La nueva Ley de Pensiones no garantiza fondos individuales
22 de mayo de 2010 (20:36 h.)
Según el informe 48 de la Fundación Milenio, el anteproyecto de Ley de Pensiones busca "confiscar el saldo de las cuentas individuales de propiedad privada de 1.276.525 ciudadanos bolivianos" al ser transferidos a una gestora estatal de pensiones.
Ahorro previsional
"Las obligaciones, activos, pasivos y patrimonio constituidos y por constituirse en el fondo de capitalización individual serán trasladados al fondo de ahorro previsional para la administración por parte de la gestora de seguridad social de largo plazo garantizando la propiedad de las cuentas individuales de los afiliados", señala textualmente el documento especializado.
Cuentas individuales
La Ley 1732, vigente a la fecha, establece que el sistema de capitalización individual consiste en la acumulación de los aportes de la previsión en cuentas individuales administradas por las administradoras privadas. Esa cuenta individual, permitía al ciudadano acceder a una pensión igual o mayor al 70 por ciento de su salario.
Pasivos previsionales
En el análisis de la Fundación Milenio, el sistema proyectado por el Gobierno plantea la creación de un sistema de pasivos previsionales, donde se acumula los aportes individuales y se transforma en una reserva global destinada al pago de las pensiones de vejez.
Asimismo, establece que una vez que el asegurado acceda a la pensión de vejez, su saldo acumulado será transferido por la gestora estatal a la cuenta de pasivos previsionales en calidad de reserva a objeto de garantizar el pago de la prestación.
Bolsa común
"La gestora estatal pagará la pensión de vejez con recursos de pasivos previsionales y de la compensación de cotizaciones", cita el texto al referirse que habrá una bolsa común para los pagos.
Por tanto -según la propuesta estatal- la gestora garantiza los aportes individuales pero no garantiza que los fondos sean individuales con esa bolsa común.
$us 4.672 millones
Cabe remarcar que, desde el 1 de mayo de 1997 al 28 de febrero del 2010, los bolivianos ahorraron en el seguro social obligatorio un fondo de 4.672 millones de dólares.