Escepticismo en que el proceso electoral de Bolivia beneficie a los inmigrantes
04 de diciembre de 2009 (20:14 h.)
Texto y fotos: Álvaro Salazar
Especial para Opinión
Pocos días separan a Bolivia de nuevos comicios presidenciales. Evo Morales pugna por la reelección y entre los principales opositores se encuentran Manfred Reyes Villa de PPB-CN y Samuel Doria Medina de UN, sin embargo los nuevos electores radicados en el exterior poco saben de las propuestas de ninguno de ellos, su interés está centrado en subsistir día a día, poder inscribir a sus hijos como ciudadanos españoles, conseguir trabajo, legalizar títulos profesionales, lograr sus papeles antes de que la Policía los detenga y los retorne, o aún peor, los remita a un Centro de Internamiento para Extranjeros sin haber delinquido.
España se ha convertido en el país de la desesperanza, el lugar al que han venido a morir los sueños de miles de inmigrantes, aquí el desarrollo como parte de la Unión Europea se ha estancado hasta nuevo aviso y ha pasado a ser el lugar en que familias enteras se encuentran atrapadas entre el retorno poco prometedor y un presente sin mucho futuro. Los beneficios más notables de la sociedad de acogida son la seguridad social y la educación públicos y gratuitos, pero con pocos augurios de llegar a la próxima década sin una reactivación económica que inyecte recursos al Estado.
No obstante de este panorama y del aparente desinterés y falta de información, en España se han copado todas las posibilidades de sufragio habilitadas por la Corte Electoral, hay 50.602 personas inscritas entre Madrid, Barcelona y Valencia que este domingo emitirán su voto. Las filas de inscripción a las puertas de los consulados incluso despertaron interrogantes entre quienes no lograron inscribirse.
¿Qué mueve el interés de mis compatriotas?, se cuestiona Angélica Collins, comunicadora social radicada en Madrid, comentando que la cola en el Consulado de la sede de gobierno era muy larga y hubo personas que se quedaron a dormir antes del vencimiento del plazo de inscripción.
Ella misma cuenta que algún cruceño se rindió en la espera dando por perdida su intención de voto al ver una mayor presencia “colla” en las filas.
A pesar de la escasa difusión sobre los vericuetos del proceso y la escasez de propuestas en beneficio del boliviano inmigrante, existe interés para participar en las elecciones. La falta de información influyó para que la gente, nerviosa, busque inscribirse pensando que tal vez el no hacerlo les traería problemas al momento de enviar sus giros, viajar o tramitar algún papel en el Consulado.
Edil Herrera, comunicador social y propietario del Locutorio el Mundo, desde donde se hacen envíos para la empresa Ría, cuenta que hace pocos días tuvo que llamar a un banco en Bolivia para explicar al encargado del pago de los giros, que no tenía por qué pedir al receptor el carnet de inscripción.
Regionalismos
De forma general se puede decir sobre los dos grandes grupos electores, que un gran número de personas del oriente, sino todos, acusan a los de occidente de querer apoyar la permanencia de Evo y a su vez encuentran pocas posibilidades de que su voto mueva un poco el tablero al quedar fuera del juego electoral debido al esquema de padrón propuesto por la Corte Electoral.
Herrera, de posición independiente, cuenta a que ha visto cómo gente nacida en la región del altiplano suele señalar que proviene de Santa Cruz, tal vez por considerar que Evo no está muy bien visto en España debido a su origen indígena.
Otra explicación a esta actitud se encuentra en la migración interna en Bolivia, que ha llevado a miles de personas de occidente a ayudar a hacer del oriente una región productiva; o simplemente en la no coincidencia sobre temas como la política del actual gobierno y algunas reformas constitucionales, como la nacionalidad de los niños de padres bolivianos nacidos en el extranjero.
La nacionalidad
El artículo 141 de la nueva Constitución ha sido un detonante en contra del gobierno de Evo Morales en el extranjero, la necesidad o la desesperación de la gente es tal, que antes de esto las mujeres se embarazaban para evitar que se las expulse, ya que los niños tenían la nacionalidad española automáticamente debido a su situación apátrida, explica el comunicador.
