Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 24 de octubre de 2021
  • Actualizado 20:41

Caso Beijing y Sacaba: dos asesinatos a tiros y ligados al “narco”

Investigadores procesan la escena del crimen en la avenida Beijing, Cochabamba.         DICO SOLÍS
Investigadores procesan la escena del crimen en la avenida Beijing, Cochabamba. DICO SOLÍS
Caso Beijing y Sacaba: dos asesinatos a tiros y ligados al “narco”

Dos asesinatos a tiros y ligados al narcotráfico se registraron en 57 días en Cochabamba, Bolivia. “Para que no se genere mayor sensación de inseguridad”, el Comando Departamental de la Policía activará mecanismos preventivos y disuasivos en distintos puntos de la ciudad a fin de brindar “tranquilidad” a la población, dijo el viceministro de Régimen Interior y Policía, Nelson Cox.

A casi dos meses del asesinato a tiros en la Beijing, otro hecho de sangre sacudió a Cochabamba. Orlando Q.M., de 45 años, recibió el 22 de septiembre dos disparos de arma de fuego y perdió la vida, mientras conducía su vagoneta en la avenida Barrientos, a la altura de Villa Obrajes, Sacaba.

Narcotráfico, deuda y ajuste de cuentas podrían ser los móviles de su asesinato, según las investigaciones preliminares. Orlando estaba con su esposa y un conocido en su vehículo; el último, que estaba sentado en el asiento trasero, sacó su arma de fuego y le disparó dos veces antes de darse a la fuga.

Luego, la víctima arrancó su vehículo presuntamente para resguardarse, pero perdió el control y colisionó con una cisterna que estaba estacionada en un lavadero de la zona. Perdió la vida en esa propiedad, mientras intentaban auxiliarlo. Se conoció que el victimado cerró negocios ilícitos en Chile, pero la mercancía no habría llegado a destino y, por ello, tenía problemas con sus socios.

PRIMER CRIMEN Menos de medio minuto le bastó al asesino para acabar con la vida de Jhonny F.C., el hombre que recibió tres impactos de bala (dos en la cabeza y uno en el antebrazo), mientras estaba en su camioneta estacionada debajo del distribuidor vehicular de la avenida Beijing y Blanco Galindo, el pasado 27 de julio.

La Policía inicialmente dijo que la víctima, de 41 años, se dedicaba a la compra y venta de autos. El comandante departamental de la Policía de Cochabamba, Jhonny Corrales, en recientes días dio a conocer que Jhonny F.C. tenía antecedentes por narcotráfico y que estuvo recluido antes por narcotráfico.

“En el caso de la persona que fue asesinada en el distribuidor de la Beijing, la Policía tiene grandes avances porque se estableció que esta persona habría estado recluida en 2014 en Chile por un tema de tráfico ilícito de sustancias controladas (…). Hacía  bastantes viajes por diferentes partes del mundo y toda la información está siendo analizada por personal de inteligencia”, señaló Corrales.

Una cámara de vigilancia instalada debajo del viaducto captó el momento del ataque. El 27 de julio, al promediar las 17:24:50, el asesino se aproximó a la camioneta, desde la parte posterior, simulando su intención de pasar la avenida, pero caminó hacia la parte delantera del vehículo y disparó varias veces al parabrisas. Se acercó a la ventana del conductor y continuó usando el arma hasta las 17:25:05. Luego, corrió con dirección al norte de la Beijing.

Según la declaración de testigos, otro hombre habría estado esperando al asesino en una motocicleta para darse a la fuga, pero la cámara no registró ese momento. Algunos transeúntes se percataron que la víctima seguía con vida y pidieron auxilio. Una ambulancia se llevó a Jhonny F.C., pero su estado de salud era crítico por los impactos de bala en la cabeza y perdió la vida poco después de ser ingresado a una clínica privada.

En este caso, también se presume que el móvil del crimen es un “ajuste de cuentas”. La víctima tenía en su movilidad alrededor de cuatro mil dólares y 1.600 bolivianos, pero su atacante no intentó siquiera arrebatarle sus pertenencias.

A dos meses del asesinato, no hay aprehendidos, pero la Policía informó que hay avances en la investigación. No dio a conocer todos los detalles para no entorpecer el proceso.