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  • Diario Digital | sábado, 02 de julio de 2022
  • Actualizado 19:05

El diario de Viviana: años de violencia, 7 meses de agonía y viacrucis por justicia

Viviana Mallque, víctima de violencia y ‘feminicidio’. Familiares piden justicia por la muerte de la joven que dejó dos niños huérfanos.
Viviana Mallque, víctima de violencia y ‘feminicidio’. Familiares piden justicia por la muerte de la joven que dejó dos niños huérfanos. CORTESÍA DE LA FAMILIA - ABYA YALA TV
El diario de Viviana: años de violencia, 7 meses de agonía y viacrucis por justicia

La agonía, diario de un feminicidio. Viviana Mallque Quispe, de 28 años, permaneció casi siete meses en estado vegetativo a causa de las agresiones de Rubén C., padre de sus dos hijos, en La Paz. Sus ojos se cerraron y su corazón dejó de latir la madrugada del 2 de diciembre, el mismo día que la fiscal pretendía presentar el sobreseimiento a favor del concubino y, de esa manera, dar luz verde para su liberación. La muerte frenó que el sindicado salga de prisión y se amplió su detención preventiva por dos meses más, hasta el 7 de febrero de 2022, cuando se prevé inicie el juicio oral y luego se emita una sentencia.

AGONÍA Viviana pasó los últimos meses de vida internada en el Hospital de Clínicas. Solo movía los ojos y derramaba lágrimas sobre todo cuando le hablaban de sus hijos, de 5 y 7 años, que quedaron huérfanos y están al cuidado de María, su abuela materna. La joven escribió en un diario cada episodio de violencia que sufrió a manos de su pareja.

El ‘viacrucis’ de la familia Mallque Quispe comenzó el 10 de mayo de este año. Ese día, María recibió una llamada del primo de Rubén, quien le dijo que Viviana estaba inconsciente. Ella, acompañada de su hermana, se dirigió a la zona de San Roque de El Alto y encontró a su hija echada en su cama y cubierta con una frazada. Tenía el cabello mojado y restos de sangre en la nariz y la boca, y el concubino, al ser consultado sobre lo ocurrido, refirió que ella se había caído.

Pese a la negativa de Rubén C., la familia buscó ayuda médica y peregrinó por tres hospitales. La víctima estuvo en la clínica Santa Laura, Hospital Agramont y en el de Clínicas. En el primero les dijeron que además de la lesión en la cabeza, que demandaba una cirugía, tenía signos de violencia en el cuerpo. Sin embargo, el médico forense estableció que no había lesiones en el cuerpo.

Ante esas contradicciones, la abogada Teresa Montero, de Mujeres en Búsqueda de Justicia, dijo a OPINIÓN que se necesita un perito médico legista que realice la valoración de los historiales médicos de los establecimientos donde estuvo Viviana para establecer la verdad. Montero apoya en lo legal gratuitamente a la familia, pero requieren el servicio de otro profesional y eso demanda recursos económicos difíciles de pagar siendo que María, quien cuida de sus dos nietos, no ha podido trabajar desde que la desgracia tocó a su puerta. La mujer, de 58 años, camina kilómetros para ahorrar cada moneda y cubrir sus gastos. Pide ayuda a la población para que el ‘feminicidio’ de su hija no quede impune.

DIARIO Viviana era una joven alegre y con muchos sueños. Todo cambió cuando se enamoró de Rubén, quien la alejó de sus familiares. Poco antes de quedar en estado vegetativo, le entregó a su tía un diario manuscrito titulado “Los maltratos de mi marido” donde detalló las golpizas y actos violentos que sufría a manos de su concubino. Según Montero, la asignada al caso, quien presentó la acusación por feminicidio en grado de tentativa sabiendo que la víctima ya había fallecido, ve el diario solo como hechos de violencia familiar y doméstica.

Silvia, hermana de Viviana, contó a OPINIÓN que su madre una vez fue testigo de la agresividad de Rubén. Ese día, él fue a buscarla, bajo efectos del alcohol, y entre gritos se la llevó dejando a María sumamente preocupada.

Silvia fue a buscarla. Rubén salió de su vivienda y le dijo que no podían atenderla porque estaban apurados alistándose para salir. La familiar le reclamó a Rubén por la agresividad contra su hermana y él le respondió ‘un poquito hay que educarle’ y eso la indignó aún más. En ese momento, Viviana se aproximó a la puerta, con ropa de casa, pero su concubino le impidió el paso y le ordenó que entre a su cuarto. Vio a su hermana alejarse con los ojos llorosos. La comunicación con Viviana era cada vez más compleja puesto que su pareja se había quedado con su teléfono.

FAMILIA APELA A LA SOLIDARIDAD

María Quispe, quien cuida de sus dos nietos tras la muerte de su hija Viviana, pide ayuda a la ciudadanía para los niños y los gastos del proceso que sigue en búsqueda de justicia. La mujer, de escasos recursos económicos, vive un calvario. Las personas que deseen apoyarla pueden contactarse con el teléfono 67882334 o realizar su depósito a la cuenta 10000041720158 del Banco Unión a nombre de Silvia Mallque Quispe, hija de María y hermana de Viviana.

Desde mayo, ni Rubén C., detenido preventivamente por la muerte de Viviana, ni su familia ha hecho llegar alimentos, útiles o dinero para cubrir las necesidades de los dos menores de edad. María y Silvia tienen deudas con familiares y amigos debido a que tuvieron que prestarse plata para comprar medicamentos para Viviana, mientras ella estaba en estado vegetativo internada en un hospital de La Paz. Ahora, el proceso penal también demanda recursos económicos.

La abogada Teresa Montero, de Mujeres en Búsqueda de Justicia, señaló que requieren contratar los servicios de un perito médico legista que haga un análisis de los historiales médicos de los hospitales donde recibió atención la víctima y ese informe sea parte del juicio. Montero apoya en lo legal de manera gratuita a la familia, pero requiere el apoyo de otro profesional.

Montero lamentó que la fiscal asignada al caso haya sacado la resolución de acusación por el delito de feminicidio en grado de tentativa y no feminicidio cuando ya sabía de la muerte de la víctima. La defensa necesita recabar todas las pruebas necesarias para probar el feminicidio y que la muerte de Viviana no sea otro caso más que quede en la impunidad.