Dirigentes del magisterio urbano se tapian y exigen nivelación de salarios
12 de abril de 2012 (05:13 h.)
El secretario ejecutivo de la Confederación de Maestros de Bolivia, Federico Pinaya, informó el jueves que en el transcurso de esta mañana él y el secretario de general de la organización, Adrían Quelca, procederán a tapiarse en demanda de la nivelación de salarios, horas de trabajo y condiciones en relación al magisterio rural.
"Es un tema que ha sido firmado el 2010 debía aplicarse desde julio de 2010, pero como no hubo presión, este año estamos dispuestos a jugarnos todo por el todo", dijo en entrevista con la red PAT.
Pinaya manifestó que hay una diferencia del 20 por ciento entre el salario que percibe un docente del área urbana y rural. Por ejemplo, señaló, "un maestro del área rural percibe salario por 104 horas trabajadas, en cambio a uno del área urbana se le obliga a trabajar en el nivel primario 120 horas y se le paga por 88".
Asimismo, dijo, que en plena ciudad hay como 400 unidades de educación rural y mil establecimientos urbanos en áreas dispersas.
El dirigente manifestó que la medida que asumen es altamente riesgosa porque no ingerirán ningún tipo de alimento o líquidos, pero es necesaria para exigir al Gobierno "cumplir con el convenio firmado en 2010" sobre la nivelación de los salarios y acabar con esa medida "discriminatoria".
"Es un tema que ha sido firmado el 2010 debía aplicarse desde julio de 2010, pero como no hubo presión, este año estamos dispuestos a jugarnos todo por el todo", dijo en entrevista con la red PAT.
Pinaya manifestó que hay una diferencia del 20 por ciento entre el salario que percibe un docente del área urbana y rural. Por ejemplo, señaló, "un maestro del área rural percibe salario por 104 horas trabajadas, en cambio a uno del área urbana se le obliga a trabajar en el nivel primario 120 horas y se le paga por 88".
Asimismo, dijo, que en plena ciudad hay como 400 unidades de educación rural y mil establecimientos urbanos en áreas dispersas.
El dirigente manifestó que la medida que asumen es altamente riesgosa porque no ingerirán ningún tipo de alimento o líquidos, pero es necesaria para exigir al Gobierno "cumplir con el convenio firmado en 2010" sobre la nivelación de los salarios y acabar con esa medida "discriminatoria".