El Gobierno brasileño confirmó que en octubre 2011 agentes oficiales requisaron el avión en el que viajaba el ministro de Defensa de ese país, Celso Amorim

Brasil dice que Bolivia violó inmunidad de su avión militar



El Gobierno brasileño dijo ayer que autoridades de Bolivia violaron la inmunidad del avión militar que transportaba en octubre de 2011 al ministro de Defensa, Celso Amorim, al registrarlo sin permiso durante un viaje a La Paz, ante sospechas de que viajaba el senador opositor boliviano Roger Pinto.

"Hubo, en el segundo semestre de 2011, acciones por parte de autoridades bolivianas que configuraron violaciones de la inmunidad de aeronaves de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), una de ellas con el avión que llevó al ministro de Defensa en un viaje oficial a La Paz a finales de octubre de 2011", señaló el Ministerio de Defensa.

Según informaciones de prensa, se sospechaba que en la aeronave militar viajaba el senador opositor boliviano Roger Pinto, refugiado desde mayo 2012 en la embajada de Brasil en La Paz, aunque el Ministerio de Defensa no divulgó el motivo del registro.

"El ministro de Defensa brasileño nunca autorizó la inspección" y Brasil envió una "reclamación" a la Cancillería boliviana a través de su embajada en La Paz, resaltó el comunicado.

"En el documento, la embajada informó que la repetición de tales procedimientos abusivos llevaría a Brasil a la aplicación del principio de la reciprocidad y desde el envío de la nota, la FAB no registró nuevos episodios de requisas de sus aeronaves por parte de las autoridades bolivianas", subrayó el ministerio.

El canciller brasileño, Antonio Patriota, se refirió ayer al asunto durante un encuentro con corresponsales extranjeros en Sao Paulo.

"Estoy en contacto con el ministro de Defensa para saber más detalles de lo que exactamente ocurrió, pero puedo desde ya afirmar que el incidente se refiere a un episodio de octubre de 2011, una fecha bien anterior a la concesión de asilo" a Pinto, subrayó.

La noticia, que según las informaciones de prensa se mantuvo en sigilo por parte de las autoridades brasileñas, surge en momentos en que la comunidad internacional se solidarizó con el presidente boliviano, Evo Morales, cuyo avión presidencial fue impedido de sobrevolar y aterrizar en varios países de Europa.