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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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NO SE CONSIDERARÁ LA EXIGENCIA DE LA COB PARA QUE EL DECRETO SEA DEROGADO. ENTREVISTA CON EL MINISTRO DE TRABAJO, FÉLIX ROJAS.

El reajuste salarial de 10 por ciento es asunto cerrado para el Gobierno

El reajuste salarial de 10 por ciento es asunto cerrado para el Gobierno

Para el Gobierno nacional, el tema del reajuste salarial, definido mediante decreto supremo en un 10 por ciento para cuatro sectores y, en 20 por ciento para el salario mínimo nacional, es asunto cerrado. No se considerará siquiera la exigencia de derogatoria del decreto de reajuste salarial que plantea la Central Obrera Boliviana (COB).

El anuncio lo hizo de manera oficial el ministro de Trabajo, Félix Rojas, en entrevista exclusiva con OPINIÓN. Atribuyó la belicosidad y agresividad de la cúpula de la Central Obrera Boliviana, a una campaña electoral con miras a su reelección, en el congreso nacional sindical previsto para inicios de mayo próximo.

El ministro calificó como un contrasentido que la COB exija derogar el decreto de reajuste salarial. “Los empresarios privados dicen que es un incremento excesivo, que es imposible de cumplir y los trabajadores y la COB, en consecuencia, debieran tomar ese criterio. Si la empresa privada se manifiesta en ese sentido, es porque el decreto protege y conviene a los trabajadores”.

Dijo que el Gobierno espera que en el ampliado nacional de dirigentes, de este martes, los dirigentes reflexionen “con mucho patriotismo, con pleno apoyo a este proceso de cambio y, si asumen medidas de hecho, vamos a obrar en función al marco normativo porque las leyes, los decretos, las resoluciones, las ordenanzas, se cumplen en el país por mandato de la Constitución Política del Estado”.

Agregó que otras normas que obligan al cumplimiento de las disposiciones legales son el Decreto Supremo 809, vigente desde el 2 de marzo último (reajuste salarial de este año), y los artículos 108, 164 y el artículo 12, parágrafo quinto de la Constitución “que todos debemos acatar, bolivianos y bolivianas, extranjeros y extranjeras”.
CAMPAÑA Rojas señaló que los dirigentes de la COB “no están participando plenamente de este proceso de cambio porque hay que poner el hombro, permanente, a este proceso de cambio. Y hay que ponerle el hombro entendiendo la realidad económica, social y cultural que vive el país y que es tomado como paradigma en muchos países del planeta”.

Agregó que para los líderes sindicales el actual es un periodo de etapa preelectoral. “El primero de mayo habrá un congreso de la COB donde se elegirá a nuevos dirigentes y este es otro elemento para hacer una especie de pre campaña para quienes se postulen como candidatos”.

Rojas enfatizó que la posición adoptada por la dirigencia de la COB, “no es la forma de oponerse por oponer al Gobierno, sino que debieran hacer campaña haciéndose militantes de este proceso de cambio como lo decidió la gran mayoría del pueblo al haber apoyado plenamente al hermano Evo Morales en su reelección”.

El ministro abrió la posibilidad de atender el reclamo sindical para que en las futuras negociaciones se incluya a los dirigentes de las Centrales Obreras Departamentales y Regionales. “Hemos negociado en ese sentido y con la presencia masiva y numerosa de todos los dirigentes a nivel nacional, federaciones y confederaciones y el Ejecutivo Nacional   de  la  COB”,  recor- dó.

Agregó que la delegación del Gobierno, en las negociaciones recientes, no se opuso a la participación masiva de dirigentes, aunque hicieron notar, en la primera reunión del 17 de febrero pasado, que “debiéramos ser pocos los sentados en la mesa de negociación, con carácter pragmá- tico y además por norma de la comitología (trabajo en comisiones)”.

“Ellos decidieron que fuera el pleno de la COB y federaciones y confederaciones a nivel nacional, participaron a ese nivel y yo califiqué de que históricamente, acá en el Ministerio de Trabajo, se estaba realizando por primera vez un ampliado nacional de la COB”.

En criterio del Ministro de Trabajo, el tema salarial de este año es asunto cerrado. “Desde la perspectiva del Órgano Ejecutivo, a través del decreto supremo se ha dado una respuesta cuantitativa y porcentual a la petición de la COB. No en el marco de lo que exigió la COB, pero sí en el marco de las posibilidades del Tesoro General de la Nación y de los intereses no solamente del 15 por ciento de asalariados que pertenecen a la COB, sino en función del cien por ciento de bolivianos que vivimos en este país”.

De todos modos dijo que se puede seguir conversando “sobre los temas que proponga la COB y, entre ellos, lo que ellos denominan equivocadamente reactivación el aparato productivo que para nosotros está activo aunque hay que reforzarlo”.

“Podemos seguir conversando sobre el 21060 e intercambiando criterios sobre la canasta familiar y otros tópicos y temas que ellos propusieron”.

El salario mínimo casi se triplicó



El salario mínimo nacional casi llega a triplicarse en los últimos doce años. Los mayores incrementos se produjeron en los cinco años de Gobierno del presidente Evo Morales, según datos oficiales.

El año 2000, el salario mínimo era de 355 bolivianos. Fue reajustado en 12,7 por ciento para ubicarse el año 2001 en 400 bolivianos.

El año 2002 el reajuste salarial fue de 7.5 por ciento y se ubicó en 430 bolivianos. El año 2003 el reajuste fue de 2.3 por ciento y subió a 440 bolivianos. Los años 2004 y 2005 no hubo aumento salarial por lo que el mínimo fue de 440 bolivianos.

