Opinión Bolivia Escena del Crimen

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

REQUISAS EN PENALES DE BOLIVIA

Detrás de los muros, la droga sigue circulando: cocaína y marihuana descubiertas en las cárceles

En menos de una semana, la Policía descubrió dos casos en Cochabamba: en El Abra, encontraron 30 sobres, 17 con marihuana y 13 con cocaína, mientras que en San Pablo de Quillacollo hallaron un envoltorio con marihuana.
Sobres con cocaína incautados en el penal de San Pedro, La Paz, durante un operativo el 26 de febrero. / RÉGIMEN PENITENCIARIO
Sobres con cocaína incautados en el penal de San Pedro, La Paz, durante un operativo el 26 de febrero. / RÉGIMEN PENITENCIARIO
Detrás de los muros, la droga sigue circulando: cocaína y marihuana descubiertas en las cárceles

`Hernán C.R., privado de libertad, fue sorprendido en el penal de El Abra con 30 sobres tipo boticario: 17 contenían marihuana y 13 cocaína. Este hallazgo dio lugar a un nuevo proceso judicial por tráfico de sustancias controladas.

No es el único caso, ya que durante las requisas en los establecimientos penitenciarios es frecuente el hallazgo de objetos y sustancias ilegales, como drogas. En esta ocasión, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Cochabamba, Víctor Zamorano, detalló que el operativo tuvo lugar el 25 de febrero. Hernán portaba dos bolsas de nylon transparente con sobres tipo boticario, cuyos contenidos arrojaron resultados positivos para cocaína (8 gramos) y marihuana (15 gramos). Esto evidencia que el recluso traficaba esas sustancias prohibidas al menudeo dentro de El Abra, el centro penitenciario de mayor seguridad en Cochabamba.

Cinco días después de este operativo en la cárcel de El Abra, la Policía halló el 1 de marzo un paquete con marihuana cerca del basurero en el interior del penal de San Pablo de Quillacollo. La sustancia fue sometida a un análisis que dio positivo para marihuana. Al estar el envoltorio abandonado, no se pudo identificar al responsable o dueño, por lo que incautaron la droga y emitieron advertencias sobre su ilegalidad.

En las cárceles bolivianas, los reclusos conviven con las drogas y el hacinamiento. Aunque las autoridades afirman que se realizan esfuerzos para controlar la situación, incluyendo el uso de tecnología, el ingreso de sustancias controladas y objetos prohibidos sigue proliferando en los penales.

Sobres tipo boticario con cocaína encontrados en posesión de un recluso en la cárcel de El Abra, Cochabamba, el 25 de febrero. /  DICO SOLÍS
Sobres tipo boticario con cocaína encontrados en posesión de un recluso en la cárcel de El Abra, Cochabamba, el 25 de febrero. / DICO SOLÍS

Una muestra de esto ocurrió hace poco más de una semana, cuando en el Centro de Rehabilitación Trinidad, en Beni, una mujer privada de libertad fue sorprendida fraccionando sobres de cocaína para distribuirlos en la cárcel. El hallazgo ocurrió cuando un oficial de patrullaje nocturno percibió un olor extraño que lo condujo hacia una celda. Al notar su presencia, la interna se puso nerviosa. Tras requisar la celda, encontraron sobre su catrera una bolsa de nylon transparente con una sustancia amarillenta y sobres pequeños que contenían cocaína. Todo indica que la mujer estaba realizando microtráfico dentro del recinto, por lo que se inició una investigación en su contra. También buscan determinar cómo ingresó la droga al lugar.

Esto ocurre en cárceles de todo Bolivia. El 26 de febrero, se descubrió droga en la cárcel de San Pedro en La Paz, en el sector conocido como “Rinconada”. En la celda de un interno identificado como S.R.N.C., quien se encontraba acompañado por otro recluso, J.H.S., se hallaron varios objetos y sustancias prohibidos: 43 sobres tipo boticario con cocaína, bebidas alcohólicas, celulares y 1.200 bolivianos en efectivo. Ante el hallazgo, el personal solicitó la presencia de la FELCN, cuyo equipo, tras realizar la prueba de campo, confirmó la presencia de la droga.

El 5 de febrero se realizó otra operación en la cárcel de San Pedro de Chonchocoro, la de máxima seguridad en Bolivia. Un total de 300 policías participaron en la requisa de todos los espacios del penal, encontrando 137 sobres tipo boticario con cocaína, además de 250 armas punzocortantes, 31.880 bolivianos en efectivo, 164 televisores plasma, 30 televisores antiguos, 11 refrigeradores, 71 equipos de sonido, 65 DVD, dos heladeras, seis laptops, 31 celulares, dos impresoras, dos microondas y consolas Play Station. Este operativo se ejecutó un día después de un doble asesinato en el penal.

Un par de días después, una mujer intentó ingresar 2.5 kilos de marihuana al penal de Chonchocoro a través de una encomienda. El paquete superó el primer filtro, pero fue detectado en el segundo. Como resultado, se procesó a un policía, al recluso que iba a recibir la encomienda y a la mujer, quien presuntamente era su esposa.

Por otro lado, el 11 de febrero, en el penal de El Abra en Cochabamba, se realizó una requisa sorpresa en la que encontraron 24 sobres con una sustancia blanquecina que dio positivo a cocaína, cuatro envoltorios con marihuana, tijeras, cuchillos artesanales, parlantes, cargadores de celulares y otros objetos prohibidos dentro de la cárcel.

Estos son solo algunos resultados de los operativos realizados en los penales de Bolivia. Hasta el 31 de diciembre de 2024, la población carcelaria a nivel nacional alcanzó las 32.035 personas, de las cuales el 58.71% está en detención preventiva, mientras que el 41.29% ya cuenta con una sentencia. Casi todos los penales están sobrepoblados, a excepción de dos cárceles femeninas: una en Trinidad y otra en Miraflores, La Paz.

En Cochabamba, hay 4.067 reclusos en cárceles con una capacidad para 1.446, lo que representa un hacinamiento del 214%. En medio de esta sobrepoblación, los internos enfrentan condiciones de violencia y narcotráfico.