sino de otra menor más que fue asesinada a inicios de octubre de 2014. La segunda víctima fue encontrada sin vida a los cuatro días de su desaparición y Matusalén dijo que la mató con otras tres personas más.

La fiscal Dubravka Jordán explicó que Matute recibió condena de seis años de presidio en el Centro de Rehabilitación de Qalahuma, pena establecida por su minoría de edad, por la violación e infanticidio de la niña, de cuatro años. Abandonó la prisión el 18 de diciembre de 2020 tras cumplir su sentencia. Llamó la atención de las autoridades que ese antecedente no esté en el Registro Judicial de Antecedentes Penales (REJAP).

A casi nueve meses de haber conseguido su libertad, volvió a matar y esta vez a su exenamorada, con quien tuvo una relación de unos tres meses.

El autor confeso del asesinato y desmembramiento de Mayerli salió el lunes, un día después de acabar con la vida de su expareja, por las calles de la ciudad de La Paz. Subió un video en Tik Tok donde se lo oye saludar a la gente, mientras refiere que está llegando a su trabajo mostrándose tranquilo y desenvolviéndose en sus actividades cotidianas, mientras escucha Mujer Amante de Rata Blanca.

Matusalén enfrenta proceso por feminicidio, delito que se sanciona con 30 años de presidio, sin derecho a indulto. “Es un peligro para la sociedad”, dijo Jordán.