Socialismo comunitario retornará a tradiciones, alimentos y prácticas aymaras
01 de agosto de 2009 (21:13 h.)
La Paz, OPINIÓN.- La recuperación de tradiciones, alimentos, prácticas y cultura de los pueblos indÃgenas, especialmente aymaras, es la meta del socialismo comunitario, cuya filosofÃa fue explicada por el canciller David Choquehuanca, en un seminario realizado en La Paz.
El Canciller, aunque no se refirió expresamente al “socialismo comunitario†categorÃa que maneja el vicepresidente Ãlvaro GarcÃa Linera, anunció que una era está por concluir para dar paso a la nueva sociedad. Estos son extractos de su amplia exposición:
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La wiphala
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La Constitución incorpora este sÃmbolo de inclusión que es la wiphala. Es un código que nos dice que cada uno de nosotros somos del tamaño que somos nomás, ni más ni menos. Los cuadraditos de la wiphala son del mismo tamaño toditos, la wiphala nos dice no hay superiores ni inferiores, nos dice que el arquitecto no es superior al albañil ni el albañil es superior al arquitecto, estos se complementan.
Es un sÃmbolo de la inclusión. Es la materialización del arco iris.
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Idioma
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En Bolivia varios analistas dicen que no se ha podido terminar de construir el sentido de pertenencia hacia la nación boliviana. Nosotros los aymaras, quechuas, guaranÃes, chiquitanos, sentÃamos vergüenza de nuestra identidad. No querÃamos ser aymaras, pero de pronto sentimos que queremos volver a ser.
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Cuando decimos que somos, decimos nosotros somos kamiris, que significa vivir bien. Los quechuas han dicho nosotros queremos volver a ser kápac, que significa vivir bien. Y los guaranÃes decÃan queremos volver a ser iyambae, que es una persona que se mueve de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Es una persona que vive bien.
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La palabra rico no existe en aymara, en quechua, en guaranÃ, en chiquitano, en maya. La palabra rico y pobre no existe en nuestros idiomas.
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Otro de los principios es la tama, que es igual a gran familia. Nosotros pertenecemos a una gran familia. SentÃan vergüenza decir los aymaras que pertenecemos a una gran familia, pero ahora lo decimos. Hasta en Europa se habla de estos principios, porque vienen en busca de modelos de sociedad.
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He encontrado en mis viajes en conferencias, recuerdo algunos nombres como Tristan Plat, que llega aquà y sólo los que tienen plata escuchan sus conferencias. Olivia Harris, han escrito mucho sobre nuestra cultura, Teresa Buis. Han escrito tantas cosas y muchas de las cosas que ellos escriben no hay publicaciones en castellano, están en alemán, inglés y francés.
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Hablan de estos principios que garantizan modelos de desarrollo de la sociedad y nosotros no damos importancia. Ellos hacen sus doctorados, vienen a robarnos nuestros conocimientos. ¿Por qué no nos enseñan si ya son doctores? dicen nuestros hermanos.
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Estos hacen sus doctorados donde no ha llegado occidente. Están en Charazani, en el Norte de PotosÃ, llenos de doctores. Nosotros no damos importancia, en las universidades aprendemos todo lo que ellos escriben. Han organizado cada hogar económicamente.
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El modelo de desarrollo occidental que busca el vivir mejor no ha tenido la capacidad de organizar económicamente a cada hogar. Nuestros abuelos lo hicieron y hay una categorÃa económica que es el seje, y van a encontrar textos que hablan del seje pero en alemán. Dicen que esas universidades están adelantadas en 20 años en relación a las nuestras, pero nosotros estamos leyendo a Lenin, pero no a Juan Chojme.
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No solamente han organizado económicamente a cada hogar, sino a cada familia y la categorÃa económica para organizar esas familias se llama pirgua.
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Han organizado además pueblos, ciudadanos y la categorÃa económica para organizar ciudad se llama colca. Antes en las pampas de Cochabamba se producÃa para alimentar a los que trabajaban en las minas de Potosà y almacenaban estos productos en el centro, entre Cochabamba y PotosÃ. Se llama Colcapirhua.
