Potosí planea usar agua del Silala en represa y piscicultura
02 de mayo de 2011 (21:16 h.)
Las aguas del manantial del Silala podrían servir para el funcionamiento de una represa de energía eléctrica y de una piscina donde sean criadas truchas de exportación, manifestó el gobernador del departamento de Potosí, Félix Gonzales.
“Si ya les quitamos un 30 por ciento (las aguas del Silala a los chilenos) ya va a tener una connotación importante en el afluente, porque ellos utilizan 204 litros por segundo y entonces les afectará en el consumo y la explotación minera”, afirmó.
La ejecución de los dos proyectos de desarrollo para la región cuenta con el respaldo de la administración de Evo Morales y “si el Gobierno boliviano retoma el diálogo con su par chileno no obstaculizará al departamento potosino, que tiene los afluentes de las aguas del Silala”, dijo Gonzales.
El secretario de Madre Tierra de la Gobernación Potosina, Telmo Sánchez, indicó que la evaluación multidisciplinaria efectuada por los técnicos de la instancia departamental considera que es viable el uso del suelo y la pureza del agua con el objetivo de sentar soberanía en la frontera de Bolivia-Chile.
En la actualidad Bolivia reclama ante Chile por el uso no autorizado de las aguas del Silala, que están en territorio boliviano.
“Si ya les quitamos un 30 por ciento (las aguas del Silala a los chilenos) ya va a tener una connotación importante en el afluente, porque ellos utilizan 204 litros por segundo y entonces les afectará en el consumo y la explotación minera”, afirmó.
La ejecución de los dos proyectos de desarrollo para la región cuenta con el respaldo de la administración de Evo Morales y “si el Gobierno boliviano retoma el diálogo con su par chileno no obstaculizará al departamento potosino, que tiene los afluentes de las aguas del Silala”, dijo Gonzales.
El secretario de Madre Tierra de la Gobernación Potosina, Telmo Sánchez, indicó que la evaluación multidisciplinaria efectuada por los técnicos de la instancia departamental considera que es viable el uso del suelo y la pureza del agua con el objetivo de sentar soberanía en la frontera de Bolivia-Chile.
En la actualidad Bolivia reclama ante Chile por el uso no autorizado de las aguas del Silala, que están en territorio boliviano.