La esencia del artículo 141 parece sujeta a interpretación y a conveniencia, tristemente racista por parte de las autoridades españolas, que apenas se hubo conocido la aprobación de la Constitución, emitieron circulares dando a conocer que la Dirección General de los Registros y del Notario dependiente del Ministerio de Justicia no resolverían favorablemente los expedientes de niños de padres bolivianos que soliciten la nacionalidad española. Esto ha dado pie a que ni siquiera se admitan los trámites de niños nacidos antes de la aprobación de la Constituyente. Ante esta situación algunos abogados particulares de extranjería analizan la forma de revertir la situación de estos niños, pero no todos pueden pagar un abogado.
El artículo 141 señala: “La nacionalidad boliviana se adquiere por nacimiento o por naturalización. Son bolivianas y bolivianos por nacimiento, las personas nacidas en el territorio boliviano, con excepción de las hijas y los hijos de personal extranjero en misión diplomática; y las personas nacidas en el extranjero, de madre boliviana o de padre boliviano”.
Según un comunicado del Consulado de Murcia en España: el derecho a la nacionalidad boliviana debe ser ejercido a través de la inscripción y puede ser rehusado o pospuesto por múltiples motivos… El artículo 141 no refleja un mandato tácito para la inscripción en Consulado como se pretende interpretar en los diferentes registros del territorio español.
El documento finaliza explicando que la nueva Constitución reconoce la discrecionalidad de los padres para ejercer su voto por medio de la inscripción, o no, de los hijos.
No todos pueden votar
España, el país con la economía más rezagada y sumergida de Europa en la crisis mundial, se ha convertido en el país de la desesperanza para miles de inmigrantes cuyos sueños han reventado junto a la burbuja inmobiliaria y la caída del sector constructor.
Hay inscritos 50.603 bolivianos para votar en las elecciones, de un total de 300 a 350 mil personas sólo en España, el 70 por ciento de ellos carece de papeles.
Aquí, donde son tomados por ciudadanos de tercera, es donde, con su trabajo aportan el tercer mayor ingreso a la economía boliviana y muchos de ellos consideran que su país y su gobierno poco hace para ponerles las cosas más fáciles o por lo menos tomarlos en cuenta para sufragar.
De nuevo, Edilberto Herrera explica, que el tema de la ley del derecho al voto en el exterior se analizaba en Bolivia ya en el año 1996 y el actual proceso presenta características que se deben analizar y mejorar pues queda claro que esta primera votación ha quedado como un “experimento”.
Los puntos a tomar en cuenta son: el grado de eficacia de la logística y control al momento de la emisión, recuento y transporte de los votos, la confiabilidad en el trabajo de los consulados, que son extensiones de la administración pública y el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
Personalmente soy de la idea de que, o todos o ninguno, creo que estas elecciones son excluyentes y ha faltado información, concluye Herrera.
“No es como la gente cree”
Sandra Camacho, presidenta de la Asociación Sentir Bolivia, espera que el presidente ratificado o electo se fije en los inmigrantes y exista más conciencia al momento de la elaboración de leyes y normas, en alusión al mal artículo 141 de la nueva Constitución Política del Estado
“Los inmigrantes somos explotados permanentemente, en Bolivia la gente cree que vivimos muy bien pero somos detenidos y podemos estar así meses, no se hace nada para ayudarnos. Nos gustaría que el Presidente se preocupe por estas cosas. Me da tanta rabia que siendo un gobierno indígena y que muchos de los que se encuentran aquí provienen del campo, no se les ayude. Sobre el tema de la nacionalidad de los niños, cuánto me gustaría sentarme a hablar con el Presidente y explicarle algunas cositas, como por ejemplo, que el ser bolivianos los niños aquí no tienen derecho a un montón de ayudas”, señala.
La Ley de Extranjería
Finalmente, otra de las pesadillas para miles de bolivianos y extranjeros de varias nacionalidades, es la nueva Ley de Extranjería, reflejo de la política del gobierno, inspirada más en la seguridad y los órganos de control e intervención que en la integración, la protección de derechos laborales y la acogida, pues, si bien posee algunos atisbos de humanidad, amplía el tiempo de reclusión de los sin papeles de 40 a 60 días antes de ser expulsados, en Centros de Internamiento para Extranjeros que están en la mira de organizaciones a favor de los derechos humanos y ha motivado el reciente lanzamiento de un libro que recoge escalofriantes relatos de quienes pasaron por esos ambientes.