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Entonces, vivir bien es pensar. Cada hogar podÃa soportar hasta diez años de sequÃa. SabÃan gobernar, porque gobernar es resolver, es prever. Pero hoy ya no tenemos esa capacidad, no resistimos ni una semana. Dependemos del mercado.
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La comida
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Vivir bien no es sólo recuperar estos valores y categorÃas económicas que son objeto de estudio en esas universidades sino recuperar nuestra comida. Estamos en tiempos de recuperación, no solamente tenemos que recuperar nuestros hidrocarburos, minerales, dignidad e identidad, nuestra música. En Bolivia estamos en tiempo de recuperación.
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Un hermano decÃa, todo es con re ahora. Tenemos que recuperar nuestra comida. No damos importancia a nuestra quispiña. En Oxford están aprendiendo a elaborar la quispiña. Ya no comemos el acucayacha. Vivir bien no es sólo tener comodidades, es tener salud fÃsica y espiritual.
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Cuando hablamos de la salud fÃsica tenemos que hablar de la qumara. En estos tiempos comemos lo que sea, cuando sea. No estamos organizados, estamos violando todos los dÃas las leyes de la naturaleza. Iyambae es una persona que se mueve de acuerdo a las leyes de la naturaleza.
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Nosotros antes, en abril, junio y julio comÃamos el izaño, que sigue llegando a la Max Paredes en junio y julio. Pero nosotros, nuestros hijos ya no conocen el izaño. Si comemos el izaño no vamos a las operaciones de la prostatitis. Cuando uno está enfermo y tienen que operarle, el naturista le dice come izaño, por ahà todavÃa te podemos hacer volver al equilibrio.
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Ya no comemos el ullucu. Y si comemos no lo hacemos cuando tenemos que comer. No se comÃa cuando sea. Por eso los hombres están comprando la viagra. Si se come ullucu no es necesaria la viagra.
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Estos conocimientos ya están analizando, almacenando, investigando en el Norte, en Estados Unidos y en Europa. Incluso hay aymaras que se casan con gringuitas, yo digo, esta gringuita seguramente se ha casado con motivo de investigación antropológica.
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Nuestro alimento era nuestra medicina. En algunos espacios de la OMS nuestros alimentos, la cañahua, la quinua, el ullucu, el izaño, están en la categorÃa de los alimentos estratégicos del planeta. Alimento de los astronautas está hecho de cañahua.
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En tu vivir bien no es solamente tener comodidades sino volver al equilibrio. Es tener armonÃa, equilibrio consigo mismo, con el entorno y con la naturaleza.
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Kapaj, no es el que tiene plata, no es el rico, es una persona que vive bien. Las leyes en Bolivia se han hecho para saquear 500 años nuestros recursos naturales y durante 500 años nos han mentido siempre. Los ricos nunca han trabajado. ¿Quiénes son los albañiles, los sastres? ¿quienes han hecho este edificio? ¿quienes son los carpinteros? Nosotros.
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Quienes están en las fábricas donde producen estos envases somos nosotros, el pueblo. No trabajar no es vivir bien. Todos los programas de desarrollo buscan el mejor vivir. Nosotros buscamos el vivir bien.
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Leyes
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Hasta ahora nos hemos movido de acuerdo a las leyes hechas por el hombre y estas leyes son excluyentes, no toman en cuenta al todo. Están en función del hombre solamente y ha llevado al planeta Tierra a un desequilibrio total.
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Son las consecuencias de la aplicación de este modelo de desarrollo que busca el vivir mejor.
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Por eso hay mucho gringo, seguramente algunos con buenas intenciones de querer aportar a la salvación del planeta Tierra, están en estos lugares donde el occidente no ha llegado todavÃa, con su grabadora, escribiendo, observando, investigando nuestras plantas, a nuestros abuelos.
