Opinión Bolivia Escena del Crimen

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

El destino de los secuestradores: libres, acribillados y tras las rejas

Cleverson M., supuesto cabecilla de una banda de secuestradores. / CORTESÍA
Cleverson M., supuesto cabecilla de una banda de secuestradores. / CORTESÍA
El destino de los secuestradores: libres, acribillados y tras las rejas

Algunas personas que están detrás de los secuestros en el Trópico están prófugas, otras en la cárcel y una murió.

Si bien las investigaciones continúan, no se ha logrado dar con todos los autores, quienes podrían estar en situación de fuga o, peor aún, cometiendo más fechorías. Hasta el momento, al menos dos clanes de secuestradores parecen haber sido identificados. 

Algunos de ellos fueron puestos tras las rejas y alguno, con menos fortuna, enfrentó un destino más violento.

A inicios de semana se dio a conocer sobre la captura de Cleverson M.H., el presunto cabecilla de una banda de secuestradores que funcionaba y sembraba el terror en el Trópico.

El anuncio fue hecho por funcionarios de la Dirección de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), quienes también confirmaron una conexión entre este individuo con Boris Yanaguaya, el hombre que fue acribillado en un restaurante en Entre Ríos, el 7 de septiembre.

Cleverson —quien fue encontrado en un taller en la localidad de Sacaca, al norte de Potosí, adonde se habría refugiado huyendo de la Policía— sería cuñado del fallecido, y de acuerdo a los reportes policiales, está involucrado en tres secuestros, uno de ellos, registrado el 29 de abril, donde la familia de la víctima pagó 20 mil dólares.

También se lo relaciona con el rapto de un hombre de 40 años en Eterazama.

Según testimonios registrados por El Deber, Yanaguaya, de 35 años, se encontraba almorzando en un restaurante, cerca de Cruce Isoso, cuando cuatro hombres armados y encapuchados irrumpieron a bordo de una camioneta blanca, disparándole repetidas veces, hasta finalmente dejarlo muerto.

Un supuesto secuestrador acribillado en el Trópico. / CORTESÍA
Un supuesto secuestrador acribillado en el Trópico. / CORTESÍA

EL TRÍO DEL TRIPLE SECUESTRO

El primer gran arresto de la ola de secuestros que azota al Trópico de Cochabamba se efectuó el mes de mayo, con la aprehensión de Nabor López, Mateo Rengipo y Alfredo Rengipo Mérida, identificados como los principales autores del triple secuestro del pasado 16 de mayo.

Durante la presentación de los arrestados ante los medios, el ministro Eduardo Del Castillo aseveró que “estarían involucrados en los raptos sistemáticos suscitados en las últimas semanas en el Trópico y otros municipios colindantes”.

Sobre el menor de edad detenido en el marco del triple secuestro, el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, confirmó que se encontraba en un centro correccional.

En tanto, aclaró que los tres aprehendidos tienen antecedentes por delitos de narcotráfico y que las mismas comunidades identificaron a los delincuentes y tomaron la decisión de expulsarlos.

Aguilera también mencionó que se identificó a dos clanes de criminales, integrado por los miembros de dos familias relacionadas entre sí.

Las investigaciones se iniciaron en un contexto altamente tensionado por tres hechos que perturbaron a la opinión pública: el secuestro de Michael, el 29 de abril, en Shinahota, por el que se exigió un millón de dólares; el de Hernán Siancas Guzmán, el 8 de mayo, en Yapacani, por el que se pidió también un millón de dólares; y el triple, de Arturo C. C., de 48 años; su hijo, Cristian C.V., de 19 años; y, un trabajador, Constantino F., en el municipio de Entre Ríos.

Este último caso fue el que se atribuyó a los tres delincuentes arrestados en mayo. Según manifestaron las víctimas, la madrugada del 16 de mayo, cinco hombres encapuchados y armados ingresaron a su vivienda, llevándose a los tres hombres, que fueron liberadas horas después en diferentes zonas del municipio de Bulo Bulo. 

En los tres casos, las víctimas tienen antecedentes penales, la mayoría, ligados al narcotráfico, lo que aumenta las sospechas de que se trate de una banda criminal de narcotraficantes.

Los autores del triple secuestro de un padre, su hijo y un trabajador, ocurrido el pasado 16 de mayo. / CORTESÍA
Los autores del triple secuestro de un padre, su hijo y un trabajador, ocurrido el pasado 16 de mayo. / CORTESÍA

MODUS OPERANDI

Tras el arresto de los tres secuestradores, la Policía ofreció detalles sobre los métodos y procedimientos que el clan aplicó en el desarrollo de al menos siete secuestros.

“No existía un perfil sobre la víctima”, señaló el viceministro Aguilera sobre el rapto de Michael, dando a entender que los secuestradores indagaban la situación económica o signos de ostentación de sus potenciales víctimas, recogió Unitel.

Las hipótesis apuntaban a que los malhechores recurrían a fuentes de información como la penetración e infiltración para estudiar a las víctimas y sus rutinas.

“Quienes acudían a un centro de diversión nocturno, que está sometido a investigación, recibían información del propietario”, manifestó el Viceministro, agregando que el clan usaba dos vehículos y armas largas para cometer los delitos.