Industria local vuelca su atención hacia la Responsabilidad Social Empresarial
19 de agosto de 2008 (17:23 h.)
El empresariado regional pretende dejar atrás el paradigma que entiende su actividad como una mera búsqueda de mayor productividad y competitividad a cualquier costo, adoptando el modelo de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que le permita sostener una relación más armoniosa con la comunidad local y nacional.
El presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC), Rudy Rivera, aclara que no existe un dato exacto sobre la cantidad de empresas que desarrollan prácticas de RSE en el departamento.
Sin embargo, Rivera calcula que hay por lo menos en Cochabamba unas 50 industrias que ya han adoptado iniciativas de RSE, siendo las más notorias las de las plantas del sector de la construcción.
En todo caso, espera que un diagnóstico más cabal pueda ser realizado durante el primer foro de Responsabilidad Social Empresarial “Responsabilidad Compartida: un buen negocio para todos”, que la FEPC y la Cámara Junior Internacional Cochabamba organizan este jueves 21 de agosto.
En este sentido, Luis Durán, asesor de la FEPC para asuntos de Responsabilidad Social Empresarial, subraya la importancia que eventos como el anunciado para este jueves tienen en el propósito de dar a conocer las bondades de las prácticas de RSE.
Nueva filosofía
Durán reconoce que el sector empresarial local y nacional no tiene una cultura de responsabilidad social empresarial, razón por la cual es imprescindible socializar la importancia de esta filosofía productiva y las prácticas específicas que de ella se desprenden.
“Hasta finales del siglo pasado, el enfoque de las empresas ha estado enfocado hacia la productividad y la competitividad, y precisamente el espíritu del foro que organizamos es inyectar una nueva corriente de entender la actividad productiva con responsabilidad social empresarial”, apunta.
Dice que la idea es dejar atrás esa visión empresarial obsoleta que apunta a exigir más del trabajador sin crearle mejores condiciones laborales y, menos aún, aportar socialmente a la comunidad a la que pertenece.
Requisito para
exportadores
Durán explica que la adopción de políticas de responsabilidad social empresarial se torna imperiosa para la industria local, en especial, para la de vocación exportadora, en vista de que los mercados internacionales tienden a exigir cada vez más que sus proveedores cumplan con normas de responsabilidad social para concretar compras.
Precisa que se conoce la experiencia de algunas empresas exportadoras locales, cuyos compradores vienen desde el exterior para verificar que sus proveedores mantengan condiciones de trabajo que obedezcan a estándares internacionales de RSE.
“Si las empresas no cumplen un mínimo de las normas internacionales de (los compradores internacionales) responsabilidad social, optan por no comprar sus productos”, añade.
Indica que, no por nada, el nombre del foro del siguiente jueves hace referencia a que la responsabilidad social es un “buen negocio para todos”, pues se parte de la premisa de que el crear un mejor ambiente laboral y social redunda positivamente en la productividad y competitividad del sector empresarial.
Relación con entorno
Durán explica que la responsabilidad social empresarial exige de una unidad adoptar el compromiso para mantener una relación armoniosa y sostenible con su entorno entorno social y ambiental, que incida favorablemente en la calidad de vida de la comunidad en la que la empresa está inserta.
Apunta que las actividades propias de una política de Responsabilidad Social Empresarial se manifiestan en forma de programas de cuidado del medio ambiente, de mejora de las condiciones de trabajo, de prestación de servicios de salud y educación, y otros similares.
Asevera que, en el medio local, las acciones de RSE más comunes son las orientadas a proveer indumentaria y herramientas de seguridad a los empleados de las empresas, velando por su salud.
Dice que hay también algunas empresas que han incursionado en la RSE aplicando programas de educación y otras que inclusive privilegian la contratación de personas con algunas discapacidad, siempre con el propósito de mejorar su entorno social.
“La responsabilidad social empresarial es un círculo virtuoso de elementos que deben permitir una producción, un comercio justo, unas relaciones entre la empresa, el mercado y su personal, de tal forma que haya beneficios para la comunidad en su conjunto”, apunta.
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APUNTES
* El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es una iniciativa de compromiso ético destinada a que las empresas de todos los países acojan como una parte integral de su estrategia y de sus operaciones diez principios de conducta y acción en materia de Derechos Humanos, Trabajo, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción.
* Su fin es promover la creación de una ciudadanía corporativa global, que permita la conciliación de los intereses y procesos de la actividad empresarial con los valores y demandas de la sociedad civil, así como con los proyectos de la ONU, Organizaciones Internacionales sectoriales, sindicatos y ONGs.
* La idea de un Pacto Mundial de las Naciones Unidas, en materia de responsabilidad social de las empresas, fue lanzada por el secretario General de la ONU, Kofi Annan, ante el World Economic Forum en Davos, el 31 de enero de 1999.
PRINCIPIOS
* La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) puede definirse como un compromiso entre el sector empresarial y la sociedad civil para crear una instancia de cooperación que permita mejorar las condiciones de vida tanto de sus trabajadores como del resto de la población.
* Una empresa socialmente responsable es la que se preocupa de, por ejemplo, crear un buen clima laboral interno, mantener transparencia con sus inversionistas, cumplir con todas las leyes laborales, cuidar la relación con sus proveedores, conservar limpio el medioambiente y (especialmente en el caso de las empresas públicas) mantener una buena relación con la ciudadanía.