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Nosotros nos hemos movido de acuerdo a las leyes hechas por el hombre y vivimos las consecuencias. En las universidades nos enseñan las leyes hechas por el hombre, no hemos aprendido todavÃa a movernos de acuerdo a las leyes de la naturaleza.
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En las universidades adquirimos conocimientos. Conocemos. Pero todavÃa no hemos empezado a ir a nuestros lugares sagrados donde aprendemos a ser cosmos. Como estamos buscando la complementariedad del sistema jurÃdico ordinario con el sistema indÃgena vamos a tener que discutir cómo se complementa el conocimiento con el cosmoscimiento, no solamente con la sabidurÃa.
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Estamos empezando a destapar muchas cosas que han sido tapadas hace 500 años. 500 años se ha resistido nuestro sistema jurÃdico indÃgena, 500 años se han resistido estos códigos, estos lugares sagrados.
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Música
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Los hombres ya no tocamos instrumentos musicales que permiten el desarrollo integral de la persona. Ya no sabemos tocar el pinquillo. Y si tocamos pinquillo, en cualquier momento generamos desequilibrio, atentamos contra la armonÃa de la naturaleza.
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El pinquillo tocábamos desde el 21 de septiembre al 20 de diciembre. Desde el 21 de diciembre al 21 de marzo es la tarca. Todos los dÃas atentamos contra la armonÃa que no es solamente música y comida.
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Templos
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Tenemos lugares sagrados, Copacabana es un lugar sagrado. Su verdadero nombre es kota, que quiere decir lago y kawana, en aymara es un lugar donde te permite divisar todo. Te permite ver más allá de lo que tus ojos ven. En Copacabana tenemos un centro energético, por eso llegan hasta en helicóptero para hacer bendecir, para ch´allar.
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No es la iglesia sino el agua que sale del puchu, de la chincana. Esa agua tiene energÃas, no es el cura, no es la iglesia. Sobre nuestra chincana han construido esa iglesia, seguimos siendo nosotros y tenemos un centro energético que te permite despertar ciertas facultades, ver más allá de lo que tus ojos ven.
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Tenemos otra universidad entre Cosapa y Oruro, Laramacaguana. Larama es un rebelde con sabidurÃa. Por eso nos dicen a veces indio larama.
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El fin de la no unidad
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Asà como hay universidades donde aprenden las leyes hechas por el hombre hay universidades donde podemos aprender a movernos de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Con la ayuda de los antropólogos, en Tiawanacu, estamos encontrando el código Pachakuti, está en las piedras. Hemos encontrado ya el código Kantatayita, ilumÃname.
Pronto van a volver los willkas, que es un hombre luz. Mallku es una persona que entra en otra dimensión. Mallku es una persona que trasciende esta dimensión. ¿Cómo trascendemos esta dimensión? Ahà están nuestras universidades naturales, el salar de Uyuni, hay un lugar sagrado que se llama jirita, tulipa es otro lugar sagrado. Pero ya no queremos mandar a nuestros hijos a estos lugares sagrados.
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Es hora de empezar a recuperar, si queremos volver, porque ahora estamos viviendo la sociedad de la macha que es desequilibrio. Al borracho redecimos machado, machata, desequilibrado. Estamos en esos tiempos de la macha, tenemos que volver a los tiempos de la pacha.
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Los mayas dicen estamos en el no tiempo. Nosotros decimos estamos en la sociedad de la no unidad, y tenemos que volver a la sociedad de la unidad. Los mayas dicen estamos en el no tiempo y tenemos que volver al tiempo.
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Nuestras piedras en Tiawanacu dicen que ya estamos en los tiempos del fin de la sociedad de la no unidad. Está cerca el Pachakuti.
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Alguna vez he dicho es importante leer las arrugas de nuestros abuelos. Ahà está nuestra sabidurÃa, para nosotros nuestro futuro está en nuestro pasado. Estamos, de manera colectiva, empezando a recuperar.
