Los 15 pasos a seguir cuando alguien desaparece; reporte inmediato es uno

Una campaña mundial que hace énfasis en la desaparición de personas. / IBERO

Existen al menos 15 pasos cruciales a seguir cuando una persona desaparece. Uno de ellos es alertar a las autoridades durante las primeras horas.

Desde la Plataforma Nacional de Denuncia y Lucha Contra la Trata y Tráfico de Personas desaparecidas de Bolivia explicaron que no se debe esperar "ni un minuto". La denuncia ante las autoridades se debe hacer lo más pronto posible, ese es el primer paso.

SOS Desaparecidos, una organización internacional, también tienen un protocolo a seguir que completa la lista de 15 pasos:

2. Reflexionar y recordar las costumbres y hábitos del desaparecido.

3. Hablar con las personas con las que se haya relacionado el día de la desaparición.

4. Es conveniente hacerse una primera hipótesis de lo que pudo haber pasado. 

5. Entrevistarse con el responsable policial principal y preguntar qué más se puede hacer para ayudar a su localización.

6. Hacer pública la desaparición ante los medios de comunicación: prensa, radio y televisión.

7. Editar y repartir carteles con la fotografía y datos característicos indicando como contacto el número de la Policía. En ningún caso es conveniente citar en los carteles los números telefónicos de la Familia, para evitar bromas y molestias. Se pueden repartir en paradas de trufis, juzgados, hospitales, mercados y otros lugares muy frecuentados.

8. Ponerse en contacto con otros servicios o instituciones que pueden ayudar: policía municipal, Bomberos o servicios sociales.

9. Subir la fotografía a RRSS (Facebook) y hacer la difusión por toda la red.

10. Contactar con todas las personas con las que mantenía una relación importante para encontrar algún indicio.

11. Mantener entrevistas periódicas con la división policial que lleve el caso.

12. Conocer todos los ambientes donde se relacionaba la persona desaparecida.

13. Crear un grupo de apoyo con amigos y compañeros de la persona y de la familia con encuentros periódicos para analizar el caso y ver qué más se puede hacer.

14. Difundir el caso a todas las entidades y organismos públicos y privados que quieran colaborar en la búsqueda: seguridad social, consulados y embajadas, empresas de transporte, camping, hoteles y albergues, entre otras.

15. Es imprescindible retirar la denuncia por desaparición cuando aparezca la persona.

Retirar las fotografías y carteles de los lugares donde se hayan puesto, así como dar de baja el caso en las páginas web donde se encuentre alojado.

SITUACIÓN MUNDIAL

Cientos de miles de personas desaparecen en el mundo cada año por diversas causas, entre ellas, conflictos armados, violencia, desastres naturales y en la ruta migratoria. En el Día Internacional de las Personas Desaparecidas, que se conmemoró el 30 de agosto, se lanzó una campaña para destacar la necesidad de acompañar la búsqueda y de dar respuesta a los familiares que siguen buscando a sus seres queridos.

En la mayoría de los países afectados por este fenómeno, la falta de información centralizada dificulta la tarea de calcular la cantidad exacta de personas desaparecidas. A pesar de esto, podría decirse que la magnitud del problema es enorme. La desaparición de una persona provoca un impacto a largo plazo en la vida de su familia, su comunidad y la sociedad en general.

¿Y los familiares de las personas desaparecidas? Ellos viven en un limbo al no poder hacer el duelo por sus seres queridos, ya que no cuentan con ninguna certeza sobre qué les ha ocurrido. Los buscan y esperan –en muchos casos, durante años– sin saber si están vivos o muertos, creyendo y confiando contra toda esperanza, sin poder tener un cierre. El sufrimiento psicológico y emocional es intenso. Además, como si el dolor no fuera suficiente, los familiares que pierden al sostén del hogar suelen atravesar profundas dificultades económicas.

La seguridad también puede ser fuente de preocupación: temen sufrir represalias por buscar respuestas. Viven con angustia, culpa e impotencia. En muchos casos, cuando un ser querido que ha desaparecido no posee una condición jurídica definida, sus familiares no pueden acceder a servicios básicos, lo que les impide seguir adelante.

Las consecuencias psicológicas y psicosociales son varias. El hecho de desconocer si un ser querido está vivo o muerto tiene un impacto grave en el bienestar psicológico de los familiares. Hay casos en los que pasan toda su vida buscando respuestas y, como consecuencia, tienden a quedar social y emocionalmente aislados.

En especial, son los niños y niñas quienes resultan más afectados, ya que suelen tener que afrontar cambios en las relaciones entre los familiares, además de la desaparición.

¿Qué es importante saber? Todas las personas tienen derecho a obtener información sobre qué ha ocurrido con un familiar desaparecido. Si la persona ha fallecido, sus familiares tienen derecho a conocer las circunstancias y la causa de la muerte, el sitio donde fue enterrada, así como a recibir sus restos, independientemente de cómo haya desaparecido. De acuerdo con el derecho internacional humanitario y el derecho de los derechos humanos, los Estados deben tomar las medidas correspondientes para investigar los casos de desaparición e informar a los familiares sobre cómo evolucionan esos procesos.