Evo reclama mar para Bolivia en Cumbre de Cádiz y se enfrenta a Piñera
Morales dice que convenios no son intangibles. “Quiero compartir con ustedes el injusto enclaustramiento de mi país que impide cerrar una herida que no solo daña las buenas relaciones en la región, sino que constituye un obstáculo a la verdadera integración de nuestros países”, lanzó Morales, sentado en la primera sesión plenaria de la cumbre muy cerca de Piñera. En el marco del diferendo histórico entre ambos países, Bolivia persigue un acceso al mar que perdió en 1879, con soberanía y continuidad geográfica, y analiza la posibilidad de iniciar una acción en los tribunales internacionales contra Chile. En la actualidad, los dos países mantienen solo relaciones a nivel consular.
Piñera asegura que cumple con sus tratados internacionales. La respuesta de Piñera fue tajante. “Los tratados cuando se firman son para cumplirlos”, le dijo. Y el de 1904 entre Chile y Bolivia “fue libremente negociado, válidamente suscrito y aprobado por los congresos de ambos países”. Nadie debe molestarse, manifestó Piñera, por que Chile exija que se cumpla un tratado “vigente”.
El presidente chileno defendió que su país “ha cumplido, cumple y seguirá” cumpliendo con las obligaciones contraídas por ese tratado, como la facilitación del libre tránsito, y aseguró que el 60 por ciento del comercio de Bolivia con países no limítrofes pasa por puertos chilenos.
Otras decisiones en Cádiz. Los líderes iberoamericanos mostraron hoy su unidad contra la crisis económica mundial y, aunque extendieron diferentes recetas para combatirla, coincidieron en que la promoción de las pymes (pequeña y media empresa) puede ser un buen instrumento. También expresaron su "gran preocupación" por la escalada de la violencia en el conflicto palestino-israelí y pidieron el fin de las hostilidades.
Cumbre en Cádiz. Ponen las bases para refundar la comunidad iberoamericana
Todos los líderes están de acuerdo en que la comunidad iberoamericana necesita un nuevo impulso; “un proceso de refundación y revitalización” como lo llamó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy. Y eso pasa por un período de reflexión y un respiro. La reflexión correrá a cargo de un comité de sabios integrado por el expresidente chileno Ricardo Lagos, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, y el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.
Según el mandato aprobado ayer, la comisión deberá presentar una propuesta sobre la periodicidad de las cumbres y su formato, la estructura de la Secretaría General y el reparto de cuotas. Además, habrá que elegir al sustituto de Iglesias, de 81 años y siete como secretario general, que en octubre próximo concluye su mandato. Sin Iglesias y con dos años de paréntesis tras la cumbre de Panamá, el riesgo de que la comunidad iberoamericana languidezca hasta desaparecer es muy alto.
EFE, España y Agencias