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QuerÃan hacernos desaparecer pero nos hemos resistido y tenemos que fortalecer nuestras raÃces para nuevamente levantarnos. Y la identidad es como una piedra fundamental sobre la que vamos a levantar esta nueva sociedad que nos va a permitir un dÃa alcanzar el vivir bien.
El Canciller, aunque no se refirió expresamente al “socialismo comunitario†categorÃa que maneja el vicepresidente Ãlvaro GarcÃa Linera, anunció que una era está por concluir para dar paso a la nueva sociedad. Estos son extractos de su amplia exposición:
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La wiphala
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La Constitución incorpora este sÃmbolo de inclusión que es la wiphala. Es un código que nos dice que cada uno de nosotros somos del tamaño que somos nomás, ni más ni menos. Los cuadraditos de la wiphala son del mismo tamaño toditos, la wiphala nos dice no hay superiores ni inferiores, nos dice que el arquitecto no es superior al albañil ni el albañil es superior al arquitecto, estos se complementan.
Es un sÃmbolo de la inclusión. Es la materialización del arco iris.
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Idioma
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En Bolivia varios analistas dicen que no se ha podido terminar de construir el sentido de pertenencia hacia la nación boliviana. Nosotros los aymaras, quechuas, guaranÃes, chiquitanos, sentÃamos vergüenza de nuestra identidad. No querÃamos ser aymaras, pero de pronto sentimos que queremos volver a ser.
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Cuando decimos que somos, decimos nosotros somos kamiris, que significa vivir bien. Los quechuas han dicho nosotros queremos volver a ser kápac, que significa vivir bien. Y los guaranÃes decÃan queremos volver a ser iyambae, que es una persona que se mueve de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Es una persona que vive bien.
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La palabra rico no existe en aymara, en quechua, en guaranÃ, en chiquitano, en maya. La palabra rico y pobre no existe en nuestros idiomas.
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Otro de los principios es la tama, que es igual a gran familia. Nosotros pertenecemos a una gran familia. SentÃan vergüenza decir los aymaras que pertenecemos a una gran familia, pero ahora lo decimos. Hasta en Europa se habla de estos principios, porque vienen en busca de modelos de sociedad.
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He encontrado en mis viajes en conferencias, recuerdo algunos nombres como Tristan Plat, que llega aquà y sólo los que tienen plata escuchan sus conferencias. Olivia Harris, han escrito mucho sobre nuestra cultura, Teresa Buis. Han escrito tantas cosas y muchas de las cosas que ellos escriben no hay publicaciones en castellano, están en alemán, inglés y francés.
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Hablan de estos principios que garantizan modelos de desarrollo de la sociedad y nosotros no damos importancia. Ellos hacen sus doctorados, vienen a robarnos nuestros conocimientos. ¿Por qué no nos enseñan si ya son doctores? dicen nuestros hermanos.
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Estos hacen sus doctorados donde no ha llegado occidente. Están en Charazani, en el Norte de PotosÃ, llenos de doctores. Nosotros no damos importancia, en las universidades aprendemos todo lo que ellos escriben. Han organizado cada hogar económicamente.
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El modelo de desarrollo occidental que busca el vivir mejor no ha tenido la capacidad de organizar económicamente a cada hogar. Nuestros abuelos lo hicieron y hay una categorÃa económica que es el seje, y van a encontrar textos que hablan del seje pero en alemán. Dicen que esas universidades están adelantadas en 20 años en relación a las nuestras, pero nosotros estamos leyendo a Lenin, pero no a Juan Chojme.
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No solamente han organizado económicamente a cada hogar, sino a cada familia y la categorÃa económica para organizar esas familias se llama pirgua.
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Han organizado además pueblos, ciudadanos y la categorÃa económica para organizar ciudad se llama colca. Antes en las pampas de Cochabamba se producÃa para alimentar a los que trabajaban en las minas de Potosà y almacenaban estos productos en el centro, entre Cochabamba y PotosÃ. Se llama Colcapirhua.
