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  • Diario Digital | viernes, 19 de agosto de 2022
  • Actualizado 20:15

FAMILIA PEREGRINA POR JUSTICIA A DOS AÑOS DEL CRIMEN

Lidia sigue buscando los restos que faltan de su hija asesinada

Fotografía del lugar donde hallaron los restos óseos calcinados de la joven desaparecida.    EL POTOSÍ
Fotografía del lugar donde hallaron los restos óseos calcinados de la joven desaparecida. EL POTOSÍ
Lidia sigue buscando los restos que faltan de su hija asesinada

Alejandro O.C. es el principal acusado del feminicidio de Nancy Nayda Pedrozo Romero. El macabro crimen “destrozó” a su familia y, a dos años del hecho, su madre, Lidia Romero, llora su muerte y no halla consuelo. A pesar del dolor, la progenitora de la víctima se mantiene firme buscando justicia y no pierde la esperanza de reunir todos los restos óseos de su hija que fueron calcinados en la localidad de Chita, a unos 50 kilómetros de Uyuni, Potosí.

En septiembre de 2020, Lidia y sus cuatro hijos recibieron los restos óseos, cráneo y parte del tórax, de Nancy. La joven tenía dos meses de embarazo cuando fue asesinada y quemada por su pareja, quien habría recibido ayuda de familiares para desaparecer el cuerpo y las pruebas del crimen.

La madre de la víctima volvió al lugar donde hallaron los restos. “Mi mamá fue a buscar (los restos que faltan), pero no encontró nada. No hay las extremidades superiores ni inferiores de mi hermana, es una tristeza para nosotros”, manifestó una de las hermanas de Nancy.

CONFESIÓN Nancy fue asesinada a sus 30 años. El 3 de septiembre de 2020, Alejandro O.C. prestó su declaración primero en calidad de testigo. El hombre admitió su participación en el crimen y la Fiscalía, ese mismo día, lo imputó por el delito de feminicidio.

Dijo que el 1 de agosto, fue a recoger a Nancy porque le comunicó que no había movilidades. “Le dije que se venga si no era muy tarde, pero me comentó que estaba sola en el camino (…). Le indiqué que no sabía si el auto tenía gasolina y como es chuto le pedí que me espere en el camino”. 

Según su testimonio, Serapio L.O. le pidió que lo lleve a Challapata, cuando se dirigía a recoger a Nancy por Cruce Ventilla. “Le dije que estaba yendo a recoger a mi novia a Cruce Coroma. Dijo que si sería rápido podía acompañarme. Hemos ido y Nancy se sentó a mi lado, mientras Serapio estaba atrás. Empezamos a discutir con Nancy y ella me decía que para que me hiciste venir y no recuerdo por qué, pero la empujé. No quería que se caiga, pero cayó del auto y frené, y bajamos con Serapio”. Eso habría ocurrido entre el kilómetro 73 y 71 de la carretera a Uyuni. 

Contó que le pidió a Serapio que le ayude a levantarla puesto que la joven no reaccionaba y luego la subieron a la movilidad. “Él me dijo vamos a Río Mulatos, pero antes de llegar, cuando estábamos por el puente Coroma me hizo parar y me pidió las llaves del auto y me dijo vos ándate. Yo me voy a encargar de Nancy y la voy a hacer desaparecer”. 

Esa fue la declaración de Alejandro, pero Serapio negó su participación en el crimen. El 5 de septiembre, la Justicia determinó que Alejandro cumpla detención preventiva en la cárcel Santo Domingo de Cantumarca, mientras Serapio estaba en el Centro Productivo de Uyuni, pero hace más de un año consiguió dejar la prisión.

Según las investigaciones, Nancy fue llevada a un lugar desolado donde procedieron a quemarla sin tener constancia si estaba con vida o no. 

Antes de conocerse el fatal desenlace, la familia de Nancy estuvo buscándola por distintos pueblos y pegando afiches con su fotografía con la esperanza de encontrarla con vida. Alejandro se mostró preocupado y salió a las calles preguntando por su “esposa embarazada” para no levantar sospechas.

“Ese hombre nos engañó. Ni siquiera pensamos que él podía ser el asesino porque supuestamente nos estaba ayudando a buscarla. Sus últimas actitudes nos llevaron a dudar porque sus palabras parecían amenazas”, contó una de las hermanas de la víctima.

Se conoció que Alejandro les dijo a sus cómplices que debían mantenerse en silencio. “Nadie debe enterarse de lo que ha pasado (con Nancy)”, les advirtió y fingió buscarla, según fuentes allegadas al proceso investigativo.

Unos días después, el hombre decidió dejar la búsqueda e incluso les dijo a los familiares de la joven que debían devolverle los gastos realizados porque sus familiares le habían dicho que “deje de meterse”. 

HALLAZGO El 23 de agosto de 2020, un comunario reportó a la Policía de Uyuni el hallazgo de restos óseos calcinados en la localidad de Chita. Lidia identificó rasgos particulares en la dentadura y estaba segura que la víctima era su hija desaparecida.

Se realizaron pericias y pruebas en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Cochabamba. La espera se extendió hasta el 25 de septiembre cuando les confirmaron las sospechas y les entregaron los restos de Nancy, quien fue despedida por sus seres queridos y amigos en el Cementerio General de Potosí.

Por el feminicidio de Nancy, la Policía presentó el 4 de septiembre de 2020 a Alejandro O.C. y Serapio L.O. como sospechosos de su desaparición y muerte. El segundo insiste en su inocencia y consiguió detención domiciliaria. Un tercer implicado, sobrino del principal sindicado, cayó preso hace más de un año. Hay una cuarta persona que está siendo buscada por su presunta participación en el hecho. 

La mamá y hermanos de Nancy piden justicia y pena máxima para los autores del feminicidio.