A los cincuenta años ¿todo es aceptable, no hay nada que preguntar ni reclamar?

La pregunta parece no sólo impertinente, sino tonta. Sin embargo, tiene sentido en la proyección del pensamiento libre, indagador, opuesto a los coros amaestrados, a las consignas cercenadas. Siendo Cuba un ejemplo para la humanidad, es decir, algo que debe ser imitado o no, es motivo de análisis permanente, desde diversos puntos de vista. Un método objetivo, consecuentemente de valor universal, es la comparación con sus equivalentes, históricamente posibles.



Qué ha sucedido, durante los últimos cincuenta años en los países de Centro y Sudamérica, por ejemplo, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Honduras. Utilizando los indicadores, muy fríos, de la economía y de los ingresos de la gente, la diferencia no es sustancial, todos forman parte del mundo pobre, subdesarrollado y dependiente. Costa Rica posee aspectos institucionales avanzados, no tiene mucho que envidiar a Cuba o al revés, Cuba, considerando las ventajas hipotéticas del socialismo, no está por encima de este país que se mantuvo dentro del orden tradicional de la región.



En relación con Bolivia, una comparación desagregada, pondría en evidencia aspectos muy negativos pero, también condiciones que los cubanos, de todos los sectores ideológicos que visitan nuestro país, desean tener en la Isla. Algún turista efusivo, espontáneo y honesto, en voz alta, dijo que admiraba la cantidad y la calidad de comida que hay en todos los departamentos de la República. Es posible que la diferencia esté dada en la distribución de lo que hay y con mayor claridad en la educación de la gente. Empero, la educación de las personas sin otras alternativas, puede ser una forma de enclaustrar la inteligencia y el espíritu.



Utilizar otros ejemplos del Asia, digamos Corea del Sur, no sería amable. La idea fundamental, subyacente en todo lo que decimos aquí se refiere a la validez universal del modelo o sistema impuesto, desde hace medio siglo, en la Isla. ¿Lo que ha sucedido en ese lugar tan entrañable, es un acontecimiento histórico que tiene algún sentido, alguna enseñanza, algún salto cualitativo que puede ser inscrito en los hechos fundamentales de la historia universal?



El mérito de lo que escribimos aquí es que nos ponemos a lado de todos los que siguen manteniendo intacto su derecho a la pregunta y en su caso a la disensión. No es correcto dejar lo que ha sucedido en algunos países del mundo como si no hubiera sucedido nada, como si no hubieran habido muchos muertos, fusilamientos, prohibiciones. ¿Qué es lo que justifica la represión y qué es lo que la hace inaceptable? Hitler es un monstruo abominable pero, Stalin también. Los dictadores militares y civiles que hicieron crujir a millones de seres humanos, en nuestra América, tendrán que ser juzgados con los mismos valores, principios y normas. La duración y la victoria, no son precisamente los méritos y las cualidades que diferencian a unos de otros. Frente a la simplificación de revolución y contrarrevolución, las corrientes modernas que defienden al ser humano de toda represión y aniquilamiento, son las verdaderamente humanistas.