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Entonces, vivir bien es pensar. Cada hogar podÃa soportar hasta diez años de sequÃa. SabÃan gobernar, porque gobernar es resolver, es prever. Pero hoy ya no tenemos esa capacidad, no resistimos ni una semana. Dependemos del mercado.
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La comida
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Vivir bien no es sólo recuperar estos valores y categorÃas económicas que son objeto de estudio en esas universidades sino recuperar nuestra comida. Estamos en tiempos de recuperación, no solamente tenemos que recuperar nuestros hidrocarburos, minerales, dignidad e identidad, nuestra música. En Bolivia estamos en tiempo de recuperación.
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Un hermano decÃa, todo es con re ahora. Tenemos que recuperar nuestra comida. No damos importancia a nuestra quispiña. En Oxford están aprendiendo a elaborar la quispiña. Ya no comemos el acucayacha. Vivir bien no es sólo tener comodidades, es tener salud fÃsica y espiritual.
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Cuando hablamos de la salud fÃsica tenemos que hablar de la qumara. En estos tiempos comemos lo que sea, cuando sea. No estamos organizados, estamos violando todos los dÃas las leyes de la naturaleza. Iyambae es una persona que se mueve de acuerdo a las leyes de la naturaleza.
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Nosotros antes, en abril, junio y julio comÃamos el izaño, que sigue llegando a la Max Paredes en junio y julio. Pero nosotros, nuestros hijos ya no conocen el izaño. Si comemos el izaño no vamos a las operaciones de la prostatitis. Cuando uno está enfermo y tienen que operarle, el naturista le dice come izaño, por ahà todavÃa te podemos hacer volver al equilibrio.
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Ya no comemos el ullucu. Y si comemos no lo hacemos cuando tenemos que comer. No se comÃa cuando sea. Por eso los hombres están comprando la viagra. Si se come ullucu no es necesaria la viagra.
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Estos conocimientos ya están analizando, almacenando, investigando en el Norte, en Estados Unidos y en Europa. Incluso hay aymaras que se casan con gringuitas, yo digo, esta gringuita seguramente se ha casado con motivo de investigación antropológica.
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Nuestro alimento era nuestra medicina. En algunos espacios de la OMS nuestros alimentos, la cañahua, la quinua, el ullucu, el izaño, están en la categorÃa de los alimentos estratégicos del planeta. Alimento de los astronautas está hecho de cañahua.
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En tu vivir bien no es solamente tener comodidades sino volver al equilibrio. Es tener armonÃa, equilibrio consigo mismo, con el entorno y con la naturaleza.
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Kapaj, no es el que tiene plata, no es el rico, es una persona que vive bien. Las leyes en Bolivia se han hecho para saquear 500 años nuestros recursos naturales y durante 500 años nos han mentido siempre. Los ricos nunca han trabajado. ¿Quiénes son los albañiles, los sastres? ¿quienes han hecho este edificio? ¿quienes son los carpinteros? Nosotros.
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Quienes están en las fábricas donde producen estos envases somos nosotros, el pueblo. No trabajar no es vivir bien. Todos los programas de desarrollo buscan el mejor vivir. Nosotros buscamos el vivir bien.
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Leyes
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Hasta ahora nos hemos movido de acuerdo a las leyes hechas por el hombre y estas leyes son excluyentes, no toman en cuenta al todo. Están en función del hombre solamente y ha llevado al planeta Tierra a un desequilibrio total.
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Son las consecuencias de la aplicación de este modelo de desarrollo que busca el vivir mejor.
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Por eso hay mucho gringo, seguramente algunos con buenas intenciones de querer aportar a la salvación del planeta Tierra, están en estos lugares donde el occidente no ha llegado todavÃa, con su grabadora, escribiendo, observando, investigando nuestras plantas, a nuestros abuelos.
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Nosotros nos hemos movido de acuerdo a las leyes hechas por el hombre y vivimos las consecuencias. En las universidades nos enseñan las leyes hechas por el hombre, no hemos aprendido todavÃa a movernos de acuerdo a las leyes de la naturaleza.
