El nuevo gabinete en consonancia con un nuevo modelo económico
16 de enero de 2010 (19:23 h.)
La conformación del gabinete presidencial es el reflejo de la personalidad de un gobierno y de las acciones que desarrollará la administración gubernamental.
Por ejemplo el gabinete que fenecerá junto con la actual gestión del presidente Evo Morales, puede ser considerado como uno que ha trabajado en el campo político defendiendo el proceso y enfrentando a la oposición durante los cuatro años, principalmente en el oriente del país. Hay quienes dicen que este gabinete se ha caracterizado por defender y estabilizar el régimen, con ministros como el de la Presidencia Ramón Quintana, el de Gobierno y el de Defensa Nacional, y que de paso, han obtenido logros en su labor de represión y desarticulación de grupos opositores.
El nuevo gabinete que conformará el presidente Evo Morales, es aún incierto en cuanto a personas, aunque en este momento en el cual el Presidente busca constituir los tres poderes del Estado con el concepto de plurinacional, es posible que exista una amalgama de gente de diferentes sectores sociales.
Un dato que no puede ser pasado por alto, es que las organizaciones campesinas e indígenas están ejercitado presión para que el Presidente convoque a representantes de estos sectores con una participación mayoritaria, probablemente recordando las palabras del Presidente en sentido de que es hora de que los campesinos e indígenas tengan ya no sólo el Gobierno sino todo el poder.
Desde luego que frente a los pedidos de estos influyentes sectores, el vocero gubernamental ha salido a recordar que el Presidente tiene la potestad y la decisión última de elegir a sus colaboradores en el Órgano Ejecutivo y que estaría dispuesto sólo a escuchar sugerencias. Queda claro que no habrá imposiciones.
Pero más allá de los acuerdos a los que se puedan llegar con los grupos sociales, la personalidad del nuevo gabinete tendría que estar a la par de los anuncios que ha formulado hace poco el vicepresidente García Linera en sentido de lanzar un plan de industrialización del país que abarcará metas definidas y cuyo cumplimiento estaría enmarcado en el nuevo modelo económico productivo que se pretende implantar en el país. Si estas propuestas se llevan adelante, es posible que en el nuevo gabinete presidencial habría una presencia destacada de expertos y tecnócratas, por lo menos en los ministerios del área económica, de desarrollo y de planificación. La perspectiva importa la aplicación de políticas con miras al despegue económico del país, lo que parece perentorio, una vez que la gestión que termina, se ha caracterizado, como se ha dicho, por la consolidación del esquema gubernamental y una tarea política que por ahora parece concluida frente a la oposición política.
Si estos razonamientos son válidos, la nueva gestión gubernamental ingresaría a la ejecución de realizaciones mediante programas económicos y de desarrollo. En realidad a la praxis del enunciado de empezar a otorgar mejores condiciones y oportunidades de vida a los bolivianos.
Por ejemplo el gabinete que fenecerá junto con la actual gestión del presidente Evo Morales, puede ser considerado como uno que ha trabajado en el campo político defendiendo el proceso y enfrentando a la oposición durante los cuatro años, principalmente en el oriente del país. Hay quienes dicen que este gabinete se ha caracterizado por defender y estabilizar el régimen, con ministros como el de la Presidencia Ramón Quintana, el de Gobierno y el de Defensa Nacional, y que de paso, han obtenido logros en su labor de represión y desarticulación de grupos opositores.
El nuevo gabinete que conformará el presidente Evo Morales, es aún incierto en cuanto a personas, aunque en este momento en el cual el Presidente busca constituir los tres poderes del Estado con el concepto de plurinacional, es posible que exista una amalgama de gente de diferentes sectores sociales.
Un dato que no puede ser pasado por alto, es que las organizaciones campesinas e indígenas están ejercitado presión para que el Presidente convoque a representantes de estos sectores con una participación mayoritaria, probablemente recordando las palabras del Presidente en sentido de que es hora de que los campesinos e indígenas tengan ya no sólo el Gobierno sino todo el poder.
Desde luego que frente a los pedidos de estos influyentes sectores, el vocero gubernamental ha salido a recordar que el Presidente tiene la potestad y la decisión última de elegir a sus colaboradores en el Órgano Ejecutivo y que estaría dispuesto sólo a escuchar sugerencias. Queda claro que no habrá imposiciones.
Pero más allá de los acuerdos a los que se puedan llegar con los grupos sociales, la personalidad del nuevo gabinete tendría que estar a la par de los anuncios que ha formulado hace poco el vicepresidente García Linera en sentido de lanzar un plan de industrialización del país que abarcará metas definidas y cuyo cumplimiento estaría enmarcado en el nuevo modelo económico productivo que se pretende implantar en el país. Si estas propuestas se llevan adelante, es posible que en el nuevo gabinete presidencial habría una presencia destacada de expertos y tecnócratas, por lo menos en los ministerios del área económica, de desarrollo y de planificación. La perspectiva importa la aplicación de políticas con miras al despegue económico del país, lo que parece perentorio, una vez que la gestión que termina, se ha caracterizado, como se ha dicho, por la consolidación del esquema gubernamental y una tarea política que por ahora parece concluida frente a la oposición política.
Si estos razonamientos son válidos, la nueva gestión gubernamental ingresaría a la ejecución de realizaciones mediante programas económicos y de desarrollo. En realidad a la praxis del enunciado de empezar a otorgar mejores condiciones y oportunidades de vida a los bolivianos.