Especial para Opinión
Pocos días separan a Bolivia de nuevos comicios presidenciales. Evo Morales pugna por la reelección y entre los principales opositores se encuentran Manfred Reyes Villa de PPB-CN y Samuel Doria Medina de UN, sin embargo los nuevos electores radicados en el exterior poco saben de las propuestas de ninguno de ellos, su interés está centrado en subsistir día a día, poder inscribir a sus hijos como ciudadanos españoles, conseguir trabajo, legalizar títulos profesionales, lograr sus papeles antes de que la Policía los detenga y los retorne, o aún peor, los remita a un Centro de Internamiento para Extranjeros sin haber delinquido.
España se ha convertido en el país de la desesperanza, el lugar al que han venido a morir los sueños de miles de inmigrantes, aquí el desarrollo como parte de la Unión Europea se ha estancado hasta nuevo aviso y ha pasado a ser el lugar en que familias enteras se encuentran atrapadas entre el retorno poco prometedor y un presente sin mucho futuro. Los beneficios más notables de la sociedad de acogida son la seguridad social y la educación públicos y gratuitos, pero con pocos augurios de llegar a la próxima década sin una reactivación económica que inyecte recursos al Estado.
No obstante de este panorama y del aparente desinterés y falta de información, en España se han copado todas las posibilidades de sufragio habilitadas por la Corte Electoral, hay 50.602 personas inscritas entre Madrid, Barcelona y Valencia que este domingo emitirán su voto. Las filas de inscripción a las puertas de los consulados incluso despertaron interrogantes entre quienes no lograron inscribirse.
¿Qué mueve el interés de mis compatriotas?, se cuestiona Angélica Collins, comunicadora social radicada en Madrid, comentando que la cola en el Consulado de la sede de gobierno era muy larga y hubo personas que se quedaron a dormir antes del vencimiento del plazo de inscripción.
Ella misma cuenta que algún cruceño se rindió en la espera dando por perdida su intención de voto al ver una mayor presencia “colla” en las filas.
A pesar de la escasa difusión sobre los vericuetos del proceso y la escasez de propuestas en beneficio del boliviano inmigrante, existe interés para participar en las elecciones. La falta de información influyó para que la gente, nerviosa, busque inscribirse pensando que tal vez el no hacerlo les traería problemas al momento de enviar sus giros, viajar o tramitar algún papel en el Consulado.
Edil Herrera, comunicador social y propietario del Locutorio el Mundo, desde donde se hacen envíos para la empresa Ría, cuenta que hace pocos días tuvo que llamar a un banco en Bolivia para explicar al encargado del pago de los giros, que no tenía por qué pedir al receptor el carnet de inscripción.
Regionalismos
De forma general se puede decir sobre los dos grandes grupos electores, que un gran número de personas del oriente, sino todos, acusan a los de occidente de querer apoyar la permanencia de Evo y a su vez encuentran pocas posibilidades de que su voto mueva un poco el tablero al quedar fuera del juego electoral debido al esquema de padrón propuesto por la Corte Electoral.
Herrera, de posición independiente, cuenta a que ha visto cómo gente nacida en la región del altiplano suele señalar que proviene de Santa Cruz, tal vez por considerar que Evo no está muy bien visto en España debido a su origen indígena.
Otra explicación a esta actitud se encuentra en la migración interna en Bolivia, que ha llevado a miles de personas de occidente a ayudar a hacer del oriente una región productiva; o simplemente en la no coincidencia sobre temas como la política del actual gobierno y algunas reformas constitucionales, como la nacionalidad de los niños de padres bolivianos nacidos en el extranjero.
La nacionalidad
El artículo 141 de la nueva Constitución ha sido un detonante en contra del gobierno de Evo Morales en el extranjero, la necesidad o la desesperación de la gente es tal, que antes de esto las mujeres se embarazaban para evitar que se las expulse, ya que los niños tenían la nacionalidad española automáticamente debido a su situación apátrida, explica el comunicador.
