Quintana se muestra conciliador, pero la oposición no le cree y lo cuestiona
Tras la posesión del nuevo gabinete ministerial, dirigentes de las fuerzas opositoras cuestionaron el retorno de Juan Ramón Quintana, al Ministerio de la Presidencia, porque el Gobierno muestra que apuesta por la confrontación.
“Estamos frente a un gabinete reciclado, antiindígena, desgastado y de carácter preelectoral”, calificó el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan Del Granado, refiriéndose al retorno de algunas figuras del denominado gabinete histórico de Morales.
Del Granado sostuvo que Juan Ramón es “antiindígena”. Es el “enemigo número uno de los indígenas de tierras bajas, de la dirigencia del TIPNIS y uno de los que llevó adelante la campaña infamante en contra de una parte esencial de la marcha”.
En tanto, el nuevo ministro aseguró que el Gobierno encarará los conflictos sociales, en 2012, con gran apertura al diálogo y sin líneas duras. La autoridad se refirió en esos términos en momentos en que la administración de Evo Morales tiene en puertas el inicio de algunos conflictos y otros por resolver.
"Esto implica promover más diálogo. Hay que ir a tocar las puertas de todas las organizaciones e instituciones. El diálogo tiene que ser el recurso más fluido. Vamos a insistir mucho en una política de puertas abiertas de manera permanente", dijo.
SEÑAL EQUIVOCADA A su vez, el senador por Convergencia Nacional (CN), Bernardo Gutiérrez, recordó los hechos protagonizados durante la anterior gestión de Quintana, subrayando El Porvenir y la persecución a personas por el supuesto caso de terrorismo.
“Entonces el mensaje está muy claro y los opositores lo recibimos; el Presidente lo que nos está diciendo es que los bolivianos que pensamos diferente, tendremos que andar con el testamento bajo el brazo”, dijo Gutiérrez.
El diputado por Unidad Nacional (UN), Jaime Navarro, indicó que Quintana es la expresión de la dureza, que no es un hombre de concertación, ni de diálogo.
“Yo creo que es una señal equivocada, porque en este momento el Presidente da una señal de que reincorpora a su gabinete, a uno de los hombres más duros que ha tenido en la anterior gestión, como es Juan Ramón Quintana. El hecho de que lo haya llevado a Romero a Gobierno es una buena señal, porque a diferencia de Llorenti y de Chávez, es un hombre que tiene un perfil concertador, esperemos que pueda evitar que los conflictos terminen en muerte; algo que para Llorenti y Chávez no fue posible”, sostuvo Navarro.
"Yo creo que es una concepción errónea pensar que en el Gobierno hay línea dura o una línea blanda, en el Gobierno hay una política de Estado que está inscrita en la Constitución. No hay ni líneas blandas ni líneas duras, hay una política irreversible que es la política del cambio y eso significa transparencia, esfuerzo, redistribución de recursos, justicia, inclusión, equidad", comentó Quintana.
DEBILIDAD Por otra parte, los legisladores Gutiérrez y Navarro coincidieron en que el Gobierno devela una clara debilidad en minería e hidrocarburos, pues una vez más cambió a los ministros. José Luis Gutiérrez ha sido reemplazado en Hidrocarburos por Juan José Sosa y José Pimentel fue sustituido por Mario Virreira, en la cartera de Minería.
“Hay áreas donde queda claro que las cosas no están funcionando; un área fundamental por ejemplo es la de hidrocarburos, ahí se ve que al cambiarse de ministro, se reconoce que en el país las cosas no andan bien”, añadió Bernardo Gutiérrez.
Mientras que Navarro dijo que el Presidente confiesa su debilidad en estos sectores. Es decir que el proceso de industrialización en los ejes principales, hidrocarburos y minería, se encuentra mal; razón por la cual ha decidido cambiar a sus dos ministros.
“Si algo falta en el Gobierno es gestión y gerencia; el presidente Morales tiene buenos teóricos, tiene revolucionarios; pero no tiene gerentes, no tiene gente que tenga la capacidad de gestionar los proyectos”, agregó Navarro.