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  • Diario Digital | viernes, 14 de junio de 2024
  • Actualizado 01:30

JOSÉ LUIS RIVERA, DE LA IEUC, EXPLICA LAS MEDIDAS

Iglesia ahora exige antecedentes a pastores

El pastor José Luis Rivera, presidente de IEUC.
El pastor José Luis Rivera, presidente de IEUC.
Iglesia ahora exige antecedentes a pastores

El pastor José Luis Rivera pisa apenas los 40 años, pero ya a cuestas tiene el fuerte compromiso de presidir Iglesias Evangélicas Unidas Cochabamba (IEUC), lo que le convierte en la voz máxima de las entidades cristianas del departamento.

Se confiesa preocupado. Los acontecimientos coyunturales de los últimos años en los que se han visto presuntamente ligados líderes religiosos del cristianismo y del catolicismo con el abuso deshonesto hacia menores de edad encendieron las alarmas puertas adentro.     

La denuncia hecha por Octavio, el muchacho que en 2020 se enfrentó a la crudeza de las redes sociales para narrar que había sido abusado por un exlíder cristiano cuando todavía era adolescente, fue el detonante.

Una de las medidas que tomó la Iglesia evangelista para proteger la imagen institucional y velar por la salud integral de infantes y adolescentes vinculados con ella ha sido comenzar a pedir, desde el año pasado, antecedentes legales a educadores, pastores y toda persona que trabaje con menores.

Cuando conoció el caso, la IEUC emitió un pronunciamiento en repudio de todo religioso que cometa ese tipo de delitos. “De ninguna manera pretendemos encubrir a cualquier pastor o líder religioso que, primero, haga quedar mal a Dios en su nombre y, segundo, melle una institución que por años trata de mantener una ética alta. En su tiempo hemos sido parte denunciante. Tuvimos entrevistas con los padres de familia y con el pastor de esa iglesia. Además, pedimos la denuncia formal por el SLIM (Servicio Legal Integral Municipal)”, asegura Rivera a OPINIÓN.

Sobre las informaciones legales que exigen, detalla: “Por estas cosas que pasan les hemos pedido a muchos pastores que traigan sus antecedentes penales. Esto solicitamos desde el año pasado (…) no vamos a encubrir a ningún líder religioso”.

LUCHA Y TABÚ Otra de las iniciativas ha sido la activación de un protocolo al que deben adaptarse educadores y líderes grupales que tengan contacto directo con menores. La IEUC instruyó a cada iglesia o entidad cristiana que aplique este protocolo, que consiste en lo siguiente: además de recabar información legal de estas personas y verificar que no tengan juicios ni denuncias, también deben firmar un “convenio de protección” hacia el niño.

Por otro lado, la IEUC proyecta renovar convenios interinstitucionales, por ejemplo, con la Defensoría de la Niñez, con el propósito de enseñar a identificar los tipos de violencia, tomar nota de dónde acudir en caso de sufrirla y cómo actuar.

Rivera avisa que las labores de prevención que la Iglesia evangelista viene realizando son “silenciosas” y fortalecen la prevención a través de convenios, encuentros y talleres, de modo que se rompa el tabú de no hablar del tema.

“Para que esto no sea un tabú, sino para que en las iglesias se conozca. En 2019, la Alcaldía (de Cercado) lanzó el proyecto Cuentos que no son cuentos, una política de protección del abuso sexual, para que los niños puedan identificar que están siendo abusados. Al mismo tiempo, que los papás detecten si el niño fue abusado. Hemos iniciado campañas sobre cómo hacer una denuncia y cómo identificar a un agresor”.

El sábado, la entidad comandó un congreso para maestros e infantes, con la temática de la violencia sexual.

Luego de analizar con su equipo multidisciplinario la razón por la que estas personas eligen insertarse en entidades religiosas y cometer actos deshonestos, Rivera dice: “En todo lado tendremos gente que quiere hacer daño, no siempre en el ámbito religioso. El otro motivo más grande es que ven mucho más fácil entrar a una iglesia evangélica porque somos abiertos”.

La reflexión ha llevado a los cristianos cobijados bajo la IEUC a seguir más restricciones. “Debemos tener, nomás, ciertas normas que nos permitan conocer a la persona y saber cuáles son sus verdaderas intenciones, pues ven a la Iglesia como ese puentecito que es más fácil para ingresar”.

PAGAR CASTIGO Más allá del posible arrepentimiento, el pastor cree que es necesario que aquel que cometa un delito cumpla su condena. “Si cometiste un delito y te arrepientes, muy bien, Dios te perdona, pero debes cumplir tu sentencia, ir a la cárcel o esperar tu juicio. Seas pastor o sacerdote, debes cumplir la ley”.

Así como comprende que el ciudadano debe cumplir con su castigo, también considera que puede “reinsertarse”, pues “todos tenemos la segunda oportunidad de mejorar nuestros malos actos”. “Puede ser perdonado en base a que ha decidido, en su corazón, cambiar y abandonar los malos hábitos, y tener una buena reinserción a la sociedad”.

NO GENERALIZAR Rivera pide a la población no caer en generalizaciones. “Que venga una persona y, después, nos metan a todos bajo su consigna (no está bien). En la viña de Dios siempre tendremos buenos y malos”. No descarta un acercamiento con la Iglesia católica para luchar juntos contra todas las formas de violencia que presuntamente se cometan dentro de la religión. Así sucedió hace algunos años, cuando ambas instituciones salieron a las calles, de la mano, para protestar en contra del aborto.

CATOLICISMO Se han conocido distintos casos en los que se habrían visto implicados sacerdotes del catolicismo. En 2019, un jesuita español se vio envuelto en abuso sexual. Hallaron imágenes comprometedoras que datan de 2002, según la investigación hecha por este medio, bajo el título “Las cuentas pendientes de la pederastia católica en Bolivia”. La Iglesia lo separó y el hombre falleció, producto de la edad avanzada.

También en 2019, en Cochabamba, el excura Javier Temo fue condenado a 25 años de prisión, tras ser acusado por abusar sexualmente de un menor. Se encuentra en El Abra.