Opinión Bolivia Escena del Crimen

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Expolicía buscado robaba autos y los vendía en el trópico de Cochabamba

Hallan el cadáver de un chileno enterrado en una casa de Melga, Sacaba. UNITEL
Hallan el cadáver de un chileno enterrado en una casa de Melga, Sacaba. UNITEL
Expolicía buscado robaba autos y los vendía en el trópico de Cochabamba

La casa de un expolicía, vinculado al robo de autos, era la tumba de un hombre. El cuerpo de la víctima, de nacionalidad chilena, estaba enterrado a un metro de profundidad en una vivienda de abobe construida en la comunidad de Rodeo que pertenece a la localidad de Melga en Sacaba, Cochabamba.

La Policía recibió la “alerta” y, aunque hasta ese momento no se sabía si el dato era verdadero, se constituyeron a la vivienda ubicada en Rodeo. Los efectivos abrieron la puerta de madera, de donde salía un olor fétido, y removieron el piso de tierra. A los pocos minutos, descubrieron el cuerpo sepultado de un hombre, de unos 40 años, en la habitación precaria donde había prendas de vestir y canastas colgadas en la pared, al igual que dos calendarios (uno con la imagen de Jesús), y un estante improvisado con varias botellas de bebidas alcohólicas.

De inmediato, los efectivos solicitaron la presencia del equipo multidisciplinario para la exhumación del cadáver que se realizó, desde temprano, el martes 15 de febrero. Personal de inteligencia comenzó a indagar con vecinos, quienes dijeron que la casa del expolicía, dado de baja en 2018 por estar vinculado al robo de autos, no era permanentemente habitada, pero en ocasiones se percataban de la presencia de personas.

SÁNCHEZ, EXPOLICÍA VINCULADO AL CRIMEN

Edwin Sánchez García, expolicía, sería el dueño del inmueble donde hallaron el cuerpo sepultado de un chileno, según las investigaciones policiales.

Sánchez fue dado de baja en 2018 de la institución del verde olivo tras que descubrieran sus vínculos con bandas delincuenciales que se dedicaban a robar vehículos que luego eran comercializados en la región del Trópico de Cochabamba.

Cayó cuando estaba a “disposición” de una unidad de la provincia Chapare. Fuentes, que prefirieron mantener su identidad en reserva, dijeron que Sánchez se reunía con bandas delincuenciales y aprovechaba su tiempo, fuera de servicio, para montar falsos operativos, junto a otros antisociales a los que les dotaba de uniforme policial, y apropiarse de movilidades.

Sánchez, acompañado de “falsos policías”, interceptaba generalmente a personas que estaban conduciendo sus vehículos bajo efectos del alcohol. Se identificaban como policías y les decían “no puedes conducir en ese estado por lo que tu auto va a ser trasladado a la posta de donde mañana podrás recogerlo tras pagar tu infracción”.

Al día siguiente, las víctimas recorrían oficinas de Tránsito y Diprove buscando sus movilidades, pero no había registro alguno del supuesto operativo policial.

Al tomar conocimiento del caso, la Policía comenzó con las investigaciones. Revisaron las cámaras de vigilancia próximas a los sitios donde las víctimas decían que habían sido interceptadas por efectivos policiales y, de esa manera, identificaron que Edwin Sánchez, entonces sargento de la Policía, estaba cometiendo ilícitos en el departamento.

SU CAÍDA

El 23 de enero de 2018, Edwin Sánchez, junto con otro efectivo, fue aprehendido por hacerse pasar por personal de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) para el robo de un vehículo en Cochabamba. 

La Policía lo detuvo por un caso ocurrido el 1 de enero de esa gestión en inmediaciones del kilómetro 8 de la avenida Blanco Galindo. En esa oportunidad, los implicados usaron una vagoneta RAV 4 y prendas de Diprove para interceptar un automóvil Nissa Centra que fue secuestrado.

La víctima presentó la denuncia formal y la investigación permitió hallar, el 21 de enero, el motorizado usado por los policías en el sector de la autoventa de la localidad de Ivirgarzama, en el Trópico de Cochabamba. Sánchez, quien estaba a cargo del vehículo, fue el primer detenido. 

Edwin Sánchez, al igual que el otro policía, fue sometido a un proceso disciplinario administrativo y fue dado de baja de la institución policial. También fue puesto a disposición de la justicia ordinaria, pero se desconoce si recibió condena por el delito cometido. El robo se sanciona con privación de libertad de uno a cinco años y por robo agravado la pena es presidio de tres a 10 años, según los artículos 331 y 332 del Código Penal, por lo que el sindicado debía encontrarse en una cárcel.

Actualmente, el exfuncionario policial está siendo buscado por los efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para que preste su declaración informativa respecto al hombre que murió baleado y fue enterrado en su inmueble. 

Según la Policía, el exservidor policial se puso a “buen recaudo” tras anoticiarse de la aprehensión de la banda delictiva.

OTROS CRÍMENES EN SACABA

No es el primer asesinato a sangre fría que sacude a ese municipio y al departamento. El 22 de septiembre de 2021, Wilber Camacho Rojas le disparó tres veces a Orlando Quiñones M., socio de su madre, cuando se encontraban al interior del auto de la víctima en inmediaciones de la rotonda de Villa Obrajes, Sacaba.

Narcotráfico, deuda y ajuste de cuentas rodean el homicidio de Quiñones, de 45 años. Se conoció que la madre de Camacho, de 18 años, tenía una deuda con la víctima y él le advirtió que si no pagaba tendría “problemas”. El joven tomó el arma de fuego del socio, le disparó y se dio a la fuga. La Policía lo capturó cuatro meses después, en enero de este año, por matar a tiros a un universitario en Vinto. Por el primer crimen, recibió 18 años de presidio, mientras por el otro hecho tiene detención preventiva.

Otro hecho sangriento se registró el 20 de octubre de 2021 en un domicilio ubicado en la OTB La Viña de la zona de El Abra. Un taxista recibió seis puñaladas en el cuello y rostro, y habría sido estrangulado por una pareja que contrató sus servicios para una carrera de ida y vuelta, pero lo abandonaron sin vida en la maletera de su auto. Los asesinos se dieron a la fuga.

Una balacera, entre policías y una peligrosa banda de atracadores, se registró el 17 de noviembre de 2021 en la calle Jerusalén, de la zona de Chullpa Mogo. Del hecho, uno de los delincuentes perdió la vida y tres resultaron heridos de bala. La Justicia dictó para la banda detención preventiva en cárceles de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz.