EL MUNDO DE LA MILENARIA PAPA
23 de septiembre de 2007 (17:31 h.)
El sector mundial de la papa atraviesa grandes cambios. Hasta inicios del decenio de 1990, casi la totalidad de las papas se producían y consumían en Europa, América del Norte y en los países de la antigua Unión Soviética. Desde entonces, se ha producido un espectacular aumento de la producción y la demanda de papa en Asia, África y América Latina, donde la producción aumentó de menos de 30 millones de toneladas a principios del decenio de 1960 a más de 100 millones de toneladas para mediados de los años 90. En 2005, por primera vez, la producción de la papa del mundo en desarrollo - unas 161.5 millones de toneladas - excedida el del mundo desarrollado (155.9 millones de toneladas). China se ha convertido en el primer productor mundial de papa, y poco menos de una tercera parte de todas las papas, hoy, se cosechan en China y la India.
Bolivia
Cultivada en los Andes bolivianos durante miles de años, la papa hoy es el cultivo alimentario más importante del país, junto a la soya. Unos 200 mil agricultores, casi todos pequeños campesinos, la producen en unas 135 mil hectáreas de tierras, por lo general para consumo doméstico.
La mayoría de los agricultores utiliza, sobre todo, las variedades tradicionales, bien adaptadas al “elevado riesgo climático” de Bolivia (en el altiplano, en especial, los cultivos de papa están expuestos con frecuencia al granizo, las heladas y la sequía). Una de estas variedades autóctonas es la resistente “papa amarga”, cultivada hasta a 4.300 metros de altura, con la cual se elabora un producto seco, el “chuño”, que se puede almacenar hasta 10 años.
En los últimos 10 años, la producción de papa en Bolivia ha crecido en forma constante, gracias al aumento de la productividad, principalmente. Sin embargo, el aumento reciente de la importación de productos de trigo y arroz está creando una fuerte competencia para los productores de papa, especialmente, en los mercados urbanos.
Historia
La domesticación del Solanum tuberosum (papa) ha sido objeto de bastante especulación; los ejemplares que describió Linneo como tipo de la especie pertenecían a una subespecie, S. tuberosum ssp. tuberosum, que crece en estado silvestre en el archipiélago de Chiloé. Charles Darwin, tras recorrer la región a bordo del “Beagle”, continuó también con la hipótesis que el origen del vegetal estaría en dichas islas, ya que el lugar donde hay mayor diversidad y número de variedades en relación a la proporción de territorio, se presenta en Chiloé, y estas variedades no están presentes en el resto del mundo.
Sin embargo, la evidencia arqueológica pareció inconcluyente, avalando la hipótesis de un posible “origen dual”, con un centro mayor en los Andes del Perú y Bolivia, y uno menor en el archipiélago de Chiloé, propuesta por el botánico y genetista Nikolai Ivánovich Vavilov, en su estudio sobre la geografía de las plantas cultivadas. De acuerdo a esta teoría, una subespecie procedería del altiplano, donde los incas y tiwanakus la habrían domesticado en el VIII milenio adC, mientras que la otra procedería de Chiloé.
La controversia se resolvió en 2005, mediante un estudio genético emprendido y dirigido, en la Universidad de Wisconsin, por el botánico David Spooner, un especialista del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que estableció, a través del análisis de marcadores genéticos de unas 360 especies de Solanum, que “todas las variedades cultivadas, actualmente, se originaron a partir de la domesticación del S. bukasovii en el Sur del Perú y Oeste de Bolivia”, alrededor de 8.000 años antes de Cristo. Muchas de éstas provendrían de un híbrido chileno producido a partir de esta especie y de una variedad salvaje pampeana, que resultaría en el S. tuberosum ssp. tuberosum, de la cual existen, hoy, al menos 286 variedades nativas, hecho que no las convierte, necesariamente, en ancestros de las miles de variedades actuales de esta subespecie, que es la que más se cultiva en el mundo. La diferencia principal entre ésta y S. tuberosum ssp. andigena, la papa original de los Andes peruanos, está en el ciclo de luz que requieren: mientras que la subespecie peruana está adaptada a condiciones de día corto y no florece ni produce tubérculos en caso de recibir demasiadas horas de sol, la subespecie tuberosum precisa de condiciones de día largo.
La versión que la papa sea originaria del Perú, es muy antigua ya que se estima que el Perú posee más de tres mil variedades de papas nativas. De ellas, gran parte “no pueden ser sembradas en otros lugares fuera de los Andes peruanos, debido a que requieren de particulares condiciones climáticas y agroecológicas”.
De acuerdo a la investigación realizada en la Universidad de Wisconsin, y cuyos resultados fueron publicados en la revista de la Academia Estadounidense de Ciencia, la conclusión es que “la papa es oriunda del Perú”, pues el rastreo genético realizado llevó a “identificar a un ancestro con un origen único en el Sur del Perú”. De ese modo, todas las variedades de papa cultivadas, actualmente, se remontan a esa única fuente.
En una entrevista a concedida a la agencia AFP, David Spooner expresó que “Los resultados son claros”. “Al contrario que todas las hipótesis previas sobre los orígenes múltiples de la patata cultivada, hemos identificado un origen único en un amplia área del Sur de Perú”. Asimismo, explicó que “la teoría de los orígenes múltiples se sustentaba, en parte, en la amplia distribución de las patatas de Norte a Sur, a través de muchos hábitat diferentes, a través del parecido morfológico de diferentes especies silvestres a especies cultivadas, y otros datos”.
