La media luna aún no ve voluntad para un acuerdo

En la media luna, o departamentos de mayor oposición cívica y prefectural al Gobierno, se afirma que no existe voluntad en las máximas instancias de decisión para llegar a un acuerdo o pacto. Carlos Dabdoub, secretario departamental de autonomía, del gobierno departamental de Santa Cruz, analizó la situación para Opinión:

 

OPINIÓN: ¿Por qué fracasó el primer encuentro con los prefectos luego del revocatorio?

 

Carlos Dabdoub: Yo interpreto que esto fue sobre todo por la tozudez y posición siempre rígida de parte del Gobierno de no resolver un tema que ellos mismos provocaron al confiscarnos el IDH y postergar el pago de nuestras regalías.

 

O: El Gobierno dice que no es cierto que se recorta a las prefecturas más de lo que necesita para pagar la Renta Dignidad…

 

CD: En realidad tenemos primero antecedentes, en el entendido que después de las reuniones que hubieron a principios de enero de este año se formó una comisión técnica que se reunió casi diez veces. Los gobiernos departamentales mostraron siete posibilidades de resolver y nunca hubo esa opción de parte del Gobierno.

 

En segundo lugar tenemos referencia que una sola empresa, como es Andina, ha reportado un superávit de 3.000 millones de bolivianos, lo cual alcanzaría para pagar dos años la Renta Dignidad.

 

En tercer lugar, de acuerdo a lo que nos han informado en Hacienda a nivel departamental, hoy por hoy a los departamentos se les está confiscando Bs 1.800 millones, aproximadamente, siendo que se necesita apenas 1.500 millones de bolivianos para pagar la Renta Dignidad cada año.



Por lo tanto, la información que tenemos es que no sólo están pagando las prefecturas toda la Renta Dignidad sino que todavía le sobra 300 millones de bolivianos.

 

O: El Gobierno dice que propuso una agenda de tres puntos pero los prefectos quieren hablar sólo de uno, el económico.

 

CD: Hay que ir de lo más simple a lo más complejo. No hay confianza en el Gobierno.

 

Más de una vez estos diálogos se han convertido en simple sesión de fotografías. Por lo tanto, si el IDH y la confiscación del IDH y la postergación del pago de regalías lo han hecho a través de decretos, creemos que sería una buena razón para abrir ese espacio de entendimiento el que nos devuelvan lo que nos deben.

 

Ahora el Presidente de la República dice alegremente que lo que nos interesa es la plata. Por supuesto que uno necesita plata para llevar adelante una gestión con obras y programas de desarrollo a todas las provincias y municipios.

 

O: ¿Hay interés en las prefecturas para tratar el tema de la Constitución y autonomías? ¿Es un tema fundamental como lo plantea el Gobierno?



CD: El Gobierno siempre se quiere arrogar las iniciativas. Cuando el Presidente de la República habla de diálogo como lo hizo sólo una vez el domingo 10 de agosto, se olvida de la opinión pública y él, particularmente, ya que se le enviaron cuatro cartas que fueron públicas, pidiéndole que haya diálogo pero no sólo para la foto sino que termine esto en un pacto de reconciliación nacional.

 

El mismo documento que fue aprobado por el Conalde en esta última reunión, reitera una vez más la voluntad de ir a un pacto de reconciliación nacional. Y en las cartas anteriores ya hemos explicitado cuál sería para nosotros la mejor metodología para llegar a un pacto que tenga éxito.

 

O: ¿Cree que es posible compatibilizar dos visiones tan distintas como lo que plantean las autonomías departamentales y el texto de la nueva Constitución?

 

CD: Primero, desde el punto de vista legal son dos documentos completamente diferentes. Para nosotros el estatuto tiene una fortaleza no solamente de legitimidad sino también de legalidad porque fue aprobado en un referendo que se realizó en mayo pasado.

 

El proyecto de la Constitución que quiere implantar el MAS es simplemente un documento, un borrador que no goza de legalidad. En segundo aspecto, reiteramos que el tema del país no es solamente la autonomía, por eso cualquier posible pacto tendría que revisar aspectos como visión de país, cuál es nuestra visión de desarrollo económico, de los recursos humanos y entonces tener también un pacto territorial.

 

O: ¿Cree que es posible un acuerdo con el Gobierno?

 

CD: Si usted me pregunta de nuestra parte, tenemos fe y esperanza. Del otro lado no veo el mismo deseo de hacerlo.

 

O: La media luna da una imagen de debilidad cuando instruye huelgas de hambre que se suspenden sin lograr nada…

 

CD: Particularmente Santa Cruz tiene una historia reciente y muy rica en la conquista de sus derechos. Quiero recordarle que hace 50 años Santa Cruz se unió como pueblo para arrebatarle el 11 por ciento de las regalías por hidrocarburos que hoy muchos departamentos del país gozan. Esa fue una lucha larga, duró tres años.

 

Sabemos que la lucha es larga, que no es un tema simplemente coyuntural porque el tema del IDH va implícitamente también al modelo de Estado que queremos construir. De qué serviría que lleguemos a un acuerdo Constitución-estatuto si no tenemos recursos.

 

Por lo tanto, la lucha por el IDH tiene ese fundamento y sabemos que va a ser dura. Sin embargo, todas las acciones que venimos haciendo lo único que buscan, como propósito, es concienciar a nuestra gente de una reivindicación y agotar todas las instancias pacíficas para reclamar un derecho.

 

O: Sin un acuerdo, ¿cómo ve el futuro inmediato?

 

CD: Lo hallo muy serio, veo nubarrones en el camino. ¿Cuál será el futuro?, la verdad es que uno podría contestar qué es lo que supone que va a ocurrir el día de mañana. Decir qué va a ocurrir pasado mañana ya es aventurado.

 

O: ¿Los prefectos convocarán al Gobierno o esperarán que el Gobierno tome la iniciativa otra vez?

 

CD: Tomando en cuenta la reacción del Gobierno el 7 de enero, el 14 de enero, luego la última reunión que aún a sabiendas de que habían pocas posibilidades de llegar a un acuerdo fueron los prefectos o gobernadores. Creo que la invitación de una de las partes no tendría suceso.

 

Yo creo y lo hemos propuesto, en una carta pública también, que sea la Iglesia católica la que tome cartas en este asunto.