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En las universidades adquirimos conocimientos. Conocemos. Pero todavÃa no hemos empezado a ir a nuestros lugares sagrados donde aprendemos a ser cosmos. Como estamos buscando la complementariedad del sistema jurÃdico ordinario con el sistema indÃgena vamos a tener que discutir cómo se complementa el conocimiento con el cosmoscimiento, no solamente con la sabidurÃa.
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Estamos empezando a destapar muchas cosas que han sido tapadas hace 500 años. 500 años se ha resistido nuestro sistema jurÃdico indÃgena, 500 años se han resistido estos códigos, estos lugares sagrados.
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Música
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Los hombres ya no tocamos instrumentos musicales que permiten el desarrollo integral de la persona. Ya no sabemos tocar el pinquillo. Y si tocamos pinquillo, en cualquier momento generamos desequilibrio, atentamos contra la armonÃa de la naturaleza.
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El pinquillo tocábamos desde el 21 de septiembre al 20 de diciembre. Desde el 21 de diciembre al 21 de marzo es la tarca. Todos los dÃas atentamos contra la armonÃa que no es solamente música y comida.
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Templos
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Tenemos lugares sagrados, Copacabana es un lugar sagrado. Su verdadero nombre es kota, que quiere decir lago y kawana, en aymara es un lugar donde te permite divisar todo. Te permite ver más allá de lo que tus ojos ven. En Copacabana tenemos un centro energético, por eso llegan hasta en helicóptero para hacer bendecir, para ch´allar.
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No es la iglesia sino el agua que sale del puchu, de la chincana. Esa agua tiene energÃas, no es el cura, no es la iglesia. Sobre nuestra chincana han construido esa iglesia, seguimos siendo nosotros y tenemos un centro energético que te permite despertar ciertas facultades, ver más allá de lo que tus ojos ven.
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Tenemos otra universidad entre Cosapa y Oruro, Laramacaguana. Larama es un rebelde con sabidurÃa. Por eso nos dicen a veces indio larama.
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El fin de la no unidad
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Asà como hay universidades donde aprenden las leyes hechas por el hombre hay universidades donde podemos aprender a movernos de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Con la ayuda de los antropólogos, en Tiawanacu, estamos encontrando el código Pachakuti, está en las piedras. Hemos encontrado ya el código Kantatayita, ilumÃname.
Pronto van a volver los willkas, que es un hombre luz. Mallku es una persona que entra en otra dimensión. Mallku es una persona que trasciende esta dimensión. ¿Cómo trascendemos esta dimensión? Ahà están nuestras universidades naturales, el salar de Uyuni, hay un lugar sagrado que se llama jirita, tulipa es otro lugar sagrado. Pero ya no queremos mandar a nuestros hijos a estos lugares sagrados.
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Es hora de empezar a recuperar, si queremos volver, porque ahora estamos viviendo la sociedad de la macha que es desequilibrio. Al borracho redecimos machado, machata, desequilibrado. Estamos en esos tiempos de la macha, tenemos que volver a los tiempos de la pacha.
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Los mayas dicen estamos en el no tiempo. Nosotros decimos estamos en la sociedad de la no unidad, y tenemos que volver a la sociedad de la unidad. Los mayas dicen estamos en el no tiempo y tenemos que volver al tiempo.
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Nuestras piedras en Tiawanacu dicen que ya estamos en los tiempos del fin de la sociedad de la no unidad. Está cerca el Pachakuti.
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Alguna vez he dicho es importante leer las arrugas de nuestros abuelos. Ahà está nuestra sabidurÃa, para nosotros nuestro futuro está en nuestro pasado. Estamos, de manera colectiva, empezando a recuperar.
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QuerÃan hacernos desaparecer pero nos hemos resistido y tenemos que fortalecer nuestras raÃces para nuevamente levantarnos. Y la identidad es como una piedra fundamental sobre la que vamos a levantar esta nueva sociedad que nos va a permitir un dÃa alcanzar el vivir bien.