El año 2006 (gobierno de Evo Morales), el reajuste salarial fue de 13.6 por ciento , lo que elevó el mínimo nacional a 500 bolivianos. El año 2007 el reajuste fue de 5 por ciento, y el salario se elevó a 525. El año 2008 el reajuste fue de 10 por ciento   y el salario quedó en 577,5 bolivianos.

El año 2009 el reajuste fue de 12 por ciento con 647 bolivianos, el año 2010 fue de 5 por ciento con lo que el salario se elevó a 679,5 bolivianos. Y este año fue reajustado en 20 por ciento, con lo que llegó a 815,40 bolivianos (116 dólares), y superó la barrera de los cien dólares.

Tras periodo de luna de miel, la COB adopta postura opositora y advierte al Gobierno

Tras un prolongado periodo de luna de miel con el Gobierno del presidente Evo Morales, en el que el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes, era figura central en los actos oficialistas, ese organismo sindical adoptó una postura opositora y advirtió con la inminencia de reclamos sindicales basados en medidas de presión.

En su más reciente comunicación al presidente Evo Morales, la cúpula sindical reclama atención favorable a una serie de demandas y advierte que “si ello no fuere así, no culpe a los trabajadores ni al pueblo por sus legítimas reacciones empujadas por las autoridades, más aún de aquellos que han olvidado inclusive que oficiaron de dirigentes  de  los trabajado- res”.

En directa alusión al ministro de Trabajo, Félix Rojas, su interlocutor directo en las negociaciones en curso, la cúpula cobista señala a “aquellos que han olvidado inclusive que oficiaron de dirigentes de los trabajadores y, ahora encaramados en el aparato gubernamental, nos muestran que nunca tuvieron línea de identidad obrera, doctrina de definición política y confunden al socialismo con otros epítetos que nada tienen que ver con la herencia de los clásicos del marxismo, del cual nos reclamamos”.

La línea marcadamente pro gubernamental de los dirigentes de la COB empezó a variar a fines de diciembre pasado cuando se registraron manifestaciones populares radicales, de rechazo al llamado “gasolinazo”, reacción que obligó al Gobierno del presidente Evo Morales a anular esa medida, el 31 de diciembre. En el marco de las movilizaciones antigubernamentales, el secretario ejecutivo de la COB, Pedro Montes, fue agredido físicamente, y fue internado en un centro médico en medio de estrictas medidas de seguridad y reserva.

El último acto oficial donde se lucieron las excelentes relaciones entre Gobierno y cúpula de la COB, fue la promulgación, precisamente en diciembre pasado, de la nueva Ley de Pensiones, acto que tuvo lugar en la sede del organismo sindical y adonde acudió el presidente Morales.

En adelante la COB asumió una postura de oposición y llegó a reclamar un salario de 8.100 bolivianos (más de mil dólares que significa aumentar en diez veces el salario mínimo vigente) sobre la base del cálculo de una canasta familiar para cinco personas, demanda que llevó a que el presidente Evo Morales la ridiculizara al extremo de afirmar que le causaba “risa”.

En medio de esas “negociaciones”, el Gobierno puso en vigencia el reajuste salarial de 10 por ciento para salud, educación, Fuerzas Armadas y Policía y de 20 por ciento al salario mínimo, lo que lo elevó de 679,50 a 815,40 bolivianos.

El Gobierno no derogará el Decreto 21060 pero sí lo debilitará

El Gobierno decidió que no habrá derogatoria expresa del Decreto 21060 (que impuso el neoliberalismo en Bolivia el año 1985) y más bien continuará con su política de erosión de esa norma, hasta anularla completamente.

Lo explicó a OPINIÓN el ministro de Trabajo, Félix Rojas, al señalar que una derogatoria, como exige la Central Obrera Boliviana (COB), “no sería, desde el punto de vista técnico jurídico, lo más conveniente”.

“El 21060, efectivamente, es un decreto supremo que data desde el 29 de agosto 1985. Derogarlo o abrogarlo con otro decreto supremo no viene al caso por un hecho de carácter técnico jurídico”, señaló.

Explicó que el 21060 “se multiplicó como los tentáculos de un pulpo a través de otros decretos y a través, especialmente de muchas leyes de la República del pasado. Esos decretos los hemos empezado a derogar con otros decretos y la COB tiene testimonio de aquello”.

Como ejemplo citó la derogatoria del artículo 55, del primero de mayo de 2006. “Ese artículo implicaba la libre contratación y, en consecuencia, implícitamente, el libre despido de los trabajadores. Ya derogamos aquello”.

Rojas agregó que surgieron muchas leyes, como por ejemplo la de nacionalización de los hidrocarburos, “la rectificación a través de sendas leyes, de los 44 contratos con hidrocarburos, la desaparición a través de mandato de la ley, de los contratos de concesión por contratos de servicios que derogan paulatinamente el 21060”.

Señaló que el Gobierno aún tiene “la dura tarea de elaborar muchas leyes, como por ejemplo la Ley del Medio Ambiente, la nueva Ley de Minería, incluso una nueva Ley de Hidrocarburos. Por tanto la libre oferta y libre demanda también están siendo objeto de tratamiento paulatino a través de sendos decretos y leyes que hemos promulgado”.

“Por ello es que esta derogatoria y esta abrogatoria del 21060 es también un proceso que se dará a través de sendos decretos y leyes”.