Fuentes chilenas, sin embargo, han criticado los resultados del estudio, afirmando que la misma variedad que Spooner identificó en Perú, existía en Chiloé en estado silvestre hasta seis milenios antes. Andrés Contreras Méndez, de la Universidad Austral de Chile, ha afirmado que restos fósiles de tubérculos asados encontrados en un yacimiento arqueológico en Monte Verde serían de papa. El principal investigador de Monte Verde discrepa con Contreras, pues las clasifica como S. maglia, una especie no comestible.
Bolivia
Cultivada en los Andes bolivianos durante miles de años, la papa hoy es el cultivo alimentario más importante del país, junto a la soya. Unos 200 mil agricultores, casi todos pequeños campesinos, la producen en unas 135 mil hectáreas de tierras, por lo general para consumo doméstico.
La mayoría de los agricultores utiliza, sobre todo, las variedades tradicionales, bien adaptadas al “elevado riesgo climático” de Bolivia (en el altiplano, en especial, los cultivos de papa están expuestos con frecuencia al granizo, las heladas y la sequía). Una de estas variedades autóctonas es la resistente “papa amarga”, cultivada hasta a 4.300 metros de altura, con la cual se elabora un producto seco, el “chuño”, que se puede almacenar hasta 10 años.
En los últimos 10 años, la producción de papa en Bolivia ha crecido en forma constante, gracias al aumento de la productividad, principalmente. Sin embargo, el aumento reciente de la importación de productos de trigo y arroz está creando una fuerte competencia para los productores de papa, especialmente, en los mercados urbanos.
Historia
La domesticación del Solanum tuberosum (papa) ha sido objeto de bastante especulación; los ejemplares que describió Linneo como tipo de la especie pertenecían a una subespecie, S. tuberosum ssp. tuberosum, que crece en estado silvestre en el archipiélago de Chiloé. Charles Darwin, tras recorrer la región a bordo del “Beagle”, continuó también con la hipótesis que el origen del vegetal estaría en dichas islas, ya que el lugar donde hay mayor diversidad y número de variedades en relación a la proporción de territorio, se presenta en Chiloé, y estas variedades no están presentes en el resto del mundo.
Sin embargo, la evidencia arqueológica pareció inconcluyente, avalando la hipótesis de un posible “origen dual”, con un centro mayor en los Andes del Perú y Bolivia, y uno menor en el archipiélago de Chiloé, propuesta por el botánico y genetista Nikolai Ivánovich Vavilov, en su estudio sobre la geografía de las plantas cultivadas. De acuerdo a esta teoría, una subespecie procedería del altiplano, donde los incas y tiwanakus la habrían domesticado en el VIII milenio adC, mientras que la otra procedería de Chiloé.
La controversia se resolvió en 2005, mediante un estudio genético emprendido y dirigido, en la Universidad de Wisconsin, por el botánico David Spooner, un especialista del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que estableció, a través del análisis de marcadores genéticos de unas 360 especies de Solanum, que “todas las variedades cultivadas, actualmente, se originaron a partir de la domesticación del S. bukasovii en el Sur del Perú y Oeste de Bolivia”, alrededor de 8.000 años antes de Cristo. Muchas de éstas provendrían de un híbrido chileno producido a partir de esta especie y de una variedad salvaje pampeana, que resultaría en el S. tuberosum ssp. tuberosum, de la cual existen, hoy, al menos 286 variedades nativas, hecho que no las convierte, necesariamente, en ancestros de las miles de variedades actuales de esta subespecie, que es la que más se cultiva en el mundo. La diferencia principal entre ésta y S. tuberosum ssp. andigena, la papa original de los Andes peruanos, está en el ciclo de luz que requieren: mientras que la subespecie peruana está adaptada a condiciones de día corto y no florece ni produce tubérculos en caso de recibir demasiadas horas de sol, la subespecie tuberosum precisa de condiciones de día largo.
La versión que la papa sea originaria del Perú, es muy antigua ya que se estima que el Perú posee más de tres mil variedades de papas nativas. De ellas, gran parte “no pueden ser sembradas en otros lugares fuera de los Andes peruanos, debido a que requieren de particulares condiciones climáticas y agroecológicas”.
De acuerdo a la investigación realizada en la Universidad de Wisconsin, y cuyos resultados fueron publicados en la revista de la Academia Estadounidense de Ciencia, la conclusión es que “la papa es oriunda del Perú”, pues el rastreo genético realizado llevó a “identificar a un ancestro con un origen único en el Sur del Perú”. De ese modo, todas las variedades de papa cultivadas, actualmente, se remontan a esa única fuente.
En una entrevista a concedida a la agencia AFP, David Spooner expresó que “Los resultados son claros”. “Al contrario que todas las hipótesis previas sobre los orígenes múltiples de la patata cultivada, hemos identificado un origen único en un amplia área del Sur de Perú”. Asimismo, explicó que “la teoría de los orígenes múltiples se sustentaba, en parte, en la amplia distribución de las patatas de Norte a Sur, a través de muchos hábitat diferentes, a través del parecido morfológico de diferentes especies silvestres a especies cultivadas, y otros datos”.
Fuentes chilenas, sin embargo, han criticado los resultados del estudio, afirmando que la misma variedad que Spooner identificó en Perú, existía en Chiloé en estado silvestre hasta seis milenios antes. Andrés Contreras Méndez, de la Universidad Austral de Chile, ha afirmado que restos fósiles de tubérculos asados encontrados en un yacimiento arqueológico en Monte Verde serían de papa. El principal investigador de Monte Verde discrepa con Contreras, pues las clasifica como S. maglia, una especie no comestible.