La esencia del artículo 141 parece sujeta a interpretación y a conveniencia, tristemente racista por parte de las autoridades españolas, que apenas se hubo conocido la aprobación de la Constitución, emitieron circulares dando a conocer que la Dirección General de los Registros y del Notario dependiente del Ministerio de Justicia no resolverían favorablemente los expedientes de niños de padres bolivianos que soliciten la nacionalidad española. Esto ha dado pie a que ni siquiera se admitan los trámites de niños nacidos antes de la aprobación de la Constituyente. Ante esta situación algunos abogados particulares de extranjería analizan la forma de revertir la situación de estos niños, pero no todos pueden pagar un abogado.
El artículo 141 señala: “La nacionalidad boliviana se adquiere por nacimiento o por naturalización. Son bolivianas y bolivianos por nacimiento, las personas nacidas en el territorio boliviano, con excepción de las hijas y los hijos de personal extranjero en misión diplomática; y las personas nacidas en el extranjero, de madre boliviana o de padre boliviano”.
Según un comunicado del Consulado de Murcia en España: el derecho a la nacionalidad boliviana debe ser ejercido a través de la inscripción y puede ser rehusado o pospuesto por múltiples motivos… El artículo 141 no refleja un mandato tácito para la inscripción en Consulado como se pretende interpretar en los diferentes registros del territorio español.
El documento finaliza explicando que la nueva Constitución reconoce la discrecionalidad de los padres para ejercer su voto por medio de la inscripción, o no, de los hijos.
No todos pueden votar
España, el país con la economía más rezagada y sumergida de Europa en la crisis mundial, se ha convertido en el país de la desesperanza para miles de inmigrantes cuyos sueños han reventado junto a la burbuja inmobiliaria y la caída del sector constructor.
Hay inscritos 50.603 bolivianos para votar en las elecciones, de un total de 300 a 350 mil personas sólo en España, el 70 por ciento de ellos carece de papeles.
Aquí, donde son tomados por ciudadanos de tercera, es donde, con su trabajo aportan el tercer mayor ingreso a la economía boliviana y muchos de ellos consideran que su país y su gobierno poco hace para ponerles las cosas más fáciles o por lo menos tomarlos en cuenta para sufragar.
De nuevo, Edilberto Herrera explica, que el tema de la ley del derecho al voto en el exterior se analizaba en Bolivia ya en el año 1996 y el actual proceso presenta características que se deben analizar y mejorar pues queda claro que esta primera votación ha quedado como un “experimento”.
Los puntos a tomar en cuenta son: el grado de eficacia de la logística y control al momento de la emisión, recuento y transporte de los votos, la confiabilidad en el trabajo de los consulados, que son extensiones de la administración pública y el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
Personalmente soy de la idea de que, o todos o ninguno, creo que estas elecciones son excluyentes y ha faltado información, concluye Herrera.
“No es como la gente cree”
Sandra Camacho, presidenta de la Asociación Sentir Bolivia, espera que el presidente ratificado o electo se fije en los inmigrantes y exista más conciencia al momento de la elaboración de leyes y normas, en alusión al mal artículo 141 de la nueva Constitución Política del Estado
“Los inmigrantes somos explotados permanentemente, en Bolivia la gente cree que vivimos muy bien pero somos detenidos y podemos estar así meses, no se hace nada para ayudarnos. Nos gustaría que el Presidente se preocupe por estas cosas. Me da tanta rabia que siendo un gobierno indígena y que muchos de los que se encuentran aquí provienen del campo, no se les ayude. Sobre el tema de la nacionalidad de los niños, cuánto me gustaría sentarme a hablar con el Presidente y explicarle algunas cositas, como por ejemplo, que el ser bolivianos los niños aquí no tienen derecho a un montón de ayudas”, señala.
La Ley de Extranjería
Finalmente, otra de las pesadillas para miles de bolivianos y extranjeros de varias nacionalidades, es la nueva Ley de Extranjería, reflejo de la política del gobierno, inspirada más en la seguridad y los órganos de control e intervención que en la integración, la protección de derechos laborales y la acogida, pues, si bien posee algunos atisbos de humanidad, amplía el tiempo de reclusión de los sin papeles de 40 a 60 días antes de ser expulsados, en Centros de Internamiento para Extranjeros que están en la mira de organizaciones a favor de los derechos humanos y ha motivado el reciente lanzamiento de un libro que recoge escalofriantes relatos de quienes pasaron por esos ambientes.