Hermanos Adriázola, uno de los crímenes familiares que conmocionaron Cochabamba
El 14 de mayo de 2015, la campeona nacional de taekwondo Gloria Adriázola y su hermana mayor Peggy, quien sufría una discapacidad cerebral, fueron asesinadas a puñaladas en su casa de Villa Busch.
Son más de ocho años desde el asesinado Adriazola en Cochabamba, un hecho polémico que cegó la vida de dos jóvenes hermanas a causa de la codicia; los autores: su propio hermano y la exnovia de este, Omar y Alejandra.
El 14 de mayo de 2015, la campeona nacional de taekwondo Gloria Adriázola y su hermana mayor Peggy, quien sufría una discapacidad cerebral, fueron asesinadas a puñaladas en su casa de Villa Busch.
Según la pesquisa de la Policía y la Fiscalía, la intención del hermano menor de las víctimas y de la enamorada de él era matar a toda la familia, incluidos los padres, para hacer creer que fueron víctimas de un atraco en su casa. Al desaparecer sus padres y hermanas, Omar quedaría como el único heredero de la casa medias aguas de Villa Busch, de una vagoneta, de un vehículo, un terreno en Quillacollo y algo de dinero.
Para ello habían planeado, seis meses antes, fingir que terminaron su relación y tener una coartada para la noche del crimen. Compraron pastillas para dopar a las víctimas y evitar que se defiendan, pues Gloria y el padre eran taekwondistas expertos. Sin embargo, el plan se desbarató porque la madre no bebió el chocolate preparado, el padre se puso mal y lo llevaron al hospital. Omar y Alejandra habrían matado a Gloria, que estaba debilitada por las pastillas, y a Peggy, dentro de la casa.
Mientras Omar le llevaba a su madre un carnet, Alejandra se quedó a limpiar de huellas la escena del doble crimen. La madre volvió a su hogar en ese instante y la sorprendió. Tras una lucha, la redujo y la entregó a la Policía.
Los peritos encontraron sangre de Peggy y de Gloria en los tenis, corpiño y otras prendas de vestir de Alejandra. En la ropa de Omar, que había sido lavada con detergente, fue encontrada sangre, pero no se pudo obtener el ADN. Sin embargo, en una grieta de la planta de las zapatillas deportivas de Omar sí se halló sangre de Gloria. En el piso hallaron una huella plantar manchada de sangre del tenis de Omar.
En las manos de Gloria hallaron varios cabellos. Las pericias comprobaron que ocho eran de Alejandra. Un solo cabello le pertenecía a otra mujer, pero la Fiscalía no consideró necesario un peritaje de éste, pues supuso que era de la misma Gloria.
Existen videos que prueban los horarios de ida y vuelta al hospital, los cambios de ropa de Omar en ese lapso. La reconstrucción del doble crimen y las pruebas de luminol en los pisos evidenciaron que la versión de Alejandra no correspondía con el lugar del cuerpo de Gloria que dijo ver desde la puerta.
En el careo, Omar relató cómo ambos mataron a sus hermanas y le pidió a Alejandra que dijera la verdad. Luego dijo que había sido presionado para esa confesión. También existen extractos telefónicos, el hallazgo de los guantes de látex, la compra de las pastillas en una veterinaria y otras pruebas.
SENTENCIA
En marzo de 2016, el peso de la justicia cayó sobre Omar Adriázola Bustamante (20 en ese entonces) condenado a 30 años de cárcel en El Abra por el asesinato de sus hermanas, Gloria (23) y Peggy (32). Su exenamorada Alejandra Saavedra Barroso (20) también recibió la máxima pena a cumplirse en el penal de San Sebastián por disposición del Tribunal Sexto de Sentencia, informó el juez Jesús Gonzáles.
En el último día del juicio la madre de las víctimas intentó convencer al tribunal de la inocencia de su hijo y responsabilizó a la joven del doble asesinato.
El tribunal le dio la última oportunidad de hablar a Omar pero éste no la utilizó y se mantuvo en silencio. Al final del proceso se mostró indiferente y no reaccionó a los reiterados pedidos de Alejandra para que contara la verdad.
SENTENCIA ANULADA
En mayo de 2018, La sentencia condenatoria de 30 años de reclusión para Omar Adriázola y Alejandra Doriana Saavedra Barroso, por el doble asesinato de las hermanas Gloria y Peggy Adriázola, ha sido anulada por los vocales de la Sala Penal 2, y tendría que haberse realizado un nuevo juicio en contra de la pareja.
“La Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba declara procedente el recurso de apelación restringida interpuesto por los encausados Alejandra Doriana Saavedra Barroso y Omar Fernando Adriázola Bustamante. Consecuentemente, anula la sentencia 09/2016 del 23 de marzo de 2016 pronunciada por el Tribunal de Sentencia 6”.
La anulación no significó que ellos saldrían en libertad, aunque ya pidieron la cesación de su detención, por el tiempo transcurrido sin sentencia ejecutoriada, sino alude a que tendrá que efectuarse un juicio de reenvío o repetición, debido a que los vocales habrían corroborado que se incumplieron algunas normas durante el juicio que atentarían contra los derechos de Adriázola y Saavedra.
JHASMANY TORRICO
En julio de 2019, el abogado Jhasmany Torrico declaró ante el Ministerio Público que intervino en el denominado caso Adriázola con el objetivo de beneficiar al acusado Omar Adriázola con medidas sustitutivas.
Jhasmany solicitó la ampliación de su declaración informativa en mayo de este año. Dicho relato duró ocho días y llenó 31 páginas en las que detalló los casos en los que intervino y por los que pidió dinero a los familiares a favor de jueces para beneficiar a sus clientes. Uno de los casos que mencionó es el de los hermanos Adriázola que se suscitó en 2015.

