Efecto de las nevadas en lo social y económico
Las secuelas de estas situaciones inesperadas, luego se presentan en una mayor pobreza en las familias y en la escasez de alimentos que son reemplazados por otros del exterior.
Los fenómenos naturales que periódicamente afectan a diferentes regiones del país conllevan casi siempre pérdidas de vidas humanas, de animales, de recursos naturales y la consecuente desesperación de miles de familias que pierden lo poco que tienen principalmente en las áreas rurales del país.
En el recuento de los últimos acontecimientos en el oriente del país se han perdido miles de hectáreas de bosques que han quedado en cenizas y cuya recuperación se anticipa que será en unos 60 años, es decir que el daño es casi irreparable. Registrada esta situación, lo que no se puede descuidar es establecer los móviles de uno de los mayores incendios, del cual hasta el momento no se conocen los móviles.
En otros lugares del territorio geográfico, las heladas y la nieve han hecho estragos en poblaciones campesinas, cobrando la vida de algunas personas que han muerto de frío atrapadas en la nieve, de miles de animales y la destrucción de miles de hectáreas de cultivos. La nevada afecta a zonas del occidente, como también en los valles cruceños y en los de Cochabamba donde extensas zonas han sido dañadas, se han contabilizado según un informe de Defensa Civil al menos 5.130 familias afectadas en Cochabamba, Potosí, Chuquisaca y La Paz.
La pérdida de vidas humanas es irreparable como lo es también el dolor y sufrimiento de decenas de familias campesinas que se quedaron atrapadas en medio de la nieve en localidades como Cocapata. En estas comunidades a poco más de 124 kilómetros de Cercado, la nevada que cayó como nunca en los últimos 18 años, dejó a centenares de familias sin alimentos, a miles de animales en peligro de inanición y un panorama de tristeza, desolación y temor, como bien narraba en una crónica el enviado especial de OPINIÓN a estas localidades castigadas por la naturaleza.
La ayuda a estas comunidades de parte de Defensa Civil y de la Gobernación se cumplió en medio de las dificultades propias de la situación. Se llevaron alimentos y vituallas, se empleó un helicóptero, pero la situación tan grave en medio de la nieve resultó ser más exigente que los esfuerzos oficiales que hicieron todo lo que podían para socorrer a la gente de estos lugares.
Las secuelas de estas situaciones inesperadas, luego se presentan en una mayor pobreza en las familias que han perdido cultivos y animales, su único capital y por ello mismo, los esfuerzos oficiales tienen que estar dirigidos a apoyar en la recuperación de estos grupos de personas.
El otro gran efecto está en una baja de los niveles de producción de alimentos y en posibles índices de encarecimiento de productos típicos de las zonas afectadas, como la papa y hortalizas. Los agricultores pierden sus cosechas y con ello la esperanza de desarrollar nuevas actividades en la siembra de temporada, porque ya no tienen dinero para lograr semilla ni para realizar los trabajos propios de una actividad como la agricultura, que no sólo se desarrolla en condiciones precarias, sino que no cuenta con el fomento y condiciones que se requieren para estas faenas.
Cuando ocurre estas situaciones, al margen de otras condiciones económicas que prevalecen en nuestro medio respecto a la agricultura, el efecto inmediato como se ha dicho, recae en los precios y en la escasez de los productos que luego son reemplazados con la importación de otros similares de países vecinos como del Perú en desmedro de la economía nacional y de los productores bolivianos.