Evo designa el sexto ministro de Hidrocarburos en 5 años

El ingeniero bioquímico boliviano José Luis Gutiérrez, con más de 22 años de experiencia en el sector petrolero, asumió hoy como ministro de Hidrocarburos, el sexto nombrado por Evo Morales desde que asumió la presidencia por primera vez en 2006.
Gutiérrez recibió el ministerio de manos de Fernando Vincenti, uno de los tres ministros relevados de su cargo el domingo, en un acto en el que Morales tomó juramento a los veinte miembros del gabinete.
Antes de Vincenti, ocuparon ese cargo Oscar Coca (actual ministro de la Presidencia), Saúl Ávalos, Andrés Soliz Rada y Carlos Villegas (ahora presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, YPFB).
Esta empresa estatal también ha tenido seis presidentes en los cinco años de Morales, otra muestra de sus bandazos en la gestión petrolera.
Gutiérrez destacó hoy sus 22 años de trabajo en YPFB, en la que llegó a ser vicepresidente Nacional de Operaciones para luego ejercer, hasta el pasado sábado, como viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos.
El ministro recibió de Morales la recomendación de resolver el déficit en la producción de hidrocarburos líquidos y de promover la industrialización del sector, proyectos que siguen pendientes a pesar de años de promesas.
El alto funcionario dijo que una de sus prioridades será trabajar en el cambio de matriz energética para la expansión del gas en el uso de los domicilios y los vehículos, lo que reducirá la carga pesada de la importación de combustibles líquidos, que tienen precios subvencionados.
Morales decretó en diciembre pasado un alza de los carburantes de entre 57 por ciento y 82 por ciento , el más alto en décadas, para eliminar las subvenciones, pero luego se vio obligado a derogar la medida ante la oposición radical de sectores sociales que lo habían respaldado en las urnas.
La oposición señala el llamado "gasolinazo" y el posterior "reculazo" como muestras del fracaso de la "nacionalización" de los hidrocarburos que el presidente nacionalista e indigenista decretó en 2006.
La importación de combustibles líquidos costará este año al Estado cerca de mi millones de dólares, de los cuales 600 millones serán subvencionados, según el Ejecutivo.