* La idea es que una empresa privada no tenga como única meta el posicionarse en el mercado y generar ganancias, sino también el tener una ética que responda al bienestar de quiénes trabajan en ella y de la comunidad en que está inserta. Más que filantropía, es un compromiso voluntario a la solución de retos sociales que van más allá del horizonte de la empresa u organización.
El presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC), Rudy Rivera, aclara que no existe un dato exacto sobre la cantidad de empresas que desarrollan prácticas de RSE en el departamento.
Sin embargo, Rivera calcula que hay por lo menos en Cochabamba unas 50 industrias que ya han adoptado iniciativas de RSE, siendo las más notorias las de las plantas del sector de la construcción.
En todo caso, espera que un diagnóstico más cabal pueda ser realizado durante el primer foro de Responsabilidad Social Empresarial “Responsabilidad Compartida: un buen negocio para todos”, que la FEPC y la Cámara Junior Internacional Cochabamba organizan este jueves 21 de agosto.
En este sentido, Luis Durán, asesor de la FEPC para asuntos de Responsabilidad Social Empresarial, subraya la importancia que eventos como el anunciado para este jueves tienen en el propósito de dar a conocer las bondades de las prácticas de RSE.
Nueva filosofía
Durán reconoce que el sector empresarial local y nacional no tiene una cultura de responsabilidad social empresarial, razón por la cual es imprescindible socializar la importancia de esta filosofía productiva y las prácticas específicas que de ella se desprenden.
“Hasta finales del siglo pasado, el enfoque de las empresas ha estado enfocado hacia la productividad y la competitividad, y precisamente el espíritu del foro que organizamos es inyectar una nueva corriente de entender la actividad productiva con responsabilidad social empresarial”, apunta.
Dice que la idea es dejar atrás esa visión empresarial obsoleta que apunta a exigir más del trabajador sin crearle mejores condiciones laborales y, menos aún, aportar socialmente a la comunidad a la que pertenece.
Requisito para
exportadores
Durán explica que la adopción de políticas de responsabilidad social empresarial se torna imperiosa para la industria local, en especial, para la de vocación exportadora, en vista de que los mercados internacionales tienden a exigir cada vez más que sus proveedores cumplan con normas de responsabilidad social para concretar compras.
Precisa que se conoce la experiencia de algunas empresas exportadoras locales, cuyos compradores vienen desde el exterior para verificar que sus proveedores mantengan condiciones de trabajo que obedezcan a estándares internacionales de RSE.
“Si las empresas no cumplen un mínimo de las normas internacionales de (los compradores internacionales) responsabilidad social, optan por no comprar sus productos”, añade.
Indica que, no por nada, el nombre del foro del siguiente jueves hace referencia a que la responsabilidad social es un “buen negocio para todos”, pues se parte de la premisa de que el crear un mejor ambiente laboral y social redunda positivamente en la productividad y competitividad del sector empresarial.
Relación con entorno
Durán explica que la responsabilidad social empresarial exige de una unidad adoptar el compromiso para mantener una relación armoniosa y sostenible con su entorno entorno social y ambiental, que incida favorablemente en la calidad de vida de la comunidad en la que la empresa está inserta.
Apunta que las actividades propias de una política de Responsabilidad Social Empresarial se manifiestan en forma de programas de cuidado del medio ambiente, de mejora de las condiciones de trabajo, de prestación de servicios de salud y educación, y otros similares.
Asevera que, en el medio local, las acciones de RSE más comunes son las orientadas a proveer indumentaria y herramientas de seguridad a los empleados de las empresas, velando por su salud.
Dice que hay también algunas empresas que han incursionado en la RSE aplicando programas de educación y otras que inclusive privilegian la contratación de personas con algunas discapacidad, siempre con el propósito de mejorar su entorno social.
“La responsabilidad social empresarial es un círculo virtuoso de elementos que deben permitir una producción, un comercio justo, unas relaciones entre la empresa, el mercado y su personal, de tal forma que haya beneficios para la comunidad en su conjunto”, apunta.
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APUNTES
* El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es una iniciativa de compromiso ético destinada a que las empresas de todos los países acojan como una parte integral de su estrategia y de sus operaciones diez principios de conducta y acción en materia de Derechos Humanos, Trabajo, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción.
* Su fin es promover la creación de una ciudadanía corporativa global, que permita la conciliación de los intereses y procesos de la actividad empresarial con los valores y demandas de la sociedad civil, así como con los proyectos de la ONU, Organizaciones Internacionales sectoriales, sindicatos y ONGs.
* La idea de un Pacto Mundial de las Naciones Unidas, en materia de responsabilidad social de las empresas, fue lanzada por el secretario General de la ONU, Kofi Annan, ante el World Economic Forum en Davos, el 31 de enero de 1999.
PRINCIPIOS
* La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) puede definirse como un compromiso entre el sector empresarial y la sociedad civil para crear una instancia de cooperación que permita mejorar las condiciones de vida tanto de sus trabajadores como del resto de la población.
* Una empresa socialmente responsable es la que se preocupa de, por ejemplo, crear un buen clima laboral interno, mantener transparencia con sus inversionistas, cumplir con todas las leyes laborales, cuidar la relación con sus proveedores, conservar limpio el medioambiente y (especialmente en el caso de las empresas públicas) mantener una buena relación con la ciudadanía.
* La idea es que una empresa privada no tenga como única meta el posicionarse en el mercado y generar ganancias, sino también el tener una ética que responda al bienestar de quiénes trabajan en ella y de la comunidad en que está inserta. Más que filantropía, es un compromiso voluntario a la solución de retos sociales que van más allá del horizonte de la empresa u organización.